Amor y odio

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Capitulo 9

Yunho levanto ambas manos y tomo las espaldas de Celes por el filo, la sangre comenzó a correr de inmediato por sus brazos pero el no parecía darse cuenta de nada, le arrebato las armas a Celes y las lanzo lejos, luego la jalo hacia el tomándola de las manos, pego sus rostro hasta alcanzar sus labios, la beso mordiéndola con fiereza, le arranco un pedazo de carne y la escupió a un lado, sonrió y la lanzo contra el muro mas cercano.

Celes se estrello violentamente contra el muro primero y contra el suelo al caer después, pero antes de que pudiera sacudirse el aturdimiento, Yunho ya estaba sobre ella de nuevo, la tomo del tobillo levantándola como si fuera una hoja de papel y dio su cuerpo una y otra vez contra el mismo muro.

Celes escupió sangre cuando Yunho la soltó, quiso ponerse en pie, pero ya la tenia de nuevo apresada pues sus manos le impedían moverse al tenerla fuertemente aprisionada contra su cuerpo en un abrazo inhumano que hizo que todos los huesos de Celes sonaran de manera estruendosa y ella gritara desgarrada por el dolor.

La dejo caer una vez mas, sin embargo en esta ocasión ella no hacia ningún intento por levantarse, no tenia la fuerza para hacerlo, solo gemía con profundo dolor.

Yunho se acuclillo junto a Celes, le saco el cabello del rostro y se lo acaricio con apenas un roce de sus dedos ensangrentados.

―Que hermosa eras... y tan negra por dentro...

―¡Te odio! ―logro decir Celes ahogada en sangre, la cual escurría de sus labios y fosas nasales copiosamente.

―Lo se... lo se...

Yunho puso los dedos de la mano juntos y firmes y con un certero movimiento los hundió con la carne de Celes donde abrió la mano tomando una costilla de la chica para arrancarla.

El grito lleno la habitación, la sangre estaba impregnada en todos lados, en las paredes, en el suelo y en el mismo Yunho, que tenia el rostro, los brazos, las ropas y el cabello húmedos con el pegajoso liquido carmín.

La empujo para colocarla boca arriba, con el hueso en la mano, la miro con expresión alguna, levanto la mirada hacia el cuerpo de Sae Jin y luego cuando volvió a mirar a Celes, esta abrió los ojos desmesuradamente porque Yunho había bajado la mano incrustando la costilla en su pecho, en el sitio donde estaba ese órgano vital que ella jamas uso con nadie, solo con el...

*

*

Mientras permanecía junto a Anthony quien descansaba en la alcoba de su padre, Cassiel se preguntaba como estarían las cosas entre Luke y Saya.

Entonces una sirvienta se acerco a ella algo dudosa y le dijo que había una llamada desde la mansión de Yunho.

Cassiel ya había estado en esa mansión antes, los sirvientes la recordaban como la mujer que fuera la concubina de Markus Black y también como su asesina, y todos sabían que era la cazadora por eso era que mantenían cierta distancia de su persona.

A pesar de eso, la mujer se acerco y le dijo sobre la llamada.

―Parece urgente, porque preguntaron por el señor Jung.

―Esta bien yo atenderé, quedate a cuidar a mi sobrino.

El llamado lo hizo una sirvienta de Yunho, preguntaba si el estaba allí, decía que la niña estaba en peligro y que por favor fuera a la mansión cuanto antes.

Cassiel corto la comunicación dudando en lo que debía hacer.

Yunho acababa de irse pero no estaba segura de que fuera directamente a su casa, quizás por el camino había decidido que vería como estaban las cosas entre su hija y Luke.

La mujer había dicho que la niña estaba en peligro y Anthony estaba a salvo allí, por eso, al final decidió ir a ver que pasaba aunque se tuviera que topar con Celes en el transcurso.

Cuando entro a la mansión, había un tumulto de sirvientes mirando la puerta cerrada de la que pensó seria la habitación de la niña o de Yunho y Celes, abriéndose paso entre todos ellos empujo la puerta con el cuerpo hasta lograr abrirla y lo que vio la dejo petrificada.

El el suelo a unos metros de la cama estaba el cuerpo de un hombre con la cabeza destrozada, las viceras hacia afuera, y un hueco profundo en donde debia estar el corazon, la habitación por completo parecía pintada de sangre, en un rincón opuesto a la cama, se encontraba Celes en sus últimos momentos de vida, luchando con la sangre que la ahogaba, el hueso de costilla que tenia incrustado en el pecho, ambas piernas cercenadas separadas del tronco que era su torso al igual que uno de sus brazos y sentado junto a ella, observando su agonía se encontraba un Yunho que casi no reconocía, y en el centro de toda la escena, en medio de la cama estaba el cuerpo inerte de una niña de cabellos negros.

Cassiel miro a Celes, esta estiro la mano que aun estaba pegada a su cuerpo, como pidiéndole ayuda, abrió aun mas los ojos y luego, Yunho que tenia una espalda en la mano, la levanto asestando un golpe certero que desprendió la cabeza del tronco en cuestión de segundo como si cortara mantequilla y se dejo caer a un costado.

La cazadora por instinto corrió hacia el, lo tomo en brazos y lo miro sin saber como reaccionar.

―La asesino... ―dijo Yunho y Cassiel noto que tenia un corte en la base del cuello por la que brotaba la sangre de manera copiosa.

―Estas herido.

―No importa, estoy agotado de vivir... dejame irme con Sae Jin.

―¡No! ―Cassiel paso la mano por el filo de la espada haciéndose un corte profundo, luego puso la mano en los labios de Yunho.

―¡Bebe!

―Dejame morir cazadora, dejame descansar.

―¡Bebe maldición!

Yunho se negó a hacerlo ladeando la cabeza, entonces Cassiel en un momento de desesperación cerro el puño y le dio un golpe en el rostro, lo mas fuerte que le fue posible dejándolo inconsciente, después, tomo los labios intentando que la sangre que goteaba cayera dentro de su boca sin embargo no era suficiente, la herida era profunda y si no hacia nada, Yunho moriría.

―¡Maldición! ―gruño Cassiel ―¡Maldito seas Jung Yunho, por obligarme a hacer esto!



Laura Bryn

Editado: 31.01.2020

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