"Amor" - Enamorada de una estrella

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Un nuevo proyecto

 

Los veinte minutos de reunión me han parecido eternos, tanto Luc como Marlo no dejaron de mirarme, de un momento a otro ya no lo resisto me levanto respetuosamente mientras digo lo siguiente:

 

          - Si no queda más que decir, les pido disculpas pero me voy a retirar

 

Todos se levantan, salgo como alma que lleva el caballo, entro al baño más cercano y cierro la puerta, me miro en el espejo, me garro  con fuerza del lavabo; me coloco la mano sobre el pecho, siento que me voy a desmayar, me observo en el espejo; veo como mi cara esta pálida y mi respiración súper agitada.

 

         - ¡Ay dios mío!

         - ¿Qué está pasando, me estoy volviendo loca?

         - Cálmate, “Amor”, cálmate

         - No sé cómo quieres que me calme, me voy a volver loca

         - Esto debe ser parte de mi sueño, aun no he despertado ¿cierto?

         - Si lo más seguro es que estemos exagerando

         - ¿será?

 

         - Tal vez es solo mi imaginación — digo riéndome mientras me señalo en el espejo — es imposible, ¿cómo fue que lo conocí? o mejor dicho ¿es posible conocer a alguien como él, en  la calle así como si nada?

 

          - Ay dios me va a dar algo — digo mientras me soporto de la pared, siento como el frio de las baldosas rosadas traspasa mi ropa —  ¡uf! dios mío estoy loca — comienzo a reír mientras doy vueltas en el baño — ¡es que no es posible, no puede ser!

 

          - Tienes razón — digo señalando al espejo — eso es imposible, no puede ser que ese día me haya vuelto tan loca, yo no podría besar a un desconocido así como así, y si así fuera nunca lo voy a admitir no voy a darle la razón a la plaga de Luc

 

       - Salgo del baño mirando mis Converse grises, mientras suspiro voy cerrando  la puerta, siento como alguien acerca su cara en mi hombro por mi espalda, me quedo paralizada mientras siento que me  hierve la sangre — Luc, ya déjame te lo pido — digo mientras me giro

 

         - ¡AAHH, mee asustaste! — pego un pequeño grito, mis manos se contraen contra mi cuerpo mientras este se reposa sobre la puerta para no caer del susto — Sr. Marlo, casi me mata del susto — siento que me tiembla todo

 

         - Discúlpame mamacita pues, lo que pasa es que necesitaba usar el baño, y me pareció oír como que alguien estaba gritando y nada mas me quede un rato solo por curiosidad — dice levantando una ceja, mientras me muestra una sonrisa picante, además de su muy notable acento paisa — pues uno nunca sabe que alguien tenga una emergencia en el baño, y  yo pueda ayudar — levanta sus manos a nivel de sus hombros en modo de excusa

 

         - ¡ya veo!, ummm..  ¿una emergencia en el baño? — ¡ja! Si como no, que tal el depravado esté— bueno pues como ves estoy perfectamente bien,  y ya no hay que preocuparse por nada — camino a toda velocidad, creo que parezco al corre caminos solo me falta dejar la nube de polvo detrás

 

El tipo se queda allí con la boca abierta, mientras yo trato de no correr para no parecer una loca — no creo que pueda parecer más trastornada —

 

***

 

llego a mi escritorio, lo primero que hago es buscar a mi súper amigo Google y teclear el nombre de “ Marlo Millano” . Después de unos segundos de búsqueda consigo un centenar de fotos, algunos videos musicales, información personal, entre otros — pobre no tienen vida privada — sigo con mi búsqueda y me quedo como tonta cuando veo su edad

 

        - ¿20 años? — digo tapándome la boca, después de gritar a todo pulmón

 

No puedo creerlo es un bebé — como es que un carajito enano como él puede ser tan.. tan..  sexy  —  Marlo es un chico de un 1.85 cm, o bueno eso dice google; con un cuerpo demasiado perfecto incluso su cuerpo es mucho mas perfecto que el de luc  — quizá sea por su carrera — no me estraña que alguien que esta en el mundo del espectáculo  tenga un buen cuerpo, aunque sinceramente estoy asombrada, ¡eso si es puro colágeno! — Sigo en la búsqueda de información y me quedo colgando la baba cuando veo una foto donde se le puede ver el rostro muy de cerca; su mirada profunda y sexy, el color casi amarillo de sus ojos rallados, una barba perfecta, piel dorada y sin hablar de su sonrisa, por un momento creo que me esta mirando directamente a mi  — dios ¿cómo voy a poder concentrarme todo este tiempo trabajando para él?—dejo caer mi cabeza por sobre el teclado mientras me revuelvo el cabello con las manos — ¡me voy a enloquecer de los nervios!



Camaleón

Editado: 24.11.2019

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