Amor Obsesivo

Tamaño de fuente: - +

CAP 14

Evans termino de llevarse a Mike, cerré la puerta, y me dirigí de nuevo hacia la habitación, en busca de Genesaret. Cuando llego, escucho el sonido de la regadera. Me dirijo hacia allá, entro, y allí está, completamente desnuda, me acerco, y me posicionó de tras de ella.

- Genesaret, yo...-

- No quiero que me toques...- Dijo, interrumpiendome, se dio la vuelta, y salio de la ducha.- Por tu culpa, fue que sucedió todo esto, si no me fueras traído, no tendría porque haberme pasado esto a mi.- Espeto molesta, y a la vez dolida. Tenia toda la razón, no podía negarlo.

GENESARET

Daniel me miraba con dolor, tengo los ojos hinchados de tanto llorar. Si Daniel, no me fuera traído aquí, estuviera tranquila en mi casa, todo esto es su culpa. Intento acercarse de nuevo, pero lo esquive, no lo quiero cerca de mi, estoy muy molesta, y dolida con el.

- Genesaret, tienes toda la razón, pero por favor, dejame tocarte.-

- No quiero Daniel, solo quiero que me dejes sola.- El asintió, tome la toalla, y me cubrí con ella.

- Si eso es lo que quieres, esta bien para mi... - Dijo, molesto, y disgustado por mis palabras, esto ya es el colmo.- Ya te traigo ropa nueva, y te llevo a tu habitación anterior.- Dijo, tomándome de la mano, y sacándome de allí. Salimos hacia el pasillo, y nos detuvimos en medio de el, coloco el código correspondiente a esta puerta, y se abrió. Es la habitación, donde desperté por primera vez en este lugar.

- Te quedaras aquí de ahora en adelante, puedes tener acceso a otros lugares, pero dentro, y nada mas.- Dijo, y salio. Al cabo de unos minutos, volvió de nuevo con ropa en sus manos, me la tendió, la tome, y de nuevo se volvió a ir, sin decir una palabra mas, y esta vez no regreso.

1 MES Y 15 DÍAS DESPUÉS

Ya a pasado tanto tiempo, desde que Daniel no voltea ni a mirarme. Ya no estoy molesta con el, al contrario, lo extraño. Todo este tiempo a transcurrido, sin nada fuera de lo normal, Daniel me sigue dando ropa a su gusto, pero no viene a verme con ellas puestas. Estoy frustrada, no entiendo su repentino cambio de humor, la que debería estar molesta soy yo. Todos estos días eh estado recorriendo toda la casa, eh descubierto una biblioteca bastante grande, un mini gimnasio, un sótano lleno de cámaras, y así, hasta morirme del aburriendo. Estoy cansada ya, esta soledad me esta consumiendo. Intento dirigirle palabra, pero me ignora, lo que pasó con Mike ya no me tiene traumada, no lo eh vuelto a ver, no quiero ni pensar lo que Daniel le haya podido hacer, pobre.

Estoy sentada en frente de la ventana, con vista hacia el jardín, lleno de flores de todos los colores, pero el día se encuentra oscuro, parece que va a llover, haciendo que se vean algo opacos. El sonido que hace la puerta al abrirse,  atrae mi atención. En ese momento va entrando una chica un poco bajita, algo delgada, tiene el cabello negro corto, y un color de ojos verdes claros, que están observándome.

- Hola, me llamo Liss. Daniel me pidió, que me ocupará de ti.- Me da gracia lo posesivo que puede llegar a ser Daniel, esta vez mando a una chica, a ocuparse de mi, por otro lado se lo agradezco, no quiero que me deje en manos de otro chico, de nuevo.

- Hola, soy Genesaret.- Me presente cortésmente.

- Daniel me pidió, que te trajera esto.- Me dice, levantando lo que trae en la mano, para que lo pueda ver bien.

Es un vestido de seda rojo, esta bastante corto, pero es lindo, y me gusta, aparte viene con unas mini bragas de encaje, del mismo color.

Es un vestido de seda rojo, esta bastante corto, pero es lindo, y me gusta, aparte viene con unas mini bragas de encaje, del mismo color

- Gracias, ¿Que edad tienes?- Le pregunto curiosa.

- 19 años, igual que tu.- Valla, veo que Daniel le dijo todo de mi, a esta chica.

- ¿Que eres de Daniel?- Me senté donde estaba antes, pero esta vez en dirección hacia ella.

- Somos casi hermanos.- ¿Hermanos? Esta chica no se parece en nada a el.

- Puedes sentarte.- Dije, señalando la cama, ya que aquí no había más lugar en donde hacerlo.

- Gracias, tu eres la esposa ¿No?.- Ja, y que esposa, estoy aquí como casa por cárcel.

- No, no soy su esposa. Y tu no te pareces nada a el.- La chica solo me miraba.

- Es que no somos hijos del mismo padre, ni de madre, solo nos criamos juntos.- Aa, con razón.- Se que Daniel, te tiene aquí encerrada.- Baje mi vista al suelo.



GJGA

Editado: 04.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar