Amor y odio

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Capítulo 7

Luke observo a Anthony, mientras sostenía a Saya en brazos, aferrándola contra su cuerpo de manera protectora pues en cuanto lo vio, apenas tuvo tiempo de tomar a su mujer en brazos antes de que el lobo lo hiciera, apenas podía creer que estuviera vivo en verdad y mucho menos que estuviera frente a él en esos momentos diciendo lo que decía.

―¿Te volviste loco? ―pregunto por tercera vez.

―Es necesario sacar de ella lo que tiene malo para que sea la que fue antes.

―¡No la tocaras!

―No es tu decisión.

―Si lo es, Saya es mi esposa, la madre de mi hijo... ¡No la tocaras, ni tu ni nadie!

―No me dejaras opciones Luke Black ―amenazó Anthony― comprende que Saya esta fuera de control.

―¿Como es que teniendo el lazo que tienes con ella pretendas hacerle eso?

―Es por ese lazo que lo hago, Saya esta fuera de control, necesita regresar a su camino natural, ser libre de esta maldición.

―¡No es una maldición!

―¡Tiene el mal en el alma!

―¡Te lavaron el cerebro!

―Tu no entiendes...

―Sal de mi camino ―dijo Luke tenso ―nadie tocara a mi mujer, no mientras yo este con vida.

Anthony y Luke se miraron de manera feroz por un largo tiempo.

Luke sabia que no seria sencillo, pero en verdad no permitiría que Anthony la llevara a ese campamento para que le hicieran ese hechizo vudú, para regresarla a lo que fue... porque sabia de sobra que lo que fue y lo que era ahora era parte de un todo, fragmentarla solo la dañaría y hasta podría matarla.

Si bien Anthony estaba solo en ese callejón, Luke estaba seguro de que mas allá, donde el no veía habían mas lobos esperando, escondidos, listos para atacar de ser necesario, mientras el estaba solo y aun debía defender a su mujer que estaba inconsciente en sus brazos.

―Entregame a Saya ―pidió Tony ―solo dividiremos su alma, borraremos a la Saya diabólica y dejaremos a la que en verdad siempre debió ser.

―¿No has pensado que aunque sea como es ahora, es parte de un todo? ¿Y si la matas en tu afán por salvarla?

―Entonces se debe aceptar, como esta... es un peligro.

―¿Un peligro para quien? ¡Dime! ¿Para esa manada a la cual perteneces ahora? ¿Son ellos ahora tu familia y ya no te importa la anterior?... Saya enloqueció de dolor cuando moriste, eso la volvió lo que es... No permitiré que la traiciones de este modo, ella te amaba.

―También la amo, pero ahora no es la Saya de antes, ahora es un peligro para todos, incluso para ti o vas a negar que cuando llegue estabas por morir en sus manos.

―No iba a hacerlo, se que no.

―Te niegas a la verdad, Saya ya no entiende de bien y mal, ella solo cumple con sus deseos y siempre son destructivos, por tu bien, por tu hijo y por todos a los que llamas familia deberías entenderme y ayudarme.

―Mi familia es ella, nadie mas que ella.

―¿Y tu hijo?

Luke apretó los dientes antes de responder, amaba a su hijo pero sobre todas las cosas amaba a Saya y se lo había prometido, nadie seria mas importante para el que ella misma, nadie.

―Anthony tiene familia que lo protegerá, ya me encargue de eso.

―¿A que te refieres?

―Lo sabrás a su debido tiempo.

―Por última vez, Luke entregame a Saya.

Luke se tenso, espero listo para lo que se vendría y cuando parecía que ya todo se saldría de control, apareció Ezael.

Tanto Luke como Anthony gruñeron al verlo.

Ezael se encontraba a unos pasos de ellos a un costado pero en medio de ambos sonriendo.

―Tenia el presentimiento de que estarías rondando a... "mi mujer", no puedes evitarlo ¿verdad? ―le dijo a Luke pero solo recibió en respuesta un siseo amenazante y cargado de furia contenida.

―Y tu... ―Ezael miro a Tony ―veo que después de todo sigues con vida y ya no pareces loco.

Tony gruño también y dio un paso hacia el en actitud desafiante.

―Yo no lo intentaría si fuera tu ―le dijo Ezael ―veras, una de las ventajas de estar junto a Saya es que ella tiene una sed insaciable y ha convertido a muchos en sus esclavos... tantos como no te das una idea y todos enloquecidos de amor y pasión por ella ―rio mirando de soslayo a Luke para apreciar su expresión, la cual era nula en esos momentos.

―Tampoco estoy solo ―acoto Tony.

―¡Oh lo se! ― asintió Ezael con ambas manos metidas en los bolsillos del pantalón ―entre los que te sigues este su chica, esa rubia que es tu mujer ahora ¿verdad?

Luke noto como la postura de Tony cambiaba peligrosamente y dio un paso hacia atrás.

―¿Suzanne se llama?

―Te estas buscando un problema serio ―advirtió Tony.

Ezael se encogió de hombros sonriendo.

―He vivido con Saya por un año, creo que se manejar esos "problemas"

―No de esta clase ―insistió Tony.

Ezael movió la cabeza riendo divertido.

―Es verdad tu eres un simple perrito callejero a comparación de la furia de Saya, lo que nos lleva a otro tema importante... ―miro a Luke ―entregame a mi mujer.

―No es tuya.

―Si, si lo es, ahora es mía... por completo.

Luke apretó fuertemente la mandíbula por un instante y luego sonrió negando.

―Mientes.

―¿Porque lo piensas?

―Porque acabo de hacer el amor con ella, me mordió y aquí sigo siendo un vampiro, me dejo morderla y no vi en su interior un recuerdo de ti latente ―amplio la sonrisa al ver la expresión de Ezael contrariada ―si, lo que escuchaste, ella jamas se entrego a ti, nunca lo hará, no puede olvidarme, aunque no este en sus recuerdos, ella siempre me llevara dentro suyo y eso es algo contra lo cual no puedes luchar.

―¡Ella esta conmigo, te odia!

―No es lo que sentí mientras la hacia mía ―respondió Luke.

―¿Donde esta Suzanne? ―tanto Luke como Ezael volvieron su atención hacia Tony que hablaba por teléfono y levantaba la mirada hacia el mayor de los Black ―entiendo... no, manténganse alejados por el momento.

―Ahora que todos comprobamos que no mentimos.

―Tu mientes ―replico Luke.



Laura Bryn

Editado: 31.01.2020

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