Amarieth

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Capitulo 3

—perdona si te llame, pero, en verdad me preocupe porque no me respondiste los mensajes.

—lo siento, pero la universidad me absorbe mucho.

—espero no llegar allí tan rápido.

La escuche reírse al otro lado de la línea.

—pero… cambiando de tema, leí lo que me escribiste, y me preocupan varias situaciones de todo esto; la primera es que aunque no lo creas tome mi clase de conducción, no sé qué fue lo que me paso pero, juro que todo iba bien hasta que un camión del otro carril casi nos mata!

Me quede helada mientras la escuchaba hablar, mire a todos lados en el pasillo, pero parecía que no había nadie.

—eso sí que da miedo.

—si… y segundo: no se quien sea ese chico, pero si puede meterse en tu mente y hacer que cambie las cosas, me hace pensar lo peor.

—¿Qué sería lo peor?

—un incubo.

Mire a la nada unos segundos en estado de shock

—pero si no ha intentado en ningún sueño tener sexo contigo, pues me lleva a que busca algo más.

—mmm…sabes lo que quería preguntarte…

—¿sí?

—Sabes algo de…Ángeles?

—casi nada la verdad.

Algo me decía que mentía, en mi mente se activó una alarma.

—bueno… también quería comentarte algo raro que me paso o mejor dicho, que me pasa justo ahora.

—cuéntame

Respondió en tono curioso y yo mire al pasillo de nuevo, aun nadie.

—si recuerdas que te comente de mi profesor de Arte, el Sr. Guun.

—sí, ¿Qué con él?

Respire hondo antes de continuar.

—o yo me estoy volviendo loca o ese profesor no es profesor.

—jajaja ¿Por qué lo dices?

—lo escuche hablar por teléfono la otra vez, y…

Entre en pánico, ya me estaba arrepintiendo.

—¿y?

—hablaba sobre Sam, luego hui de allí y me siguió me dijo que porque escuchaba su conversación, cuando lo vi a los ojos… juro por dios que estos se volvieron de un azul tan intenso que parecía sacado de una película de ciencia ficción.

Lyz se quedó muda por el otro lado de la línea.

—¿holaaa? Lyz ¿sigues viva?

—Amed… te enviare una dirección más tarde, necesito que lo veas, te prometo que resolverá tus dudas.

Y con eso simplemente me colgó, me quede de piedra allí y escuche el sonido de la aplicación de mi red social sonando, un nuevo mensaje.

 

Lyz: por nada del mundo te quedes sola con ese profesor, evítalo lo más que puedas, iré a hablar con mi amiga la médium, ella podrá ayudarte, ¿vale? Y este link míralo desde tu computadora, es más seguro.

Luego de ver ese Url una vez más, supe que no iba a ser un sitio nada agradable.

 

Cuando regrese al aula esta estaba sola, iba a ir a comprar algo antes de entrar a clases cuando la figura parada en la puerta de brazos cruzados me asusto.

—Pro-profesor Guun ¿se le quedo algo?

—supongo que no, pero si una respuesta.

Camino dentro del aula acercándose a mí, mientras me sonreía de una manera muy peculiar.

—¿respuesta? ¿De qué?

Lo mire intentando contener mis ganas de gritar y correr, sonriendo un tanto forzada.

—estabas espiándome mientras hablaba por teléfono, ¿no le enseñaron en su casa que es de mala educación?

Sus ojos se tornaron peligrosamente azules claros y por un momento retrocedí varios asientos atrás del mío mientras que el Sr. Guun se sentaba en la mesa del escritorio mirándome con una sonrisa divertida en los labios.

—Lo- Lo lamento profesor, yo no quería escuchar su conversación.

Dije mientras jugaba con las mangas de mi suéter e intentaba moverme entre los espacios de cada asiento del aula.



S.E.GREY

Editado: 18.12.2018

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