Amor Prohibido (#1)

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Capítulo 8

Estaba enojada y confundida, la Ira iba disminuyendo, cerré los ojos y le seguía el besó.
Nos separamos y Alan me miró directo a los ojos y sonrió.

—¿Ya estás mejor?—me preguntó y sonreí y baje la cabeza.

—Si, gracias—le dije y el levantó mi rostro.

—Yo siempre estaré para ti, no importa lo difícil que sea—dijo y lo abrace.

—Gracias Alan—le dije y el me abrazó más fuerte y me dio un beso en la cabeza.

Después de pasar toda la tarde con Alan llegue un poco tarde a casa por suerte tengo amigos que me cubrieron..

 

(AL DÍA SIGUIENTE)
 


Caminaba directo a la casa de Alan, al llegar toque la puerta y a los segundos abrió.

—Pense que no vendrías—dijo y me dejó pasar

—Sere muy floja y todo pero un compromiso es algo importante—le dije y ambos reímos.

—Ven, vamos a desayunar—dijo y tomo mi mano y me jalo hasta la cocina, sirvió el desayuno de ambos, se me hacía raro comer con un vampiro,pero se que el lo hace para aparentar....mi teléfono sonó y contesté....

—¿Diga?....¡Ja!en tus sueños....mira idiota, buscaré la manera de matarte....lo se, pero reiré al saber que ya no existes maldito demonio....donde le hagas algo.....si y eso que....atrévete maldito.... maldito demonio...¡Jamás! ¡Entiéndelo!—colge y cerré mis ojos para calmarme, Abrí los ojos y Alan me miraba sonriendo.

—¿Que?—le pregunté riendo

—Te controlaste, eso es bueno—dijo y sonreí y seguimos comiendo.
 

Llegó la hora de ir ala escuela, pero no fui y me quedé con Alan y platicamos de varias cosas.

—Sabes Alan, quisiera conseguir la inmortalidad.... así como los vampiros—le dije y el me miró extrañado.
—¿Y por qué quieres eso?—me preguntó y suspiré...

—Siento que me estoy convirtiendo en algo, pero, no es suficiente, necesito proteger a mis hermanas—le dije y el asintió.
Seguimos conversando,pero comenzó a darme sed, me paré y fui a la cocina y Alan me siguió.
Abrí el refrigerador y tome jugó pero no quitó mi sed, vi un vaso que contenía un líquido rojo y llamo mi atención.

—¿Que es esto Alan?—le pregunté y el abrió los ojos sorprendido—lo Oli y olía delicioso.

—Bueno es—dijo y me atreví a tomar—No te lo tomes—dijo demasiado tarde ya lo estaba probando y me lo acabé—Sabes horrible ¿Cierto?—me preguntó y negué
—Sabe delicioso—le dije y el me miró asombrado.

Bueno después de eso regresamos a la sala y seguimos viendo películas, pero m dormí en las piernas de Alan.

 

Abrí los ojos y estaba en un cuarto, me pare de la cama y salí de la habitación.

Encontré a Alan con el saco de boxeo, tengo que admitir que se ve extremadamente sexi.

—Hola—dijo acercándose a mí y dándome un beso en la frente—¿Quieres que te lleve a casa o te quedas conmigo?—me preguntó y reí.

—No te preocupes, yo me voy sola...








 



The crazy lady

Editado: 05.07.2019

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