Alpha Ashton ©

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Capítulo Extra 2

— Más fuerte cariño — ánimo a Ashton para qué aumente la fuerza de las embestidas.

Él oxígeno del lugar es casí inexistente,  por lo qué nos obliga a dar respiraciones más profundas,  el calor aumenta segundo a segundo causando el sudor de nuestros cuerpos,  pero es Ashton quién suda a mares.

Escucho cómo Ashton maldice por no poder derribar la puerta qué nos impide la salida,  luego de unas embestidas más contra la puerta él desiste,  — Lo siento Mérida, pero ya no tengo fuerzas — habla a la vez qué se deja caer en el suelo,  y descansa la cabeza en mí regazo.

— Ya alguién vendrá — hablo mientras paso mí mano por su cabello húmedo.

Pasan unos díez minutos para cuándo me doy cuenta qué se ha dormido,  y es comprensible ya qué según la señora Michi y los doctores,  Ashton aún no se ha recuperado al ciento por ciento de sus heridas linternas,  creo qué esa es la razón por la no sea transformado en un lobo completamente.  Suelto un suspiro para luego sonreír recordando cómo terminamos en éste lugar.

Una niña jugaba en el jardín con Sky y Asher,  ella trajo un gato que sé asustó mucho al escuchar él rugir de los betas qué en ése momento estaban entrenado,  él gato entro corriendo a la mansión y nosotros cómo buenos anfitriones nos ofrecimos para buscar el gato,  buscamos hasta encontrarlo en una habitación dónde hay muchas cosas de construcción y otras muy viejas,  la caso es qué al llegar acá la puerta se travo cuando al dar un brinco golpee está misma del susto qué me causó en condenado gato.

Otro suspiro suspiro sale de mis labios,  bajo la mirada a Ashton por los leves ronquidos — Sea dormido profundamente — susurro.  Al ver su rostro y claro cómo obviar su cuerpo tatuado soy muy conciente de lo atractivo y fuerte qué puede llegar a ser,  pero también debo decir qué Ashton tiene muchas facetas. Facetas qué he descubierto a lo largo de éstos años,  cómo por ejemplo: él líder innato qué es al dirigir la manada con calma y sabiduría,  cariñoso y amable,  siempre le he contemplado cuándo se dirige a los niños y ancianos de esa forma.  Ésas facetas lo hacen una gran persona,  siempre intentado integrar a los miembros de la manada en las actividades y desiciones.

Y claro cómo olvidar lo dedicado qué es como padre y esposo,  sacando nuevas facetas qué muchas personas no creerían,  él es muy celoso,  cómo olvidar él cumpleaños de Skylar en dónde al ver llegar a António el organizador de eventos,  no me despegó de él con tal de no acercarme a saludarlos a él y su pareja;  él cariño en todas ocaciones,  cómo también terco a la hora de tener lo qué desea. Cómo también un torpe y olvidadizo,  muchas veces se olvida de las reuniones qué tiene con los abogado de su firma, o qué también olvida dónde deja él auto en el parqueo del centro comercial,  y cómo éste fin de semana olvidó a Asher en la heladería.

Así también cómo una pareja de casados tenemos nuestros malos momentos,  las discuciones por cosas qué no salen bien,  y en dónde decimos cosas hirientes qué por lo general me hacen llorar,  pero es en esos momentos dónde surge la faceta más increíble de Ashton, ése amoroso y comprensivo esposo qué és,  el cuál no se rinde para buscar la mejor solución a nuestros problemas.

— Gracias — de repente doy un respingo al escuchar la ronca voz de Ashton.

— En qué momento despertarse — pregunto algo asustada por lo repentino de sus palabras.

— Desde qué comenzaste a enumerar mis facetas — abro los ojos cómo platos de la impresión.

— Creó qué un poco de privacidad no estaría mal — con mí dedo índice golpeó su frente — Y qué te he dicho de utilizar nuestra conexión para espiar lo qué pienso.

— Lo siento,  pero estoy aburrido — hace unos de sus clásicos pero muy efectivos pucheros para qué le perdoné — Mérida — me llama — ¿Enserio piensas todo eso de mí?.

Siento mi cara arder  pero al final asiento,  luego siento cómo toca mi rostro — Sabes qué pienso de tí,  qué eres la mejor esposa del mundo,  la mejor madre y compañera para liderar la manada.  Siempre te ofreces a ayudar a las personas sín siquiera esperar algo a cambió,  quiero preguntarte algo,  ¿escuchas cuándo te lo agradecen?  — yo frunzo el ceño y niego — Vez,  todos te agradecen y estás tan preocupada por dar lo mejor de ti qué ni siquiera escuchas,  hasta yo mismo te he agradecido por tu ayuda y creó qué no me escuchas cuando lo hago.

“La única razón por la qué me esfuerzo por ser él mejor padre,  lider y esposo,  es por tí Mérida”.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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