Antes de enamorarme de ti [3]

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Capítulo 37

Abrí la puerta de mi habitación, Elisse estaba mirando la pantalla de su teléfono y lo dejó a un lado en cuanto me vio. 

 

—Austin trajo pizza.

—Gracias, no había comido...

—¿Cómo te sientes?

—Algo mareada todavía... Sí. 

 

Elisse mordió la rebanada de pizza y yo me senté en la orilla de mi cama para mirarla comer. Todavía me miraba con ojos de borrego a medio morir, definitivamente todavía estaba bajo el efecto del alcohol. 

 

—Hablé con tu mamá, bueno, Hollie lo hizo. Se hizo pasar por Cassidy, para que puedas pasar la noche aquí.

—Es gracioso porque yo usaba la excusa de quedarme a dormir con Cassidy cuando quería quedarme a dormir con Blaine. No importa ya. 

 

Terminó de comer y dejó el plato sobre la cómoda, salió de mi habitación con la excusa de ir al baño. Mientras tanto abrí mi armario para sacar una camiseta cómoda para prestársela, al mismo tiempo saqué una cobija para mí, dormiría en el sofá esta noche para dejarle mi cama.

Elisse regresó del baño y cerró la puerta detrás de ella, se sentó en la cama, peinó sus cabellos con la mano y por lo que vi se echó agua en la cara antes de regresar. 

 

—Ten.

—¿No es la playera que te regaló Jessica en tu cumpleaños?

—Sí, para que te sientas más cómoda. 

 

Asintió con la cabeza, se puso de pie y se desabrochó los jeans para sacárselos, me volteé en el momento en el que comenzó a cambiarse. Esperé paciente hasta que ella terminara, no dijo nada, supe que era momento de voltear cuando miré su blusa junto con su bra morado en la orilla de mi cama. Elisse jugueteaba con su cabello, la camiseta le quedó un poco grande como lo esperaba y una vez que dejó caer su cabello sobre su hombro derecho se sentó de nuevo en la cama, cruzando doblemente las piernas. 

 

—¿Ya te vas?

—Pensé que... Querrías dormirte ya.

—Realmente no. 

 

Me senté una vez más con ella, el movimiento que hizo con sus piernas provocó que mirara sus bragas de color negro. Desvié la mirada de inmediato, antes de que ella lo notara. Elisse continuaba mirándome de una forma muy rara. 

 

—Nick...

—Dime.

—Acércate un momento, te quiero decir algo.

 

Me acerqué a ella, me tomó por la nuca y en un susurro dejó escapar un:

 

—Tengo ganas de darte un beso.

—¿Qué?

 

Elisse me atrajo hacia ella, me besó y yo correspondí inmediatamente a ese beso. Un beso que sabía a menta con ron, un beso que no sabía que llevaba esperando desde hace tiempo. 

 

—Elisse...

—Shhh... Calla. 

 

Me besó una vez más. Mis impulsos me dominaron esta vez, la recosté y me puse encima de ella tratando de no dejarle caer todo mi peso, continuamos con esa sesión de besos que sólo paraban cuando ambos necesitábamos tomar un respiro. Estuvimos así durante quince minutos, hasta que ella tomó mi camiseta por la orilla, jalándola hacia arriba para sacarla. Elisse buscó con desesperación la hebilla del cinturón de mi pantalón y me liberó de este en menos de un minuto.

 

—Elisse... 

 

Ella se apartó un poco para quitarse la camiseta, para deslizar sus bragas por sus piernas y quedar totalmente desnuda a mi merced. Recostó su cabeza sobre la almohada, mis dedos se desvanecieron entre sus piernas y ella cerró los ojos al sentir mi dedo medio e índice tocar su húmedo umbral, tenía que besarla para callar sus gemidos.

 

—Oh Nick... Quiero sentirte. 

 

Elisse estaba ahí dispuesta a tener sexo conmigo y fue entonces que pensé con la cabeza por primera vez ante una situación así. Elisse está todavía bajo un estado de ebriedad, está triste por su ruptura con Blaine y probablemente se arrepentiría de esto a la mañana siguiente si dejaba que sucediera. Bastó solo un roce para detenerme antes de penetrarla y terminar con lo que hemos empezado, no podía hacerlo.

 

—¿Qué te pasa?

—No así Elisse. —Recogí mi bóxer del piso y tomé de nuevo mi pantalón—. Te deseo tanto, como no tienes una idea. Pero no así, siento que estoy aprovechándome de ti y de la situación, lo siento no puedo hacerlo.

 

Le entregué la playera, me subí el cierre del pantalón y recogí mi camiseta. Salí de mi habitación y me terminé de vestir en el corredor, deslizándome por la pared para sentarme en el piso, llevándome ambas manos a la cabeza. Ni siquiera podía volver, me sentía apenado por lo que acababa de suceder, no podría ni mirarla a los ojos, estoy seguro de eso. 

 



AnnieGz

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En el texto hay: romance, preparatoria, trilogia

Editado: 16.01.2019

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