Alpha Ashton ©

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Capítulo 7 (T—II)

— Ésto no me gusta Ashton — la voz preocupada de Samantha nos hace detenernos,  por lo qué Luke y yo intentamos percibir algo qué nos diga qué aparte de nosotros tres hay alguién más en el bosque.

— Deberíamos de escuchar el cantar algúna ave siquiera — Luke y yo nos acercamos más a Samantha — Aúnque sea con condenado Charlajo.

Escucho extrañado una suave risa de la cuñada de Kyle,  ella en detiene su mirada sonríente a mí,  — ¿No entendiste nada Alfa Ashton? — yo niego en su dirección, parece qué la respuesta no le gusta porqué frunce el ceño — Tú beta saco el nombre de Charlajo por “Los Juegos del Hambre”.

— ¿Ehh? — digo lo más obvio por la situación en la qué estamos,  no deberíamos estar hablando tan alto — Es un vídeo juego,  quizás.

— Ashton no ha visto o leído nada de Suzanne Collins,  Samantha — casi no escucho la voz de Luke al hablarle a Samanta de mis gustos literarios — Ashton es más de John Green y J. K Rowling.

— ¿Podrían callarse? — les hago guardar silencio — No estámos solos,  prepárense — les ordeno — Samantha utiliza tu velocidad.

A mis fosas nasales llega el olor a sangre seca, al instante siento cómo las espaldas de Luke y Samantha se apegan a la mía — Carajo,  son cazadores Ashton — tanto Luke cómo yo soltamos un gruñido a la vez qué nuestras facciones cambian,  animales más qué las de un humano — Son siete chicos,  tengan cuidado tienen armas muy curiosas.

— ¡Ahí vienen!.

(...)

— Entonces éso fue lo qué sucedió — asiento frente a Mérida,  y los demás en la habitación incluyendo a Samantha y Ashton el hermano de Kyle.

— ¿Cuántos son? — pregunta de repente Derek,  él está muy preocupado por Luke — ¿Cuántos cazadores quiero decir?.

— Más de cien — responde Samantha,  sí no fuese por ella Luke no estaría vivo — Cómo sabemos ellos buscan a Mérida,  y es por ello qué debemos mantenerla lejos del alcance de ése tal Dimitri.

Veo a todos salir de la habitación,  con la orden de mantener a salvo a los integrantes de la manada,  al igual de reforzar no los límites de la manada sino el área del pueblo,  ya los cazadores de encuentran en nuestran en nuestros territorio sería inútil seguir en el bosque ya qué se han infiltrado,  pero me hubiese gustado más entre la espesura qué nos brinda el bosque porque lo conocemos mejor y éso lo pudiéramos utilizar a nuestro favor.  Ya estando sólos Mérida y yo,  llego hasta ella para darle un abrazo y un beso en la frente de Asher.

— ¿Ésto es tan confuso, Ashton? — escuchadola atentamente tomo de sus brazos el cuerpo de Asher — Cuándo ya me siento más cómoda de ser parte de éste mundo sobrenatural y fascinante, ahora aparecen unos locos buscándome para quitarme mí poder.

— Todo estará bien,  amor — le digo a la vez qué paso mi dedo por su rostro — No dejaré qué nadie se acerque a tí y mucho menos a Sky y Asher,  eso ni pensarlo. 

— Lo sé — sin esperarmelo Mérida me da una mirada de las qué más me gustan,  pareciera que sus ojos brillarán,  pero está vez más allá de ése hermoso brilloso azul cielo,  hay preocupación — Por éso es qué también pelearé en la batalla,  no me quedaré aquí.

— No Mérida,  de éso nada — hablo lo más bajo qué puedo para no despertar a nuestro bello hijo — Pronto llegarán Sky y Joshua y los cuatro deben quedarse aquí,  a salvo.

— Pero,  recuerdas lo qué nos prometimos cuándo nos casamos — asiento a su pregunta,  ella me toma de cada lado del rostro — Qué siempre peleariamos juntos.

— Sí,  sí pero,  no puedes,  si estás ahí,  no estaré tranquilo — mi pecho comienza a subir y bajar rápidamente — Mérida yo te amo,  y sí te ocurre algo no se que hacer,  sí te pierdo,  si te pierdo.

— Hey,  hey — Mérida sonríe ante mis palabras — Al parecer te traigo loquito,  verdad lobito.  Pero escúchame,  yo no me iré a ningúna parte y nadie lo hará,  pero para hacerlo bién,  debemos hacerlo juntos.

— Pe-pero.

— Juntos, Alfa y Luna acabaremos con ésos cazadores,  vale.

— Está bién,  pero te quedarás con Derek y Louis — al escuchar un bostezo dirigímos la mirada a nuestro hijo — Lucharemos para...

Damos un respindo cuándo se escuchan explosiones fuera de la mansión,  rápidamente le paso a los brazos de Mérida el cuerpecito de un Asher en llanto a todo pulmón. — Quédate acá hasta qué vegan los chicos,  quédate acá porfavor.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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