Amar a dios en tierra ajena© (snypp#1)

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Capítulo 23

Turquesa

Después de regresar de Rusia y que mis compañeros de trabajo vieran mi hermosa sortija de compromiso no podían dejar de sonreír y felicitarnos.
Nos habíamos enterado que Yoshi y Milton también habían anunciado su compromiso y harían una fiesta para celebrarlo, nos pusimos muy contentos Nate y yo por ellos.

Laia y Carter se habían hecho novios y le habían puesto una demanda a Franco así como una orden de restricción para que nunca se acercará a ella y le hiciera daño de nuevo.

Nate también me animó a que hiciera lo mismo. Así que fuimos y hablamos con la policía sobre las amenazas que Franco me había hecho.
Todos estaban feliz por nuestro compromiso menos Lecka.
Ella estaba que hervía de furia.

Nate me comentó que hablaría con ella para aclararlo todo.
No supe como fue la conversación pero por el seño fruncido de Nate y la expresión de rabia de Lecka no creo que hubiera ido bien.
Cuando pasó a mi lado me vio con despreció y odio.
—Te vas arrepentir de esto gata callejera roba maridos.

Yo la aniquile con la mirada.
—Acéptalo Lecka Nate nunca fue tuyo y nunca lo será, el me ama, yo lo amo, punto y final.
Se vio sorprendida por mi contestación pero luego regresó a su cara de odio.
—Me las vas a pagar.
Así salió de la veterinaria para no volver a nuestras vidas o al menos eso es lo que creía.
—Wow— exclamó Nate sonriendo.
—¿Wow qué?— pregunté pegándole suavemente en las costillas.
—Mi novia es una cosita luchadora.
Me reí.
—No me digas cosita— le contesté fingiendo estar enojada.
El se rio con chulería.
—¿Qué te parece una linda luchadora que digo una linda, la más preciosa de todas las luchadoras del mundo? Eee— respondió abrazándome suavemente por la cintura y besando mi frente.
Yo me reí.
—Así está mejor, ahora vamos a trabajar porque si no el jefe me va a regañar— declaré guiñándole el ojo.
El se rio con chulería.
—¿Es muy malo tu jefe? ¿Tendré que ir amenazarlo?— preguntó divertido.
—Es muy irritante pero también es muy encantador y muy guapo— contesté sonriendo coquetamente.
El se rió.
—Ya me están dando celos de ese jefe tuyo— exclamó fingiendo celos.
Me reí.
—Vamos jefe— le dije sonriendo.
—¿Qué te parece si vamos mi apartamento que tengo en la ciudad?
Me quedé parada sorprendida.
¿Enserio?
Cuando lo volteé a mirar el se miraba algo nervioso.
—Si no quieres ir está bien, no quiero que te sientas obligada y no te preocupes no hay nada oscuro en esta invitación, solo quiero que conozcas el lugar donde me quedó cuando estoy trabajando de paladín— declaró guiñándome el ojo.

Yo sonreí. Me sentía feliz que él quisiera enseñarme otra parte de su vida, de esa profesión que aún no sabía en qué consistía exactamente.
Sonreí.

—Está bien quiero visita ese apartamento tuyo— expresé guiñándole el ojo.
—¿Te parece bien mañana? Compraré helado, galletas de chocolate y palomitas de queso eee ¿qué dices?— preguntó sonriendo.
Yo me reí, como amaba a mi guapo prometido.
—Está bien, quien podría resistirse a esa propuesta— declaré guiñándole el ojo.
—Oye cariño— dijo tocándose la bolsa del pantalón— ¿has visto mi celular?
Sonreí.
—No pero vamos a buscarlo de seguro lo dejaste en la oficina.

Avanzamos agarrados de la mano sonriendo hacia nuestra oficina.
Si.
Aún sigue siendo mi instructor, es irritante pero a la vez encantador.


 



AdyerenLael97

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En el texto hay: amor, venganza, amor celos traicion

Editado: 12.05.2019

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