Amar a dios en tierra ajena© (snypp#1)

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Capítulo 2

Turquesa

Sasy estaba preñada.
Su bonita y dulce Husky Siberiano de pura raza.

Lo que me había dado risa y a la vez coraje es que la muy descarada había puesto cara de sorpresa cuando la había revisado.

Siendo una veterinaria, había notado los cambios cuando había entrado en su segundo celo y aunque había tenido todos los cuidados para que no saliera preñada, había salido y estaba segura que era de ese chucho del vecino, el que había hecho su gracia.

A penas se había mudado hace 2 semanas después de graduarse de la universidad de medicina de Dakota del Norte, como había sido la primera en su promoción le habían conseguido un buen trabajo en Nueva York en una de las veterinarias más reconocidas.

Pero ahora todo se había complicado.
¿Quién querría adoptar cachorros de una hermosa husky siberiano y un braco Alemán de pelo corto? Estaba segura de que nadie.
Inconscientemente, torció el gesto mientras intentaba imaginar que apariencia tendrían esos cachorros y la imagen que le apareció no era muy agradable que digamos.

Y todo por culpa de ese chucho y de su vecino que no podría mantener a su perro en su casa encerrado. En esos momentos le dieron ganas de sacudirlo y cantarle unas cuantas verdades.

Que ni siquiera se atreviera a negarlo, porque era el único perro que había visto merodear por el vecindario durante estas semanas.
Se pregunto qué haría con los cachorros. Por muy mestizos que salieran no iba a tirarlos ni a sacrificarlos además el también tenía parte de la culpa y debía asumirla, tal vezentrée los dos bueno mas él, porque yo apenas había llegado y no conocía a nadie, claro sin contar a mi desagradable vecino, pero él podría promocionar entre sus amigos que se decidieran adoptar a los cachorros, estas tendrían que ser familias que tuvieran el tiempo y el amor para cuidarlos, estaba segura que estaría de acuerdo con ella. ¿Por qué no iba a estarlo? Se reprendió a sí misma, si al fin de cuentas su perro había puesto la otra mitad de la genética. Con esos pensamientos en su cabeza avanzó hacía la grande casa de al lado, saltó la cerca de madera que colindaban los dos jardines y avanzó hacía la puerta dispuesta a hacerlo a entender a coscorrones si era necesario.

Tocó más fuerte de lo que debía el buen decoro, pero no le importaba estaba enfadada e iba a tocar como le diera la gana.
En ese momento abrieron la puerta.

El hombre que la veía desconcertado era muy guapo, alto muy alto, tal vez mas de 1.80 y como ella media 1.50 tenía que alzar la cabeza para mirarlo a los ojos, eso la fastidio más.

Tenía el cabello lacio y de un color chocolate, estaba bronceado pero no parecía de manera artificial, eso quería decir que le gustaba pasear o iba a la playa contantemente, tenía unos ojos muy bonitos color ámbar enmarcado por unas pestañas espesas y rizadas.

Llevaba una camiseta color gris que le enmarcaba el pecho ancho y musculoso y sus brazos eran fuertes, notó que tenía un tatuaje de color negro en el brazo, la figura no podía distinguirla bien pero juraría que era un lobo gruñendo. Traía unos vaqueros negros con unas botas de trabajo.
Por algunos segundos, se olvidó a lo que iba, hasta que vio al cuerpo del delito, sentado al lado de él, en posición guardián y lo recordó todo, su Sasy preñada de ese chucho.

—Hola—dijo amigablemente con una sonrisa muy encantadora.
—Hola venia a verte por que quería hablar contigo.
Sonrió.
—Yo también. Hace días que tenía la intención de pasar a verte para darte oficialmente la bienvenida al vecindario, ¿te gustaron las macetas con las flores? Vi que habías puesto flores en tu jardín y como vi que no tenias de ese color creí que te vendrían bien.

Ok está bien, había olvidado lo de las flores y pensé que había sido alguna vecina, no él, ¿cómo iba a saberlo? La nota solo decía:

"Bienvenida al vecindario. Esperó que te guste mi regalo."

—Si, muchas gracias. Pero lo que realmente quería comentarte...
—Oye disculpa mi mal educación, mis padres me reprenderían si te dejara que te helaras afuera con esté clima. Por cierto soy Nate Smith— respondió dándome la mano.
—Turquesa Kendrick— le contesté estrechándole la mano, esta era cálida y fuerte.— Y no, gracias prefiero quedarme aquí. Como te iba diciendo...
—Bonito nombre como el color—me respondió sonriendo encantadoramente.
Le sonreí, la mayoría de la gente se confundía y pensaban que me habían puesto mi nombre por la tonalidad del color azul, pero no era así, mi nombre es por la piedra semipreciosa que tiene ese color inconfundible.
—Es por la piedra  semipreciosa.
El se me quedó mirando y asintió con compresión.
—Tiene razón. ¿Estás segura que no quieres entrar? Con esté clima y la ropa que traes vas a pescar una gripe—se miraba preocupado.— Bonita pijama por cierto—sonrió con chulería, mirándome de pies a cabeza de manera muy coqueta.

Volteé a ver a mi ropa, pues si tenía una ropa nada favorecedora con este clima, unos pantalones delgados de pijama color rosa con estampado de los minions ¿qué? Nunca pensé que mi vecino iba a estar tan guapo y yo con la ropa de Mi villano Favorito, puff para nada atractiva. ¿Pero qué estoy pensando? No venía a modelarle a este irresponsable y su todavía más irresponsable chucho, que por cierto se había echado a lado de él y ahora estaba echándose un sueñito el muy sinvergüenza, pues si pensaba que no era un peligro para su dueño se equivocaba, por que iba hacer un terrible peligro si no estaba de acuerdo conmigo. Peor que el loco de el libro El Silencio de los Inocentes.

Lo pulverice con la mirada.
—Como iba diciendo hasta que me interrumpiste muy groseramente.
El sonrió y abrió la boca para decir algo pero al ver mi cara se lo pensó mejor y la cerro. Alce mis cejas provocándolo para ver si me interrumpiría una vez más, pero él hizo un gesto con la mano para que siguiera.
Chico listo.
—Bueno lo que te venia decir es que tu chucho preño a mi perrita— mientras lo aniquilaba con la mirada.
Se quedó mirándome desconcertado.
—¿Enserio? ¿ Y cómo sabes que fue él?— me respondió sonriendo. —No es el único perro macho que hay en el vecindario.— Alzó una ceja de manera desafiante.



AdyerenLael97

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En el texto hay: amor, venganza, amor celos traicion

Editado: 12.05.2019

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