Amor Obsesivo

Tamaño de fuente: - +

CAP 13

- Mi padre, quiere verte.- Ja, ni que fuera tan ingenuo. Henry a querido matarme, desde que lo supere en jerarquía.

- Pues dile, que ni en su sueños, eso va a suceder.- Volteo los ojos, fastidiada por mi arrogancia.

- Dijo que esta vez, no va a intentar matarte.- Me puse de pie, y camine hacia ella, sin quitarle la mirada.

- Sandra, Sandra, Sandra ¿Tu todavía le crees, a las mentiras de tu padre?- Dije deteniendome en frente de ella.

En ese momento, a lo lejos, se escuchan unos gritos. Fruncí el ceño, tal vez puede ser producto de mi imaginación ¿Quien podría estar gritando? Pero aparte, también se escucharon unos ruidos extraños, esto ya no me gusta.

- ¿Que fue eso?- No, lo se, pero espero que no sea Genesaret, intentando escaparse de nuevo.

- Necesito, que te vallas.- La tome de la mano, sacándola de la oficina, hacia la sala.

- Daniel ¿Me puedes explicar que esta pasando? Estas muy extraño.- ¿Esta mujer acaso, no puede mantener la boca cerrada?

- Quiero que te largues de una buena vez, Sandra.- Levante la voz, haciendo que se sobresaltara.

- Esta conversación, aun no terminado.- Dijo, y se fue.

Cerré la puerta, y camine rápido hacia la habitación, prácticamente corriendo. Subí las escaleras, cuando ya estaba parado en frente de la puerta, coloque el código, y automáticamente se abrió.

No puedo creer, lo que mis ojos están viendo. Genesaret esta tirada en la cama boca abajo, desnuda, sollozando, Mike encima de ella, tratando de bajarse el cierre del pantalón, y ni siquiera quiero imaginarme para que. Creo que no había sentido tanta furia, como lo estoy haciendo ahora. Genesaret voltea a verme, cuando se percata de mi presencia, con su mirada me súplica un poco de ayuda. Camino rápido hacia ellos, y tomo a Mike, por los hombros, cuando ve que soy yo, sus ojos se ponen como platos, y emergen miedo. Estoy segado de la furia que llevo, quiero golpearlo hasta verlo con el rostro destrozado, y asi lo hago. Mi puño golpea su rostro una, y otra vez, hasta dejarlo inconsciente, y con él rostro ensangrentado. Quiero matarlo ¿Como se le ocurre ponerle una mano encima a Genesaret? ¿Acaso se volvió loco? Mi pecho sube, y baja rápido. Dirijo mi mirada hacia ella, esta en el piso, en forma de ovillo, puedo escuchar sus sollozos, y eso me enoja aun mas, pero no con Mike, si no, conmigo ¿Como pude ser tan idiota en dejarla con el, sabiendo su pasado? Esta vez, quiero golpearme a mi mismo, por imbécil.

- Genesaret.- Dije, acercándome.

- Daniel.- Al verme, se tira en mis brazos. No supe que hacer, no soy bueno para consolar a la gente. Pero de igual manera, la abrace, se veía tan indefensa.- No se que hubiera pasado, si no fueras llegado.- Dijo entre lágrimas, y la verdad, ni yo tampoco.

- Tranquila, ya estoy aquí.- Me puse en pie, junto a ella.- Entra en la ducha ¿Si? Tengo un asunto que arreglar.- Ella obedeció, y se metió al baño.

Mire a Mike, aun seguía tendido en el suelo, inconsciente. Lo cargue sobre mis hombros, y salí de la habitación, en dirección a la sala. Aun sigo furioso, y quiero matar a Mike, con mis propias manos, pero esta vez tuvo suerte, porque no lo voy hacer.

Cuando ya estaba en la sala, lo acosté en el mueble, y tome mi celular. Voy a llamar a Evans, para que saque de aquí a Mike.

- Evans, necesito que vengas ya mismo.-

- Si, señor.- Colgué.

Evans es el jefe de mis hombres, tengo 50 trabajando para mi, y aun me parece que son muy pocos. Henry me ah hecho tantos atentados fallidos, que no me puedo fiar. Han pasado 15 minutos, y Mike ah despertado. Tiene los labios partidos, parte de la ceja izquierda, y lo demás no lo puedo ver, porque esta lleno de sangre. Al verme allí parado, inmediatamente se aterroriza, sabe que en cualquier momento le puedo pegar un tiro en la cabeza, y volarle toda la masa encefálica, por imbécil. Estoy de brazos cruzados, recostado en la pared, en frente de el.

- Daniel, yo...- Lo interrumpí, no me interesa nada de lo que tenga que decirme.

- Mike, cierra tu maldita boca ¿Como se te ocurre, tocar a Genesaret? Eres un desgraciado, hijo de puta.- Espeté furioso.

- Simplemente quería ver, porque te trae tan loco.- Dijo sonriendo.

- Así que esto te divierte.- Dije, saque la pistola, antes de salir de la habitación, la había guardado dentro de mis pantalones, y la posicione en medio de sus dos cejas.- A mi también me va a divertir, volarte el cráneo, idiota.- Puso los ojos como platos, aterrorizado.

- Daniel, te recuerdo que somos amigos ¿No?- Todavía tiene el descaro de decirme que somos amigos, y tenia pensado violarse a mi chica.



GJGA

Editado: 04.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar