Amor o Atración -Saga Amor o Atracción Libro 1

Tamaño de fuente: - +

EPÍLOGO

Seis meses después.

17 Dic de 2003

Jesse:

Si estás leyendo esto es porque me habré ido de tu casa. 

Sé que te preguntarás el motivo por el que no me despedí de ti y es por eso que decidí explicarte las razones por medio de esta carta.

Jesse, cuando te conocí me cautivó tu perspicacia. Eres la niña más adorable para mí. Cada vez que te acercas, cada vez que hablas, cada vez que sonríes, tú llenas mi corazón.  

Lo que sentía por ti al principio se fue transformando y eso me asustó; me asustó porque no sabía lo que era… y escucharte… y ver el brillo de tus ojos, ese brillo que aparece cada vez que me miras, me hizo entender que debo alejarme de ti aun cuando no quiero. 

¿Recuerdas el día que recitaste aquél poema? 

Yo lo recuerdo y ese fue entonces cuando supe que el sentimiento que despertaste en mí no era otra cosa más que atracción. Confieso que me siento miserable, tú aún eres una niña; aún eres muy joven.

Hace días tomé la decisión de irme porque no quiero sentir esto y debido a lo que pasó hoy, justo antes de tu graduación… eso es algo que no debe repetirse. 

Yo no quiero perder el control contigo por lo tanto  me iré para no lastimarte; me iré por ti y también por mí. 

Quizá algún día nos volvamos a encontrar y cuando eso suceda, sé que ya no serás una niña y quizá cuando te vea nuevamente esta atracción que siento y que tú también sientes, ya haya desaparecido o quizá se transforme en algo más; tal vez se transforme en amor.

Adiós Jesse.

P.D. 

No me odies.

Izhar.

Jesse tenía en sus manos la carta que Izhar le había escrito a ella. Esa sería la última vez que la leería. 

Laura le pasó un encendedor.

— ¿Estás segura? —preguntó.

— Sí, debo cerrar para siempre este capítulo de mi vida.

Jesse había terminado con Izhar, pero aún conservaba cosas que él le había dado. 

Pero ella empezó a deshacerse de esas cosas, primero se deshizo del libro Orgullo y Prejuicio; lo que no fue fácil, pero debía hacerlo. 

«Prometo obsequiarte uno mejor que ese» recordó las palabras de su primo.

¿Qué otro libro es tan bueno como Orgullo y Prejuicio?

«Hasta no verlo en mis manos, no lo creeré» le había dicho a Louis.

Se deshizo también del brazalete y ahora… 

Ella tomó el encendedor y lo acercó a la carta… y ella vio como la llama quemaba la carta hasta que quedó reducida a cenizas.

— ¿Fue esa carta influyente en tu decisión? —preguntó su amiga.

— Quizá —respondió.

La realidad era que hubo alguien más quien le hizo ver las cosas desde otra perspectiva; alguien a quien ella había visitado, antes de tomar la decisión de terminar con Izhar.

Seis meses y dos días antes.

— Gracias por venir.

— Izhar me dijo que quería usted hablar conmigo hace días.

— Sí, el día que me dijo que había decidido pedirte matrimonio y que terminaría con su prometida de ese entonces.

— No había podido venir.

— ¿No habías podido o no habías querido? 

Jesse la observó y supo que esconderle cosas a esa mujer, era algo imposible.

— Admito que tenía miedo de lo que quería decirme, señora Silhim.

— Jesse, te tengo en gran estima porque siempre me has parecido una buena joven.

— ¿Lo suficientemente buena como para ser la esposa de su hijo?

— Sí.

— ¿Pero...? ¿Por qué me citó fuera de su casa?

— Quería hablarte de mi hijo

— Su hijo y yo...

— Sé que estás enojada con Izhar porque él estaba con su prometida —interrumpió Silhim.

— ¿Usted la quiere a ella? —preguntó la joven 

— Ceci es una buena mujer.

— Seguro —expresó Jesse.

— Jesse…

Silhim puso su mano sobre la de ella.

— Tú también eres una buena mujer y si eres quien hará feliz a mi hijo, no me opondré porque sé que lo amas desde que eras una niña.

— ¿Usted siempre lo supo?

— Sí, cada vez que nos visitabas, tú lo observabas con adoración y esa mirada no pasaba desapercibida para mí.

— ¿Usted cree que él me ama?

— No lo creo; estoy segura de ello… y también estoy segura de que las personas se equivocan.

— ¿A qué se refiere? —preguntó.

Silhim sonrió y Jesse intuyó que quería decir algo más.

— Jesse, prometo que sea cual sea tu decisión; esa decisión no cambiará mi forma de verte.

— ¿Por qué siento que me está ocultando algo?

— Ya es hora de que ordenemos ¿Qué te apetece del menú?

Después de esa conversación y después de haber terminado de cenar con la madre de Izhar, Jesse y ella se despidieron… y justo dos días después, Jesse supo lo que Silhim no quiso decirle; no quiso decirle que su hijo le había sido infiel; no quiso decirle que Izhar le había mentido.



Hellen

Editado: 19.06.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar