Amame

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CAPITULO UNICO

Los ojos se me cerraban lentamente, tenía tanto sueño que quería llegar rápido a mi casa.

Estaba terminando un trabajo de la universidad, se supone que Carlos mi mejor amigo y compañero de clases tenía que estar ayudándome, pero se fue hace 1 hora a buscar algo para beber y no había vuelto.

Estaba enojada con él, no era posible que se hubiera ido sin mí. Agarre mis cosas y decidí irme a casa, ya eran las 10 de la noche y las calles estaban solitarias, daba hasta un poco de miedo. Salí con esperanzas de que Carlos estuviera por ahí esperándome para asustarme como casi siempre hacia, pero no, Carlos no apareció por ningún lado.

Me resigne a que Carlos apareciera y empecé a caminar rumbo a mi casa, la cual quedaba a 30 minutos de la universidad, las calles estaban desoladas, el cielo estaba nublado, parecía que fuera a llover, a medida que seguía caminando, empezaba a sentirme observada, un escalofrió recorrió mi espina dorsal, el corazón empezó a latirme rápidamente, y empecé a sudar, las manos me temblaban.

Sentía que algo no estaba bien y que me observaban a cada momento, mire hacia los lados a ver si veía a alguien pero nada, seguí caminando mientras pequeños suspiros escapaban de mis labios, sentía mucho miedo, maldigo la hora en que Carlos se fue y me dejo. No entiendo por qué hizo eso, el jamás me había dejado sola, empecé a preocuparme, tal vez le había pasado algo y yo aquí quejándome y maldiciéndolo por haberme dejado sola.

Pare de caminar y mire hacia atrás, una sombra paso rápidamente hacia un lado, de pronto era Carlos que en realidad si estaba tratando de asustarme.

¡Carlos deja la bobada y ven aquí!- Grite, la sombra volvió a pasar pero esta vez se quedó parada mirándome, estaba lejos de mí por lo cual no podía ver quien era, la silueta de aquella sombra era aterradora, no parecía que fuese Carlos, la sombra era muchos más alta, y el pelo era largo hasta los hombros, no podía ver muy bien pero parecía que solo tuviera unos pantalones puestos.

Aquella silueta empezó a acercarse, me quede estancada en mi sitio, no podía moverme parecía que se me habían paralizado los pies, a medida que se acercaba pude ver mejor el cuerpo y rostro de aquella persona. Era un hombre, sus rasgos eran hermosos, tenía una mirada profunda, sus ojos color rojos, no tenía camisa, su cuerpo parecía esculpido por los dioses, tenía unos pantalones que se ajustaban a sus piernas y andaba descalzo, cuando estaba a unos pasos de mí, volví a mirarlo a los ojos y reprimí un grito de horror.

El rostro de aquel hombre había cambiado drásticamente, de su boca se asomaban unos colmillos filudos, sus ojos habían cambiado de color, ahora eran entre una mezcla de verde y morado, su cara ahora se veía toda quemada, tenía graves quemaduras en el rostro.

En su pecho tenía heridas de balas, en su abdomen se veían marcas de látigos, mire sus manos y vi que traía un machete en una de ellas y un palo en la otra. Cegada de miedo me abrí a correr, las lágrimas salían de mis ojos sin previo aviso, sentía mi corazón golpear con fuerza contra mi pecho, mire hacia atrás y vi como aquella criatura me miraba de lejos, pero de un momento a otro empezó a correr detrás de mí, me estaba alcanzando.

Grite horrorizada cuando sentí como se abalanzaba sobre mí y el impacto contra el suelo, grite y suplique que no me hiciera daño, pero parecía no escucharme, sentí como golpeaba mi cabeza fuertemente y como todo se oscurecía.

 

Abrí los ojos y un gemido de dolor escapo de mis labios, mire a mi alrededor y me asuste al ver a aquella criatura frente a mí, volvía a parecer un humano normal, su rostro había vuelto a tener aquella inusual belleza, pero yo sabía que eso solo era una fachada, lo mire con el miedo incrustado en mis ojos, él se acercó a mí y me toco la mejilla.

Ámame- Fueron las palabras que salieron de su boca, su tono de voz frio y aterrador, mando descargas eléctricas a mi espalda baja, me asusto de sobremanera, lo mire sin entender. Lo vi irse para luego volver con Carlos arrastrándolo por el piso como si fuera un muñeco sin vida, grite de terror.

Carlos estaba todo golpeado, tenía pequeños cortes en su rostro, aquella criatura sentó a Carlos en una silla y lo amarro, me miro y lo miro a él, yo no entendía nada de lo que pasaba, Carlos fue despertando poco a poco, al verme note el pánico en sus ojos, el miedo, pero también alivio.

La criatura agarro un machete y sin previo aviso lo arremetió contra una de las piernas de Carlos, el grito que el soltó fue desgarrador, mire horrorizada como la sangre salía a montones y como la pierna le colgaba de un pequeño pedazo de carne.

Tuve ganas de vomitar, y las lágrimas no se hicieron esperar, la criatura me miro con una horrible sonrisa siniestra y arremetió contra Carlos una vez más, esta vez fue en su otra pierna, grite pidiéndole que parara pero él no me hizo caso y seguía dándole machetazos al cuerpo de Carlos, mientras el gritaba de dolor, gritos desgarradores salían desde el fondo de su garganta.

Mis lágrimas no se detenían, y el miedo era cada vez mayor, al igual que mis ganas de vomitar, aquella criatura no se detuvo, hasta que Carlos dejo de gritar, y su cuerpo inerte cayó al suelo, se acercó a mí nuevamente, y con las manos llenas de sangre acaricio mis mejillas.



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En el texto hay: miedo, horror, muerte

Editado: 24.06.2018

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