Antes de enamorarme de ti [3]

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Capítulo 14

Las fiestas decembrinas llegaron a su fin y todo volvió a la normalidad. Martin pasó dos semanas en casa, contando sus increíbles anécdotas de su vida en España y la forma en la que lo contaba me provocaban ganas de irme con él a vivir su misma aventura.

Quizás fue Martin la razón por la cual todo se arregló en nuestra familia, Hollie regresó a casa para pasar navidad con nosotros y Austin por fin se disculpó por lo sucedido el día de acción de gracias, finalmente pudimos tener una cena en familia, Olivia y sus cuatro hijos, sintiendo la paz y alegría que estas fechas traen. 


 

Me levanté de la cama cuando escuché el timbre de la puerta, caminé entre las fotos que se encontraban en el piso y bajé por la escalera dispuesto a abrirle a Michael. 

 

—¿Estás solo?

—Sí, Austin y mi mamá fueron a llevar a Martin al aeropuerto.

—¿Por qué no fuiste con ellos?

—Sabes lo mucho que odio las despedidas así que... 

 

Hice que me siguiera por la escalera hasta mi habitación, caminé hasta mi cama y me dejé caer en ella, ignorando por completo que en el piso se encontraban regadas todas las fotografías que un día le tomé a Amanda, así como todos los recuerdos físicos que aún tenía de ella. 

 

—¿Y esto?

—Uno de mis propósitos de este año fue sacarla de mi vida. —Respondo, con la voz glacial—. Así que ya lo estoy haciendo.

 

Mike se acerca a esa hoja de papel arrugada que yacía a sus pies y la toma, intenta arreglarla un poco para leer su contenido.

 

—¿Qué es esto?

—Solía escribirle canciones. —Le aclaro su duda.

—¿Ahora eres compositor?

—Era una de las muchas formas que tenía para sacar lo que sentía por ella. 

 

Él decide dejar ese pedazo de papel sobre mi cómoda y comienza a juntar todas las fotografías que estaban en el piso.

 

—Hace poco la vi. —Le digo de golpe, algo que había omitido contarle—. Tuvimos oportunidad de hablar, la volví a ver, la volví a tocar, la volví a besar y estuvimos juntos por una noche.

—¡¿Y por qué no me contaste nada?!

—Porque me dejó otra vez, sin decir adiós. Desperté solo en una habitación de hotel y ella se había ido de nuevo, fue entonces que entendí que tenía que dejar atrás lo que hubo entre nosotros, ya no quiero pensar en ella un solo día más, quiero olvidar su rostro, su nombre...

—Su nombre, eso lo veo imposible. —Comenta, mirando una de las fotografías—. Ya que lo llevas tatuado en el brazo. 

 

Me senté de golpe en la cama y decidí tomar mis converse rojos para ponérmelos una vez más, Mike dejó la pila de fotos sobre mi cómoda y yo simplemente me dirigí hacia el armario para buscar el dinero que Hollie me obsequió en navidad.

 

—Ven, acompáñame.

—¿A dónde?

—A tatuarme.

 

Él esbozó una sonrisa a medias, casi mofándose.

 

—Creo que eso de los tatuajes en tu caso no es una buena idea.

—Lo haré para cubrir su nombre, ya no lo quiero seguir viendo ahí.

 

Tomé mi cazadora y caminé hacia afuera, con Mike viniendo detrás de mí diciendo que no sabía lo que hacía. 

 

—Vamos, vamos. 

 

Subimos al bus que nos dejó lo más cerca posible del mismo lugar en dónde Amanda impuso su sello en mi piel, en dónde estaba dispuesto a hacerlo desaparecer.

 

—¿Crees que este se vería bien en mi brazo? —Pregunta Mike, enseñándome un diseño.

—No lo sé, ¿tus papás no se enojarían por eso?

—No creo.

 

Él se sienta en el banco negro frente a mí, mirando al tatuador haciendo su trabajo, cubriendo el nombre mi ex con el dibujo de una pluma, una pluma se significaba el estar liberándome de ella.

 

—Olivia te va a matar, ese si es mucho más visible que su nombre.

—No, yo creo que le va a alegrar que haya decidido cubrirlo, lo sé.

 

El brazo me hormigueaba, miraba mi nuevo tatuaje cubierto con la película autoadhesiva esperando a que pronto terminara de cicatrizar. Íbamos de regreso en el bus, Mike me platicaba de algo que le sucedió en su fiesta de año nuevo y no le puse atención por completo, toda mi atención se desvió a la chica que se subió y se sentó a unos cuantos lugares del nuestro. Realmente era bonita, piel pálida, cabello castaño oscuro, delgada, estatura promedio, se veía seria, entretenida en la música que escuchaba con los auriculares puestos.

 

—¿Me estás escuchando?



AnnieGz

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En el texto hay: romance, preparatoria, trilogia

Editado: 16.01.2019

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