Antes del Alba

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XIV

"Shake it out, shake it out, shake it out, shake it out, ooh whoa..."

Hoy es ese tan esperado 29 de diciembre, deseo con todo mi corazón que todo vaya bien en el vuelo y con sus padres.

Estamos en el aeropuerto, nos acompañan Dean, Jo y Fred. Vamos a registrarnos para poder ir a la puerta que corresponde. Una vez desocupados, volvemos a donde están los demás. Me abraza por los hombros y yo me acerco más a él, besa mi cabeza y yo sonrío.

⸺ Todo va a estar bien, amor⸺ empieza a decirme mientras me acaricia la mejilla izquierda con el dorso de su mano.

⸺ Lo sé, necesito tranquilizarme⸺ le contesto y él asiente⸺. Bueno, creo que ya es hora... Los extrañaré demasiado.

Corro hacia Jo y la abrazo muy fuerte, Eric se despide de los chicos.

—Estoy orgullosa de ti, mi niña. Eric es un chico increíble, sé que te va a cuidar muy bien. Diviértete, se amable y atenta. Te espero de regreso— nuestros ojos están llenos de lágrimas pero las contengo, a diferencia de Jo. Asiento porque no confío en mi voz.

Le doy un pequeño abrazo a Fred y él me dice que me divierta y tome mucha cerveza. Me alejo para ir con Dean, que está esperándome con lo brazos abiertos, nos abrazamos tan fuerte, me reconforta tanto.

—Diviertete, aprovecha oportunidades, cuídate mucho— nos separamos un poco para vernos a los ojos—. Llámame cuando llegues, ¿sí? También a Jo, no importa la hora que sea.

Asiento y mi mejor amigo me da un beso en la frente.

—Mucha suerte, te amo mejor amiga.

—Y yo a ti, mejor amigo.

Eric y yo nos tomamos de la mano y nos alejamos.

 

(...)

 

He hecho cálculos, pero no confío en ellos. El vuelo no estuvo tan mal, al despegue y al aterrizaje estuve al borde de un ataque de pánico, pero eso fue todo. Cabe destacar que ambos dormimos casi todo el vuelo, aunque vimos unas tres películas de acción.

Caminamos por el aeropuerto, Eric busca a sus padres y yo voy a la par con él.

—Ahí están, los señores restirados— dice en tono cómico y suelto una risita.

—Calla, son tus padres.

Nos acercamos y ellos abrazan a su hijo y después voltean a verme. La pareja está vestida de manera formal, el señor de traje y la señora con vestido corte Chanel y tacones algo altos.

—Madre, padre, ella es Janelle Johnson, mi novia.

—Hola, buenos días, un placer conocerlos— los saludo una sonrisa cordial.

—Igualmente, Janelle— contesta el padre cuando me acerco a estrechar su mano—. Desmond Barrett, para sevirte.

Inclino la cabeza en respuesta.

—Anne Barrett, un gusto, querida— me dice al estrechar mi mano, sin embargo, ni un segundo ha dejado de analizar mi atuendo (sólo jeans, converse, sweaters y chamarra) y la maleta a mi costado.

—Igualmente, señora Barrett.

—Bien...— empieza Eric al ver que sus padres no despegan su vista de mí y estoy incómoda.

—Oh, sí— reacciona su madre—. Vamos a casa, ahí tomaremos el desayuno y podrán instalarse.

Asentimos y caminamos a la camioneta en donde un señor vestido de una manera muy elegante espera para tomar nuestras maletas y ponerlas en la parte de atrás.

Eric y yo vamos en la segunda banca de asientos, hasta atrás; y sus padres van en la delantera, dejando al señor como el chofer. El chico toma mi mano y entrelaza nuestros dedos para después darle un beso a mis nudillos. Nos miramos y sé que en sus ojos hay reflejado un enorme "gracias". Yo sonrío y le guiño un ojo.

El trayecto es demasiado silencioso, nadie habla, no hay música, no nada. Gracias al cielo que la distancia no es larga y solo duramos 10 minutos en esa incomodidad- por lo menos para mí-.

El terreno se extiende delante de nosotros, es una casa realmente enorme, con detalles antiguos-después le preguntaré a Eric de qué estilo-, hay muchas ventanas, está rodeada de mucho pasto verde y hermoso; el asombro está en todo mi semblante. Eric me mira feliz.

—De acuerdo, hemos llegado, Carter se encargará de sus pertenencias— dice el señor Barrett—. Hijo, ¿habitaciones separadas... o dormirán... juntos?

Pregunta con incomodidad, en voz baja y con algo de molestia, el chico sonríe ampliamente, me mira, a lo que me sonrojo nerviosamente, vuelve la vista a su padre y contesta de manera segura.



RJ Cuervo

Editado: 14.01.2019

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