Amor mecánico

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Capítulo 2 - Amanecer

Simplemente ella recordaba. Recordaba ese amanecer de donde la habían arrastrado fuera del castillo a golpes y la humillaron enfrente de toda la nobleza hasta la habían vestido de forma ridícula como campesina pero cubierta de sangre y mugre, la metieron de forma violenta en la cajuela del coche donde la habían atado junto con sus pertenecías para llevarla a un nuevo destino con una nueva vida que al llegar la sacaron a golpes de nuevo enfrente de la casa donde estaba su “familia”. Esa mañana le volvió ese recuerdo como un mal sueño del cual de mal humor la ponía, solo había pasado un año ese acontecimiento y desde ese momento aborrecía su vida como una olvidada en esa casa de campo en medio de la nada. Se levantó desganada agarrando del suelo la ropa que tenía esparcida que hacía tiempo que no recogía y que ya no podía distinguir cual era limpia o la que se debía lavar, pero para ella ya no era importante por el momento necesitaba estar presente en el desayuno. Ese cuarto desastroso demostraba el caos en su mente del cual nunca le llego a revelar a nadie sobre ella misma, aunque realmente le importaba poco sobre sí misma. Al dirigirse hacia las escaleras oyó una voz cantarina llamándola para el desayuno del cual no le apetecía en lo más mínimo, pero por obligación tenía que acudir.

- el desayuno está listo cariño -

- no me llames “cariño”, plebeya -

- vamos mi niña, somos familia no nos debes tratar así -

- ¿familia? ¿de dónde sacaste ese concepto tan absurdo? Yo sigo sin entender que hago en este lugar tan asqueroso -

- ¡ya basta con esa actitud mediocre que tienes Rui! ¡Ya lo soportamos por un año porque pensamos que necesitabas tiempo para que te acostumbraras, pero no! Tendremos que poner medidas más severas para que cambies esa actitud -

- ¡¿qué?! ¡No puedes hacer eso! ¡Yo no actuó mal y tengo cosas que hacer! -

- ¡¿cómo?! Ya no vas a la escuela por esa actitud que tienes -

- ¡ya lo sabía todo! ¡No podía tolerar estar al nivel de esos ineptos e idiotas de cuarta! -

- ¡no dirijas esas palabras de nuevo Rui! -

- ¿y qué si no lo hago? -

- ¡hasta aquí! Empezarás a trabajar en la residencia postal de la familia hoy mismo. Ya no digas ni una palabra más -

Quedó un momento de silencio en el cuarto que ella hacía muecas de desaprobación para luego la mujer mayor observará la sombra de la muchacha que ahora estaba un tanto alborotada por la pequeña discusión que había tenido la joven bruja.

- Grey cuida que no se escapé de esta responsabilidad -

- entendido - habló la sombra que producía de la bruja Rui

Quedo incrédula con la decisión que solo chasqueo la lengua de mala gana, ahora estaba de peor humor que antes aparte de culparles por traerla a este lugar deplorable del cual no era digna para un noble como ella. Con el plato servido enfrente de Rui lo fue comiendo con grandes pausas a causa del mal sabor que contenía por el paladar refinado que tenía. Para luego irse de nuevo a su cuarto, volvió a taparse con las sábanas deseando que fuera un sueño, aunque no tenían conocimiento de que tenía un trabajo desde casa. El cual consistía en poder hacer software, reparar dispositivos, poder construir nuevas tecnologías y reparar cualquier cosa ya sea para los nobles o clase media, pero no quería que lo supieran porque era un gusto que adquirió con el tiempo que pasaba a solas en el castillo, aunque la interrumpió de sus pensamientos la sombra que la acompañaba desde que había llegado a ese lugar cuando esta empezó a mutarse de manera que se transformó en un chico de grisácea cabellera con orejas y una cola de gato quedándose enfrente de ella que Rui solamente se volvió a cubrir con las sábanas.

- ¿y no les vas a decir? -

- ¿sobre qué Grey? -

- de tu trabajo -

- no les diré tan a la ligera eso a ese par de plebeyos aparte son mis asuntos no los de ellos -
- está bien, no diré nada al respecto. Ya vete preparando para ir al trabajo -

- no iré -

- vamos, tienes que ir -

- ¡entiende que no iré! -

Grey solo con su fuerza saco a Rui de la cama haciendo que cayera al suelo de manera que la reacción de la chica fuera bastante molesta al respecto, pero a él no le importó ni un poco. Empezó a recoger algo de su ropa que estaba en el suelo para ponerla en su lugar y dándoles de paso unos golpes a la pared donde salió unas puertas que mostraban en su interior el armario de la joven bruja y sacó ropa que después se los puso en sus manos a la bruja.



Sleepy Ash

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En el texto hay: sentimientos, decisiones, amor tristeza

Editado: 17.07.2018

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