Amor Inefable (.E.M.A.H.) #2

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Capitulo 9 (3/3)

"Los amigos son como los zapatos, podemos tener muchos pero siempre andamos  con los que más nos sentimos cómodos"

En cuestión de segundos estábamos estacionados y traté de calmarme

—  ¿Cómo es eso? Te viste con el idiota de Gabriel —se exaltó por lo que me terminó gritando

—en primero vas respetando a mi mejor amigo, segundo no me grites y tercero aquí mismo me voy bajando de tu auto —dije y al terminar me baje de inmediato

—Sube de nuevo al Auto Adara —espetó David y seguí caminando—. Lo siento no debí gritarle, por favor Adara

— ¿sabes cuál es el maldito problema? —negó y lo mire —. Que todo quieres solucionarlo con un lo siento, y algunas cosas no se arreglan así

—Adara por favor sube al Auto y hablamos en casa —dijo y accedí debido a que aún estábamos lejos de casa

Arrancó de inmediato pero ninguno de los dos se hablaba, cuándo estaciono frente a la casa sin esperarlo me baje y di un portazo, sé que el auto no tenía culpa. Entre sin saludar a mis amigas y subí a la habitación, fui al closet y saque una maleta para guardar ropa, quizás piensen que estoy exagerando pero no, no lo estoy haciendo

— ¿Adara que pasó? — pregunto Roberta llegando a mi habitación seguida de las demás chicas

— ¿te irás de viaje? —pregunto Sabrina y negué

—lo siento chicas no quiero hablar  simplemente necesito estar sola —dije saliendo de la habitación con mi maleta y sin avisar a nadie salí de casa

**************

Días después

Se preguntarán que tal van las cosas con David y eso se resume en una sola palabra pésimo, volví al departamento el cual tenía digamos que de soltera, mis amigas querían tratar de hablar conmigo pero no estaba lista porque pensarían que estaba exagerando, como cuando le hice una escenas de celos en la Universidad. Hoy estaba en la oficina dando vueltas en mi silla, me sentía enferma o más bien eso era lo que me trataba de decir mi cuerpo

— Adara quiero que arregles ese problema con David —sugirió mi hermano y negué

—sé que es tu amigo y que piensas que yo soy la histérica pero entiéndeme David necesita un alto con su desconfianza, me gusta que me cele para que negarlo, pero llegar a ese extremo de gritarme Eithan por favor, además él se ve con Paulina en el trabajo y yo no le armo escenas de celos porque yo si confió en él —dije y mi hermano se acercó—. Además ni siquiera me ha buscado

—Si te ha buscado, solo que tú no lo quieres ver —dijo y rodé lo ojos

— Eithan, es problema entre él y yo, problemas como en todo matrimonio —murmure entre dientes y asintió

—Ady sólo quiero que entiendas... —lo interrumpí

—Eithan un segundo, ambos cometimos errores en el pasado los cuales nos llevó a alejarnos y sabes muy bien que fue por la confianza ahora que estamos casados de nuevo estamos en la misma situación —murmure y negó divertido—. Entonces lo único que quiero que él se dé cuenta es que por los celos con ello su desconfianza está dañando esa bonita relación que tenemos, sabemos muy bien que ya no somos unos niños y mucho menos esos adolescentes que fuimos en pasado

—está bien no diré nada más, solo porque en parte tienes razón, es problema de su matrimonio y él tiene que  comportarse más como un adulto —dijo y se levantó a darme un beso en la cabeza, quien diría que me iba a terminar llevando tan bien con mi hermano

— Pero cambiando de tema —mire a mi hermano—. Me pareció muy buena la idea de regalarles un viaje a nuestros padres por su 25 años de casados, se lo merecen después de todo esto de ser de nuevo padres hace ocho años les tomó por sorpresa y se metieron tanto en el papel que se han olvidado de disfrutar solo los dos

—una locura, veinticinco años y cinco años de noviazgo —dijo mi hermano y asentí. Era cierto mis padres al igual que mi hermano conmigo se habían vuelto más apegados a nosotros y en alguna que otra reunión contaban aquellas anécdotas

—Vamos a ver cuánto duramos nosotros — bromeé y mi hermano rodó los ojos

—te veo luego o te llamo para decidir qué mismo hacemos te cuidas, no te pienso decir nada más—dijo mi hermano para luego salir de mi oficina

Suspire y mire algunas fotos que tenía en mis escritorio, una foto con David del día que nos casamos, en el otro porta retrato una foto de mi grupo de amigos y yo sosteniendo a Amaya esa foto nos habíamos tomado en fin de año y todos fuimos a la playa y una foto familiar (mis hermanos, mis padres y yo). Tocaron la puerta y fijé mi vista en la puerta

—Pase —grite y por está entró con un gran ramo de tulipanes

—Envío especial —dijo poniendo el ramo en mi escritorio

—Está hermoso —dije sorprendida y busque la tarjeta —. Gracias Cielo

Sabes que odio que te enojes conmigo, he cometido muchos errores de los cuales no me lleno de orgullo hoy comprendí que te necesito en mi vida, que eres en lo primero que pienso cuando me dicen que piense en algo bonito.

Perdóname

—David

Agarre mi móvil y llame a Gabriel, necesitaba una opinión sincera y sé que él es como el punto medio de la balanza, no está ni a mi favor ni a la de David

Llamada

—Gabriel ¿Cómo estás? —pregunte

—bien aunque sorprendido por tu llamada y tu cómo vas

—bien

— ¿Segura Adara? ¿Hay algo que me quieras decir? —cuestionó

— Suspire— he peleado con David desde el lunes

— ¿Qué pasó? ¿Te hizo algo? ¿A quién hay que matar? Contéstame —reí

—Discutimos y en esa discusión salió lo que me habías confesado, también que de casualidad me encontré con un antiguo amigo y que me invito a tomar un café  —murmure lo último

—Ay Adara estas consciente que ahora tu estimado esposo me querrá matar  — dijo y reí

—no... No lo creo —dije jugando con la tarjeta que había llegado con los tulipanes



Nathaly

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En el texto hay: amor, amistad, enemigos

Editado: 13.02.2020

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