Amar a dios en tierra ajena© (snypp#1)

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Capítulo 27

Turquesa

Después de dejar a Nate en su departamento lo evité todo los días en el trabajo, él me seguía y trataba de hablar conmigo pero yo lo ignoraba. Me dejaba flores, tarjetas disculpándose por su comportamiento, un montón de helado y galletas de chispa de chocolates.

¡Hasta me había comprado una colección de las películas de la época de oro!

Y dejaba golosinas para Sasy.
Yo se las regresaba y el volvía a comprarme cosas y a dejarlas ahí, hasta que al último tuve que aceptarlas, en éste momento tenía un montón de golosinas en mis cajones de la cocina.

Nuestros compañeros se enteraron de nuestro rompimiento y aunque tenían curiosidad por saber que paso fueron muy prudentes al no preguntarnos nada.
Le pedí a Jack que me asignará! otro instructor por que el ya sabía lo que había sucedido entré Nate y yo.

Pero gracias a dios me dijo que ya no necesitaba ningún instructor y que ya estaba lo suficiente capacitada para ir por mi cuenta.
Jack me dijo que estaba orgullosa de mi, que era una excelente veterinaria.
Me sentí muy feliz por ese reconocimiento.

Las chicas y yo fuimos a tomar un café para hablar sobre los preparativos de la boda que se haría dentro de 5 meses.

Charlamos de su boda y de su fiesta de compromiso que se celebrarían hoy en la noche.

Estaba muy feliz por ello pero a la vez triste por lo que yo había perdido.
—Turquesa—me dijo preocupada Julia— ¿estás bien?
La miré sorprendida.
Todas me miraban de manera preocupada.
Sonreí aunque por dentro estaba que lloraba.
—Si— contesté aparentando alegría.
Negaron con la cabeza.
Suspiré.
Si, me conocían muy bien.
—¿Qué pasó?— preguntó Yoshi.
—¿Sábes que estaremos para ti verdad Turquesa? En todo en lo que nos necesites te apoyaremos.
Yo asentí, porque era verdad, las tres nos habíamos hecho muy amiga y nos protegíamos entré nosotras.
—El me engañó.
—¿Qué?— preguntó sorprendida Julia.
—El me engañó con otra, cuando me estaba "conquistando" salía con otra mujer.
—¡Que mentiroso! Nunca lo habría creído, tan enamorado que se veía de ti.
—¿Estás segura?
—Si, ella llegó cuando estábamos cocinando en el departamento de Nate, ah y no se llama Nate, ese es solo su apodó, su verdadero nombre es Nathaniel.
Todas se quedaron en shock.
—¡Es un maldito! ¡Engañarte así!
—Olvídalo, no le demuestres que puede dañarte, diviértete está noche.
—Exacto, ignóralo no le des tanta importancia que él no se lo merece.

Asentí porque eso es lo que llevaba pensando desde ese día que lo dejé en su departamento.
Él no se merecía ni mis lágrimas ni mi corazón.
Ya no quería hablar más de él, así que cambié de conversación.

—¿Cómo esta Carter? No lo he podido ver en estos días.
—Esta genial, Laia y él están muy enamorados. La traería hoy a la fiesta.
—Me parece genial— estaba feliz por ellos.

Cuando terminamos de tomar nuestro café salimos para comprar un vestido para la fiesta por la noche.
Entramos a las tiendas de Nueva York para quitarnos y probarnos vestidos.
Cuando cada una encontró su vestido perfecto, estaba tan concentrada en como evitaría a Nate en esa fiesta y preparándome por si el traía a otra mujer a su lado conociéndolo no lo dudaba en ningún momento.
No me di cuenta de que Julia me hablaba bajito.

—No volteés pero ese hombre de ahí— comentó señalando a un hombre que estaba parado con los brazos en jarra en un mustang negro, vestía un traje negro, tenía la piel bronceada con un cabello oscuro, era alto y musculoso, traía unos lentes negros así que no podría saber qué color de ojos tenia— no te quita los ojos de encima.
Me encogí de hombros.

—De seguro está esperando alguien, a lo mejor a su novia o esposa que está comprando en las tiendas.
Yoshi miró al hombre.
—Creó que nos está siguiendo.
—¿Por qué dices eso?
—Lo vi cuando salimos del café.
—¿Estás segura?
—Si muy segura.
Todas no volteamos a ver sorprendidas.
—Vamos a ver si es verdad que nos sigue.

Entramos a mi coche y avanzamos hacía una tienda de pasteles y chocolates.
Todas reímos.

—¿Qué?— pregunté inocentemente— solo es para confirmar algo.
Todas nos reímos.
—Yo quiero confirmar que tan buenos están esos pastelitos de chocolate.
Todas asentimos.
—Chico misterioso atrás de nosotros.

Volteé a ver el espejo, si, Yoshi tenía razón ese hombre nos seguía.
¿Pero por qué? ¿Quién era? ¿ Acaso nos confundía con otras personas?
Bueno eso ya lo averiguaríamos porque yo no me iba a quedar con la duda.
Aparcamos enfrenté de la pastelería y salimos de mi carro.
Cuando volteamos para ver si estábamos en lo cierto, el mustang se aparcó detrás de cuatro carros atrás, si no nos hubiéramos dado cuenta de que nos seguía, nos hubiera pasado desapercibido.

Entramos y las chicas empezaron a probar de todos los sabores, Yoshi lo hacía para decidir de qué sabor seria su pastel de boda.
Yo solo probaba de chocolate, los demás sabores no me llaman la atención.
Yo era adicta al chocolate y nunca lo había negado.

Observé a través de la ventana y miré al mismo hombre observando todo a su alrededor de manera vigilante.
Miró su celular y tecleó algo en el, después lo metió en su bolsillo, se recargó en su mustang y puso los brazos en jarra.

Se me quedó mirando directamente a los ojos y a mí me molestó que ese hombre nos estuviera vigilando.
Siempre había leído que cuando los animales se sienten amenazados unos huyen otros se defienden y yo en ese mismo momento me sentía amenazada e iba a defenderme.

—Turquesa ¿a dónde vas?
—Ahora vuelvo.
Las chicas se me quedaron mirando sorprendidas.
—Turquesa espera.

Pero yo ya había salido de la tienda.
Caminé hacía el hombre.

Esté volteó a mirarme, se quitó los anteojos negros y miré unos hermoso ojos verdes. El alzó la ceja y eso me enfureció más porque me recordaba a otro hombre.
A Nate.



AdyerenLael97

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En el texto hay: amor, venganza, amor celos traicion

Editado: 12.05.2019

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