Angelicales: Las Tres Noches

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Capitulo 5 Ciudad Oculta

—Nick— escucho a un lado de él, era Sofía quien le llamaba.

Aun si comprender donde estaba o que había pasado se dirigió a ella, al estar cerca le hablo.

— ¿Dónde estamos?

—En Choster.

Parecía que los ojos de él empezaban a abrirse, un candelabro gigante estaba en la parte alta del techo, se empezó a iluminar, tenía diseños de palacio. Dos escaleras se formaron frente a él, por una, muchas personas bajaban, por otra subían. Algunas de esa persona eran extrañas, piel blanca, otros ojos totalmente azules sin nada blanco en ellos. Sofía comenzó a caminar subiendo la escalera por donde más personas subían, no sabía de donde salían, parecía que se formaban en el aire. El joven seguía a la señorita de cerca, paso a la par de los seres, todos vestían una capucha, algunos tenían la capucha otros no, otros vestían con piezas de oro. Las gradas eran espiral, anchas como para muchas personas, parecía que las gradas no tenían final, mientras más subía podía ver que salían del suelo salieron a una terminal grande, el techo parecía el de una catedral con dibujos de las estrellas, la señorita seguía caminando, se acercó a ella caminado justo a un lado, salieron de ese gigantesco lugar, por unas grandes puertas de madera con columnas y arcos por fuera, lo primero que vio fue la torre, todo parecía ser igual a excepción de que todo era oscuro, iluminado de luces amarillas, no había luna ni estrellas, al frente también estaba una gran fuente, con ángeles esculpidos.

— ¿Que es este lugar? —Nick veía todo con asombro.

—Es Choster, la ciudad de los condenados—había algo en la voz de Sofía, esa sensación de dolor, de un nudo en la garganta, esa voz de alguien que quiere llorar— apresura el paso, corremos peligro.

— ¿Peligro de que? —el joven la seguía mientras caminaban por el frente de un edificio gótico, lo curioso es que no veía ni una sola iglesia.

—Tienes sangre de ángel, eso nos hace sus enemigos.

“Tenemos” pensó Nick y estuvo a punto de decirlo, pero no lo hizo. Llegaron a un edificio abandonado, las ventanas estaban selladas con madera, unas antorchas iluminaban hasta el último piso por fuera. Ella se acercó a la puerta que tenía tablas atravesadas clavadas para impedir que la puerta se abra, sacó un anillo, tenía un símbolo; Por alguna razón Nick vio su brazo derecho, tenía una marca, era una triqueta celta, lo sabía por qué le gustaba leer esas cosas, en resumen, una triqueta significa magia y algo oculto.

― ¿Qué es esto? ―pregunto viendo su marca, era como un tatuaje negro.

―Ya la tenías al llegar a Paris, solo que no la veías― respondió casi al ínstate―pero ahora la ves, para todo aquel que no ha visto magia de verdad, esa marca es invisible. Ponte el anillo—la voz de ella era cortante.

Nick no dijo nada, tomo el anillo y lo coloco en su mano, el metal era frío, el símbolo estaba hecho de plata, el resto del anillo era de metal.

— ¿Para qué es esto? —analizó en anillo con la vista, le resultaba muy familiar.

—Para poder entrar—el cabello rojo se meneaba por esa fría corriente de aire, los ojos cafés claro lo veía, haciendo sentir nervios—otra cosa— dijo— de ahora en adelante yo ya no soy Sofía, soy Scarlett Hunter.

— ¿Por qué?

—Estoy de vuelta, mi vida humana ya no existe, se fue con Naria— pudo percibir un tono de angustia en ella.

— ¿Qué hago? - Nick mantenía la mano cerca del pecho.

—Pon el anillo en el centro de la puerta.

Coloco el anillo en el centro de la puerta, muchas líneas se formaron como una tela de araña, luego la puerta se abrió sin ningún ruido. La pelirroja comenzó a caminar, todo el lugar era oscuro.

— ¿Que paso con las criaturas que le habías contado, las de alas de cristal? —la intención de la pregunta era levantar el ánimo que parecía haber perdido, ahora se veía fría.

—No existen, al igual que los unicornios—no funciono, seguía igual de fría.

—¿Por qué es la ciudad de los condenados? —el joven la seguía por esa casa oscura, podía ver mesas, al igual que una gran barra al fondo.

—Porque es la ciudad de los vampiros y ángeles caídos.

La seguía, pero veía que evitaba cosas, no había nada en el corredor, se colocaba de lado y pedía permiso, ella veía algo que Nick no veía. Se detuvo lo volteo a ver, se le acercó.



David Méndez

Editado: 09.08.2019

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