Amante De La Lluvia

Tamaño de fuente: - +

CAPITULO #2

  • ¿Jack? – hablamos Madison y yo al mismo tiempo ya que la sorpresa era tan grande que no podíamos creerlo.

Pero al parecer Madison no pudo contenerse tanta emoción que salió corriendo de mi lado hacia donde se encontraba Jack, a ella no le importó ir empujando a la gente, o las malas palabras que le estaban diciendo por empujarlos, hasta que llegó donde se encontraba Jack y lo abrazó tan fuerte que por un momento pensé que lo estaba asfixiando, hasta el momento en el que escuché que salía mi nombre de los labios de Jack y decidí acercarme hacia el para también poder abrazarlo, aunque creo que esta vez sí lo estábamos asfixiando.

  • Jack no puedo creer que esto sea real, no puedo creer que tú te encuentres aquí – habló madison mientras le sobaba las mejillas a Jack y fue ahí que recién me di cuenta que él estaba llorando al igual que nosotras dos.
  • Bueno, esto si es real, aunque creí que nunca más las volvería ver, hay Dios como las extrañé tanto – habló Jack pero esta vez dándonos un abrazo que a las dos habíamos extrañado tanto.
  • ¿Cómo? Pero cuándo regresaste que nunca nos avisaste – hablé contra su pecho.
  • Llegué hace como un mes pero no había sabido nada de ustedes – habló soltándonos para poder vernos mejor.

Bueno Jack era nuestro mejor amigo de infancia él era mitad ángel y mitad demonio sus padres se conocieron de una manera algo extravagante, pero bueno yo no estoy para contar la historia de los padres de mi mejor amigo casi hermano ya que literalmente crecimos juntos, los padres de Jack se lo habían llevado a Francia cuando apenas nosotros dos teníamos 7 y madison 8 entonces nos separaron ya que según la madre de Jack, era para que él tenga un buen futuro, pero parece que el no pudo aguantar más tiempo sin sus mejores amigas.

  • Bueno ¿podemos ir a comer? Porque se los juro que estoy que me muero de la maldita bendita hambre – habló Madison interrumpiendo este hermoso encuentro de mejores amigos.
  • Como siempre Madison tienes que arruinar los mejores momentos – habló Jack conteniéndose una risa.
  • Pero que mentira – habló Madison poniéndose la mano en el pecho y haciendo como si la hubieran ofendido.

Después que Madison interrumpiera ese bonito reencuentro decidimos entrar a la cafetería para comer al menos algo, claro si es que sobró algo de comida en la cafetería.

  • Pero miren quienes vienen, las niñas de ojos raros – habló una chica mientras se paraba de silla para según ella insultarnos con lo que acaba de decir.
  • Vete a la mierda chica de pacotilla – habló mi hermana haciendo que sus ojos ardan como el fuego.
  • Madison contrólate tus ojos estan brillando – le susurré a mi hermana en el oído para intentar tranquilizarla ya que si seguía así se iba a poner histérica.
  • A mí me vale un comino que me esten brillando los ojos Dalia – habló Madison con la voz demasiado ronca así que lo único que hice es cogerla de la manos y arrastrarla fuera de la cafetería cuando escuchamos
  • Hay pero miren como las niñas raras se van ya que no aguantan ningún comentario, aunque querida la verdad duele, además querida mejor que no te defiendas porque si no te quemaras con mi fuego – habló esa tipeja soplándose las uñas
  • Hay pero que ignorante que eres al pensar eso, porque en realidad el hielo quema más que el fuego – hablé mientras me agachaba y tocaba el suelo con mis manos haciendo que se empezara a estar congelando hasta que llega a los pies de esa tipa, entonces cuando ella ya tenía completamente cubiertos los pies con el hielo, decidí convertirlo en hielo seco provocando que se queme

Cuando de la nada Blessing se acerca hacia donde yo me encontraba y tenía los ojos café más claro de cuando lo había conocido en ante en el aula, entonces me di cuenta de lo que era, provocando inconscientemente que me relaje y que el hielo se valla derritiendo poco a poco

  • Eres un ángel – susurré cuando lo tuve lo suficientemente cerca como para que solo él me escuchara
  • Te expusiste ante todos Dalia – habló mirándome demasiado serio
  • Lo siento, es solo que me hizo enojar demasiado – hablé con cierto tono de fastidio un con uno que otro gruñido en el transcurso – porque te lo juro Blessing que esa tipa sabe cómo irritar a una persona lo suficientemente rápido – hablé mientras lanzaba otro gruñido a la nada
  • Haré que todos olviden eso, pero tu trata de que esto no vuelva a pasar – habló con un tono demasiado frio que hasta mi sorprendió que en una persona haiga demasiada frialdad



Alli Sepulveda

Editado: 08.03.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar