Antes y Después de Olvidar Odiarte

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Capítulo 22: Tú y tus mentiras...

 

Comencé a darme cuenta de que mi vida se estaba resumiendo en Ángelo, mis sueños, mis planes, mis lágrimas, todo se relacionaba con él y poco a poco me iba olvidando de mí, luchaba constantemente con todos estos sentimientos que me confundían, yo amaba a ese hombre, pero notaba que me estaba perdiendo a mi misma presa de esta soledad en la que él me iba consumiendo. 

¿Donde estaba la Gabriela enamorada? Aquella que siempre sonreía, ¿Dónde estaba el Ángelo que había luchado por conquistar mi corazón?, lo que quedaba era desconfianza tras lo ocurrido con Grecia y el resto de los secretos de esa noche. 

Pasé las manos por mi cabello apesadumbrada con la extraña sensación de que en esos meses juntos habían pasado años, de repente yo había empezado a crecer y ya no miraba todo cubierto de luces de colores y estrellas brillantes, el sexo no me había convertido en una mujer pero los problemas, las mentiras, la infidelidad y sus acciones sí. 

Saqué un albúm de fotos nuestras y admiré nuestras sonrisas tan frescas, nuestra mirada tan enamorada, durante nuestro mejor momento sus besos me habían llevado al cielo y ahora yo me sentía tan lejos de todo eso, seguía sintiendo un inmenso amor por él pero ya gran parte de mí había perdido la inocencia con la que había llegado a sus manos. 

-¿Quieres que hablemos de eso? -Preguntó mi mamá de pie junto a la puerta de mi habitación, no sabía cuanto tiempo había permanecido allí.

-¿El amor es siempre así? -Le pregunté a mi vez instandola a entrar y sentarse a mi lado. 

-Ay nena, ¿Problemas con Ángelo no? -Recosté mi cabeza en su regazo y asentí -¿Qué te puedo decir yo? El amor es algo inexplicable, cada uno de nosotros tenemos experiencias distintas porque hay muchos tipos de amor. 

-¿Será que él me ama?

-Eso solo lo sabes tu mi consentida... no entiendo que les ha pasado, hasta no hace mucho eran sólo miel y de repente te me has vuelto gris...

-Algo pasa y él no quiere decirme que es. 

-Entonces tendrás que darle tiempo para que te cuente, tal vez él necesite más de ti que tu de él ahora mismo. 

-¿Tú crees? 

-Me parece lo más probable. 

-Gracias mami -Dije abrazándola con toda la fuerza de mi amor por ella -Gracias por siempre estar conmigo. 

-Eres mi pequeña y te amo como nadie en este mundo.

∞ 

Semanas después.

Me extrañó cuando recibí su llamada tan tarde, de hecho tenía más de una llamada perdida al móvil y según mi madre Ángelo había llamado varias veces a casa, iba a devolverle la llamada cuando el teléfono fijo comenzó a timbrar y me apresuré a responderlo. Creí que era para papá, pero me sorprendí al reconocer la voz del otro lado.

-Te he llamado varias veces...

-Eso ha dicho mi madre, lo siento. Estaba en casa de Denisse y me quede sin pila ¿Ocurre algo?

-Necesitamos hablar, tengo que verte. –Su voz sonaba desesperada.

-Ahora no puedo Ángelo, tengo cosas que hacer... mañana debo ir a la universidad a consignar unos papeles que aún no tengo listos y... -No me dejó terminar.

-Gabriela...

-¿Qué sucede? –Pregunté aferrándome al teléfono.

-He estado pensando estos días y...

-¿Y?

-Quería tomar la mejor decisión... -Continuó en un tono de voz muy neutro. Parecía ensayado.

-¿Decisión? ¿Qué decisión?

-No quiero inmiscuirte en este asunto nena yo...

-¿Qué asunto Ángelo Daniel García Lara? –Pregunté con un poco de mofa.

-Es Grecia.

La mención del nombre me paralizó. No podía ser verdad.

-¿Gre... Grecia? –Tartamudeé.

-Tengo que estar con ella... es solo que... debo ir con ella.

-¿Cómo que debes...? ¿Qué rayos te pasa? –Grité al teléfono tratando de contener las lágrimas.



OkamimesMes18

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En el texto hay: adolescencia, primeramor, rupturas

Editado: 16.05.2019

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