Amor Obsesivo

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Cap 12

UNA VISITA ¿CELOSA?

DANIEL

¿Ahora que querrá Sandra? Tuvo que arruinar esta oportunidad que tenia de tal vez, follarme a Genesaret, la tenia en la palma de mi mano, lista para mi, pero tuvo que llegar ella. Por como estaba Mike debe de ser importante, así que mejor bajo.

Volteo hacia ella, y esta allí parada, con mi camisa puesta, le queda algo grande ya que soy mucho más alto que ella. Se mira muy hermosa, tan sexy que lo único que quiero es arrancársela, y hacerla mía de una buenas vez. Me miraba apenada, con sus mejillas sonrojadas, esta chica me vuelve loco.

- Le voy a decir a Mike que te traiga ropa, estaré ocupado allá abajo. Nos vemos ahora.- Dije serio.

- ¿Quien es Sandra?- Me molesta que me haga tantas preguntas, que no quiero responder.

- Una amiga.- Dije disgustado. Frunció el ceño, a causa de mi repentino cambio de humor.

Suspiro resignada ¿Acaso esta celosa? No creo, esta chica es sumisa, pero cuando quiere me pone en mi sitio, y eso me gusta. Camino hacia el vestidor para ponerme algo decente, ya que estoy casi desnudo. No me intereso que Mike me viera así, y con una erección que pedía a gritos que la liberará, el ah sido mi amigo desde que tengo uso de razón, aunque tuvo una infancia bastante difícil.

Me puse una camisa manga larga negra de algodón que se ajusta perfectamente a mis bíceps, unos jeans azules, y unos tenis negros, peine mi cabello dejándolo un poco alborotado.

Salí del vestidor, Genesaret estaba parada frente a la ventana de la habitación que daba vista hacia la parte trasera de la casa. La mire de arriba abajo lo mas descaradamente que pude. Trate de calmarme, no quiero bajar, y tener una erección que apreté mis pantalones. Carraspeo mi garganta para que Genesaret se de cuenta que estoy allí, voltea a mirarme, parece triste.

No quisiera que se sintiera así, se que es por mi culpa. Que te traigan a un lugar a la fuerza, y te casen sin tu consentimiento, no es algo fácil de asimilar. Pero mis deseos pueden mas que mi  sensibilidad. No puedo dejarla ir, tampoco me arrepiento de haberla traído, al contrario, disfruto de su presencia, me llena por completo, y se que eso es todo, menos amor. No siento amor por ella, jamás me lo permitiría, simplemente siento algo mas allá del deseo, obsesión, es en realidad la palabra que define lo que siento hacia ella, y se que puede llegar hasta ser enfermizo, pero no me importa, aquí la voy a tener, y tarde o temprano, la voy hacer mía.

- No se, cuanto me valla a tardar, así que le voy a decir a Mike que te traiga la cena también.- Ella solo asintió.- Nos vemos mas tarde.- Dije, camine hacia la puerta, y salí.

GENESARET

Daniel se fue, me siento como una tonta, pensar que me deje tocar por el, y horita mismo se va a ver con otra mujer. Me molesta tanto, que no espero ni dos segundos en largarse, cuando Mike le dijo que la tal Sandra, lo había venido a ver.

Mejor me tomo una ducha, para quitar las marcas, que Daniel dejo en mi piel. Cuando termino, me cepillo los dientes, miro mis labios, y recuerdo el sabor de los de Daniel, estaban tan suaves que no era tan difícil seguirlo, mejor borro esas imágenes de mis pensamientos. Escucho la puerta abrirse, y me imagino que es Mike.

- ¡Genesaret!- Mike grita mi nombre, llamándome.

- Puedes dejar la ropa en la cama, gracias.- Levante un poco la voz para que pudiera escucharme, no escuche ninguna respuesta de su parte.

Cerré mis ojos, mientras el agua caía sobre mis hombros, y me relajaba. Hasta que sentí unas manos, que me sujetaban por la cintura, eso me sobresalto, pensé que era Daniel, pero no creo que haya vuelto tan rápido, el dijo que se iba a tardar. Abrí mis ojos, y me encuentro con Mike, mirándome de arriba a bajo.

- Ya veo porque Daniel, esta loco por ti.- Dice sonriendo maliciosamente, eso me causo escalofríos. Me quede enmudecida, ahora mismo, tengo mucho miedo en lo que Mike pueda hacerme, y nada bueno sera.

- Mike...- Me interrumpió.

- Silencio...- Me tomo por el cabello, jalando mi cuero cabelludo.- Me imagino que si te dejas follar de Daniel, que apenas lo conoces, de mi también puedes ¿Oh crees que no me di de cuenta, hace unos minutos, en lo que estaban haciendo?- Por Dios, yo no me eh acostado con Daniel, pero tiene razón ¿Como pude dejarme tocar, de un hombre que apenas conozco, y que es nada menos, que mi secuestrador? No pude ser mas imbécil.

- Daniel no me ah hecho nada.- Dije con la voz temblorosa.

- No seas mentirosa, mira que me enoja la gente así.-

Me saca del baño, tirando de mi cabello. Me tira a la cama, y caigo de espaldas a el, siento que me voy a desmayar en cualquier momento.



GJGA

Editado: 09.12.2019

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