Amar a dios en tierra ajena© (snypp#1)

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Capítulo 7

Reina

Hoy tenía una cita.
Y si, se podría decir que era una cita, aunque hablarán solo de asuntos legales, hoy haría su primer movimiento.

Había estado arreglándose por horas, poniéndose y quitándose vestidos, había ido al salón de belleza y a que le hicieran manicura.
Al final se decidió por un vestido rojo de lentejuelas que le llegaba a los muslos, tacón de 15 cm negros de charol, una cartera negra con rubís incrustados, el cabello se lo había recogido con una hermosa piedra de rubí a juego con su cartera.

Se estaba retocando el lápiz labial color cereza cuando tocaron a la puerta, oyó voces en su hermosa sala tapizada de valiosas reliquias que le habían traído sus amigos en los viajes que habían hecho, ni siquiera le traían a sus novias y esposas, pero con unas cuantas sonrisitas y unos coqueteos por aquí y algunas promesas por acá tenia a los hombres en la palma de su mano.
Nunca había engañado a su ex esposo, si había coqueteado con sus colegas y amigos, pero nunca había llegado más allá de un simple coqueteo, no lo necesitaba, los hombres eran tan influenciables que si ella les hubiera puesto una soga en el cuello y los hubiera llevado como ovejas al matadero ellos ni pío hubieran dicho, así es como había ganado todos sus trofeos, por que para ella eran trofeos, nada más que eso.

Además sabía que a los hombres les gustaba alardear de sus conquistas y ella no era una boba como para no darse cuenta que una indiscreción, podría haberle costado muy caro, porque aunque estaba segura que su ex esposo la amaba con locura no le hubiera perdonado nunca una infidelidad. Y ella no iba a tirar a la borda todo lo que había trabajado, para tener riquezas e influencias por unos tontos hombres infieles rabos verdes.

Con esos pensamientos se dió cuenta que tenía que jugar muy bien sus cartas si quería ganar al multimillonario Nathaniel Ferraro.

Saliendo de su cuarto, bajó por su escalera de caracol que daba a su enorme y hermosa sala, el estaba sentado platicando con Mercedes su sirvienta, este tenía una copa en la mano, se veía relajado y feliz.

Cuando la vio, la recorrió de pies a cabeza, por su expresión se notaba que le gustaba mucho lo que veía.
Se aplaudió a si misma por haber escogido este vestido. Había llamado su atención y ese era el primer paso en su juego. A traerlo con sus encantos.

—Señora Velturi— dijo besándole la mano.
—Por favor dígame Reina.
—Reina esta bellísima esta noche— contestó con coquetería— todos los hombres me envidiaran cuando la vean de mi brazo, aunque solo sea para platicar de su asuntos legales.
Haciendo un puchero, que resaltaban más mis hermosas facciones.
—No podíamos dejar el tema para otro momento, lo que quiero es que nos conozcamos mejor— respondí seductoramente.
—Como deseé, estoy a su disposición en lo que gustes Reina.

Y así con esas palabras salieron de su departamento donde la esperaba un hermoso Lykan Hypersport 2017 color negro brillante, valorado nada más y nada menos que en 3,3 millones de dólares, es el primer supe deportivo fabricado en Dubái y este auto le iba muy bien, por lo que había notado lo que caracterizaba a Nathaniel era su misterio y ese lado oscuro de chico malo que llamaba la atención de las mujeres a su paso.

Se veía muy guapo con ese traje de Armani negro a la medida, una camisa color vino y una corbata del mismo color que su traje, unos zapatos italianos y en la muñeca un reloj de la marca Panerai Luminor.
Este le abrió la puerta, ella entró al carro que olía a limpio y a colonia de hombre, un olor agradable que identificó como Aqua di Gio, de Giorgio Armani.

El carro ronroneó cuando lo prendió y avanzó de manera ligera hasta su destino.
—¿A dónde vamos?— pregunté curiosa y animada.
El sonrió con chulería.
—Es una sorpresa. ¿Has hablado con tu esposo? Las cosas se resolverían más fácil si él estuviera de acuerdo con el divorcio y hubiera prueba de sus infidelidades.
Ella se quedó pensativa. Y se hizo la dolida y la inocente.
—La verdad es que no, me dolió mucho sus infidelidades que no he querido verlo ni hablarle, pensé que éramos un matrimonio feliz y mirá con lo que me vengó a enterar que me engañaba con mujeres cuando según se iba en asuntos de trabajos y ahora hasta creó que me engaña con mi prima, ella se mudó unas semanas después de que me fui— contesté fingiendo un sollozo.
Él le pasó un brazo por los hombros para que se recargara en él y ella lo hizo.
—Todo va a salir bien Reina, ese hombre ya no podrá lastimarte más— respondió dándole un beso tierno en la cabeza.
Ella juntó su cuerpo más cerca y lo abrazó sonriendo de alegría por su buena actuación.
—Gracias por ayudarme Nathaniel, mi vida fue un infierno después de saber eso.
—No te preocupes nena todo va estar bien, yo te ayudaré y pronto te separas de este tipo, confía en mí, ¿sí?
—Si— contestó ella inocentemente.

—Bien, ahora vamos a ir a cenar, te olvidarás de ese cobarde y disfrutarás la velada conmigo ya tendremos tiempo después para hablar de ese tema.
Y así abrazada a él, se sintió reconfortada, feliz y satisfecha, por el logro que había hecho en su tabla de ajedrez.
Cuando llegamos, Nathaniel se paró en el famoso restaurante italiano Da Silvano.

Wow, este sitio es genial, este hombre es excepcional y elegante.
El era la elegancia, la riqueza y la seguridad.

Lo que toda una mujer querría como esposo y ella no era la excepción.
Un chico tomo las llaves del auto y Nathaniel me abrió la puerta como todo un caballero, era un prestigiado y elegante restaurante Italiano llamado Da Silvano, según había oído Jack Nicholson, Ralph Fiennes y Rihanna les encanta comer aquí.

—Buenas noches Señor Ferraro, su mesa esta por aquí.
—Gracias Adrianno.

La tomó del brazo y pasaron a un lugar muy elegante e iluminado, Nathaniel le acomodó la silla y se sentó en frente de ella.
Adrianno volvió con una carta y nos la dio, Nathaniel pidió ossobuco que es un plato tradicional de Milán, es un estofado de jarrete de ternera sin deshuesar, la carne tiene que contener la grasa justa para que esta este jugosa y va acompañado con zanahorias, vino blanco y antes de que se termine la cocción se le añade una salsa de tomate.



AdyerenLael97

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En el texto hay: amor, venganza, amor celos traicion

Editado: 12.05.2019

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