Amor y Magia Negra

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Capítulo cincuenta: Justine Callen

La chica de pelo rubio se levantó mientras se tomaba el cuello con ambas manos y una expresión de ahogo fue reflejada en sus ojos mientras Calynn y Lily se alteraban, pero al parecer ambos profesores ya sabían de lo que se trataba. Meryl emitía ligeros sonidos como si necesitara de agua en aquel mismo momento pero en seguida calló y sus piernas comenzaron a estirarse ligeramente mientras su característico cabello rubio se comenzaba a tornar oscuro, sus ojos verdes se aclaraban lentamente llegando hasta un azul brilloso a la vez que la antigua amiga de Calynn y Lily había desaparecido ante sus ojos y en su lugar podía verse una mujer joven de no más de treinta años mientras parpadeaba, saludando primeramente al director y a la profesora McGonagall.

—Justine —saludó Dumbledore tomándola del brazo y dándole un beso en la mejilla.

—Profesor Dumbledore, es un gusto verlo a la altura —comentó la mujer mientras le dedicaba una sonrisa al anciano. Los tres niños miraban asombrados lo que acababa de suceder, sus miradas de incredulidad eran muestra de su confusión al respecto.

—Me alegra verla —saludó está vez la profesora McGonagall dedicándole un abrazo. Después de que la antigua Meryl terminara de saludar a ambos, el silencio volvió a reinar en la habitación mientras Dumbledore se disponía a hablar, levantándose.

—Ella es la Srta. Callen —comenzó Dumbledore mientras señalaba a la mujer con la palma de la mano y ésta sólo les dedicaba una sonrisa—. La profesora McGonagall y yo, decidimos a principio de curso colocar a una adulta lo suficientemente capaz de proteger a una alumna, pues suponíamos que era en esta generación donde encontraríamos a la vencedora de la Simple Maldición y no queríamos descuidar a la indicada —explicó el director mientras aún era observado por aquellas miradas de sorpresa por parte de los tres alumnos—. Todo el tiempo pensamos que usted era la nueva mortífaga en el colegio, y al parecer no estábamos equivocados -concluyó el director dejando a las pequeñas hablar.

—Pero..., ¿cómo es que Meryl es ahora de esa forma? —cuestionó Calynn intentando expresarse lo mejor posible.

—Poción Multijugos —respondió Dumbledore—, esa poción permite transformarse en alguien más con sólo algo de la persona que se quiere convertir por un periodo de tiempo -explicó el anciano mientras las pequeñas escuchaban, intentaban ordenar sus preguntas.

—¿Quiere decir que existe una Meryl Johnson de verdad? —preguntó esta vez el chico con seriedad.

—Así es Sr. Snape —comenzó—. La verdadera Meryl Johnson vivía en la Calle Hilandera, unas casas más alejadas de la suya Srta. Evans. De hecho, ella viene de una familia de Muggles, por lo que sus padres tuvieron una relación bastante estrecha con los padres de la verdadera Meryl —prosiguió el director—. Aquella relación duró hasta que se enteraron de los poderes mágicos de su hija y perdieron el contacto por miedo de compartir esto y ser considerados dementes —contó el anciano mientras recordaba con exactitud los hechos sucedidos—. El día en el que a la verdadera Meryl le llegó su carta de Hogwarts yo acudí para conocer a los padres, de la misma manera que lo hice con usted Srta. Evans, sólo que la Srta. Johnson era ligeramente mayor que usted —relató el director mientras mantenía a todos los presentes bastante concentrados en la historia—. Fue en ese momento que la idea llegó a mi mente pues sabía que usted —mencionó dirigiéndose a Calynn—, y la Srta. Evans compartían una amistad, algo que podría servirme de ayuda para tener una espía dentro de la misma calle Hilandera, algo que funcionó bastante bien durante unos meses pero, desafortunadamente, meses antes de su llegada a Hogwarts —mencionó refiriéndose a la pequeña Black—, la Srta. Johnson iría a vivir con sus padres a Francia, por lo que el cambio de colegio era necesario y, una de las propuestas que hice a sus padres para tener aún la protección que la profesora y yo aspirábamos fue solicitar a la Srta. Johnson algunos ingredientes para la poción Multijugos —siguió explicando Dumbledore realizando ligeras pausas—. Posteriormente logramos fabricar una gran ración con ayuda del profesor Slughorn y nos decidimos por buscar a la persona indicada para adquirir esa protección —realizó una pausa mientras le dedicaba una sonrisa a la mujer de ojos azules que se la devolvía igual de amigable—. Encontramos a la Srta. Callen unos días después de su participación en el ataque de uno de los asentamientos de mortífagos más antiguo donde salió bastante victoriosa. Le hicimos llegar esta solicitud mediante una lechuza y recibimos su aprobación un par de días después, diciendo que aprovecharía esta oportunidad para..., ¿para qué Srta. Callen? —terminó Dumbledore volviendo la mirada hacia la mujer.



Sabrina C.

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En el texto hay: magia, jkrowling

Editado: 18.01.2019

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