Amar a dios en tierra ajena© (snypp#1)

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Capítulo 9

Reina

Le habían llegado a su departamento unas flores hermosas, nada menos que la Orquídea de Oro de Kinabalu, está solo se puede encontrar en el Parque de Kinabalu, en la Isla de Borneo, Malasia. Esta flor es extremadamente rara y es por eso que cuesta 3620 8176 dólares.

Son de una belleza extraordinaria, sus pétalos son verdes y tienen manchas rojas.

Venían acompañados con unos chocolates Suizos de la marca DeLafèe, estos combinan los dos placeres mas deliciosos del mundo, el sabor del mejor chocolate Suizo y la exquisitez del oro de 24 quilates.

La caja que me mandó Nathaniel era la de Intimidad que contiene 2 barritas de chocolate cubiertas por 24 escamas de oro comestible. Los que regalan estos chocolates especialmente es sobre el amor y la pasión. La caja cuesta 40 Euros.
Contenía una tarjeta que decía:

"Questi doni sono per le più belle delle regine" 
"Nathaniel Ferraro". 
(Estos regalos son para la más bellas de las Reinas).

Sonreí de alegría y satisfacción. Lo tenía a mis pies. Estos regalos valían demasiados para regalárselo a alguien que no te importaba, todo estaba saliendo perfecto.

Su ex marido confiaba más en su prima y pronto tendría esas fotos, conseguiría el divorcio así como una buena suma de dinero y se casaría con Nathaniel Ferraro consiguiendo más prestigio y por supuesto más dinero.
Su iPhone sonó, vio el identificador y sonrió de satisfacción.
Era Nathaniel.
—Hola Nathaniel.
—Hola hermosa, ¿cómo estas?
—Bien y ¿tú?
Se oyó un suspiró del otro lado de la línea.
—Extrañándote.

Sintió un cosquilleo en el estomago no solo era por la satisfacción de saber que pronto sería más rica si no porque él la había extrañado, la inundó una felicidad como nunca lo había hecho y esto la asusto, porque nunca había sentido eso con ningún otro hombre con el que había coqueteado, ni siquiera con su ex marido, ni su novio de adolescencia.

—¿Recibiste mis regalos?
—Oh si muchas gracias.
—Estaba pensando, si te gustaría que fuéramos a la Playa Rockaway en Queens.
¿Qué si le gustaría?
Estaba encantada con esa idea.
—Por supuesto.
—Bien te recogeré temprano, lleva bloqueador solar y un hermoso bikini— declaró con voz coqueta.
—Lo haré— le contesté emocionada.
—Nos vemos entonces.
—Si, cuídate, Adiós.
—Igual Reina y colgó.

¿Cuídate? De donde había salido eso, ¡por dios, estaba empezando realmente a preocuparse por ese hombre!
Decidió que borraría esos pensamientos de su cabeza, agarró su cartera y subió a su mustang color rojo fuego para comprarse un bikini de la marca Caro Cuore en color verde esmeralda.

Con esos pensamientos entró a su vehículo, puso su iPhone y reprodujo la canción que era su favorita, porque le iba muy bien con lo que siempre había pensado.
Y así cantando avanzó hacía las boutiques de Nueva York.

"Dame tu amor,
Tu corazón enchapado en oro,
Y en billete mi amor,
Hazme volar pero en avión,
Quiero ser la Reina de Miami a New York".

"Ah, te volveré una muñequita,
Tendrás escoltas, camionetas y hasta piscinas".

"Yo quiero lo mismo,
Que cualquiera que se aprecie un poquito,
Un carro, cariño,
Que me saquen a lucir el domingo,
Yo quiero ser hembra,
Que se tropiece cuando voy por la acera".

"Un yate, carteras,
Y quiero más, quiero más, quiero más".

"Quiero ser la Reina,
Pa cuando vuelva,
Por eso quiero un hombre rico,
Pa que me mantenga,
Dile a todo al mundo que estas con una hembra,
Que tienes un juguete nuevo pa que te entretengas,
Todo lo que se consigue con una mini usi,
Una finca grande con jardín y jacuzzi,
Méteme a acertarme de Reina de belleza,
No puedes pedir tanto con tan poco en la cabeza".
(Dame tu amor- Alexa).

Más tarde.

Cuando llegó de sus compras se sentía feliz y satisfecha, había comprado 10 lindos bikinis de diferentes colores, pero ya había escogido el verde esmeralda, avanzó hacía su cuarto para probárselo de nuevo, le había encantado como se le miraba, resaltaba sus curvas espectacularmente.
Pero quería admirarse una vez más, era vanidosa y nunca lo había negado.

Viéndose en el espejo recordó otro día y otro año donde estaba haciendo exactamente lo mismo pero en vez de un caro bikini, era uno comprado en una tienda barata y en una casa de pobres en un pueblucho polvoriento.
Danilo Ackerman su guapísimo novio la había invitado al lago junto con todos sus amigos para festejar que hoy cumplían 5 años de novios.

Había aguantando 5 años mas antes de salir definitivamente de ese pueblucho, su padre no había tenido ningún impedimento para que fueran novios, siempre había sido muy sobre protector con ella y aún más cuando su madre se había marchado.

Pero para sorpresa de ella, su padre no se había interpuesto o enfadado, no podía hacerlo porque sabía y reconocía que Danilo era un buen chico, era responsable, amable, la trataba con respeto y cariño.

Tanto que cuando le había dicho que quería esperar a tener intimidad hasta que estuviera casada, el había aceptado.

Nunca se había sobrepasado y si ella se sentía incomoda por algo el trataba de hacerla sentir mejor y nunca le fue infiel, solo tenía ojos para ella, aunque muchas mujeres se le insinuaban él nunca les hizo caso.

Ella no podía decir que lo amaba porque nunca fue así, si le tuvo mucho cariño por que era muy bueno con ella y en todo la complacía, pero nunca lo había amado y hasta lo había utilizado para poder cumplir sus ambiciones.
Danilo había sido muy paciente conmigo, aunque yo lo tratará mal o lo humillara.

Aunque lo tenía como novio, yo seguía coqueteando y me dejaba querer por otros.
Yo no los quería y lo hacías sufrir, los despreciaba y no los dejaba vivir. Cuando paseaba enfrente de ellos los hacía temblar por mi manera de caminar.



AdyerenLael97

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En el texto hay: amor, venganza, amor celos traicion

Editado: 12.05.2019

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