Amor y Magia Negra

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Capítulo treinta y cuatro: El Verdadero Inicio

Esa noche fue de las mejores, las hermanas Black dormirían en una misma habitación sin sus padres y por eso Calynn estaba más que tranquila.
La pelinegra tomó la cama que estaba junto a Andrómeda pues de sus tres hermanas en la única que confiaba era ella.
El único problema esa noche fue Bellatrix, a pesar de su edad ésta se comportaba como una mortífaga mayor. 

—No le hagas daño —defendió Andrómeda a su hermana.

—¿Por qué no?, ¿no crees que es injusto? Ella tiene la marca sin haber pasado por alguna iniciación —exasperó Bellatrix con la varita en la mano.

—El Señor Tenebroso sabe lo que hace, ¿o acaso dudas de sus planes? —le soltó la castaña.

—¿Yo? No... Sólo es que bueno, ¿quién es ella para tener tantos privilegios? —preguntó la chica enfadada.

—¿Privilegios? —respondió la pelinegra incrédula sin dejar contestar a Andrómeda—. Por si no te has dado cuenta soy una mortífaga obligadamente —concluyó la chica. 

—Con mayor razón, nosotras somos voluntarias —recalcó la última palabra antes de meterse en la cama con su varita en mano. Narcissa tan sólo miró a Bellatrix con desaprobación y también se recostó en su cama.
Andrómeda abrazó a su hermana para después cada chica se acostase en sus respectivas camas y apagara las lámparas de sus mesitas de noche. Pero Calynn tan sólo se acostaría para analizar el día.
No podía creer que ese día había sido tan diferente a lo que ella siempre había pensado, repasó su día entero, sin saltarse ningún detalle hasta que llegó a su charla con el Señor Tenebroso y meditó por un momento lo poco que se habían dirigido la palabra. 

Flashback. 

La pelinegra entró a la habitación con cautela porque no se sentía segura de estar allí. 

—¿Qué hechizos de defensa has practicado? —cuestionó el hombre directamente al grano. 

—Pues... —titubeó la chica antes de contestar el primer hechizo que se le vino a la mente—, el hechizo Expelliarmus. 

El hombre tan sólo negó con la cabeza y la mandó fuera de su vista. 

Fin del Flashback. 

Después recordó el resto del día, pero el sueño comenzó a vencerla hasta que cerró sus ojos totalmente, pero para su mala suerte, comenzó a soñar. 

—¿Un sólo hechizo defensivo? —exasperó la voz del Señor Tenebroso—. Nada está saliendo como lo planeado, ¿en qué ocupaste estos meses? 

—Ella se ha negado —explicó la voz de Druella—, no le interesa el lado tenebroso.

—Eso no puede ser posible —respondió el hombre incrédulo—. ¿Me estás mintiendo Rosier? 

—¡No, tiene que creerme! 

Calynn no podía observar lo que pasaba, tan sólo escuchar por lo que no pudo vislumbrar el rostro de Voldemort. 

—No te creo una palabra, eso no puede ser posible debe haber una expli...
Pero fue interrumpido por otra voz desde la realidad. 

—Despierta, si despiertas a Bellatrix puedes asegurar que esa fue tu última pesadilla —susurraba la voz de Andrómeda.
La pelinegra volvió a la realidad, mientras abría sus ojos pudo ver unas pupilas color miel por lo que se asustó al no saber quién era. 

—Tranquila, soy Andrómeda. —Al parecer la castaña había notado el gesto de temor de su hermana.
La pelinegra se incorporó totalmente y trató de organizar su mente que aún seguía meditando el sueño. 

—Es una suerte que no despertaras a Bellatrix, si no, te hubieras considerado muerta. —Al parecer, Andrómeda pensó que su hermana le preguntaría lo que había sucedido pero lo que ella no sabía era que no había necesidad ya que ya sabía la respuesta—. Hablas mientras duermes, ¿no lo sabías? 

—Sí, ya lo sabía —contestó ésta sin darle importancia. 

Se despidieron y antes de dormirse tan solo se escuchó una voz desde los pisos inferiores. 

—¡No, tiene que creerme! 

Ambas se miraron, Calynn no podía creer que lo que había soñado hace unos momentos estuviera pasando en ese instante; se le vino a la mente la idea de salir del cuarto y averiguar el final de aquella charla, pero no se atrevía a arriesgarse. Su hermana la miraba con el ceño fruncido, confundida hasta que ésta se encogió de hombros y se acostó en su plácida cama para que después su hermana la imitara y durmieron cómodamente como la pelinegra nunca se lo hubiera imaginado. 



Sabrina C.

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En el texto hay: magia, jkrowling

Editado: 18.01.2019

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