Ariel, la chica de la mafia

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Capítulo 3

Solo un tonto, corta una Rosa 
(1° Parte)

El internado, «Maisons-Marianne», para señoritas, lleva el nombre de una de una mujer francesa «Marianne», sin apellido, que fue una de las protagonistas de una guerra civil y solo opacada por otra, pero no menos importante que la canonizado como santa, la heroína francesa «Juana de Arco».

En este internado, solo para señoritas, vive un hombre en particular, admirado por muchos y amado por muchas, un amante excelente o asi el se decribe. Sin importar lo que digan los demas de «Antonio Lanusse de la cruz» o en el medio artístico conocido como «Anton», a él se le describe como: «una joven promesa de la actuacion».

Anton a sus cortos 27 años, ya había hecho tres peliculas, grabado un disco y se presumia que pronto se ira a norteamerica a trabajar en Hollywood, pero su único defecto es; que no puede dejar los líos de falda.

Narra Anton

En verdad, las mujeres son; sorprendetes, hermosas y divinas. No es nada extraño que las ame y quiera hacerle feliz a todas, en mi humilde opinion, yo creo que ese es el deber de todo hombre.

No me lo tomen a mal, no me considero un mujeriego. Esa es una etiqueta que me pusieron los que no gustan de mi o estan envidiosos de que sea del agrado de todas las féminas, desde joven me enamore de la vida y mi talento para actuar y cantar, me facilito más la vida.

Pero no siempre fui un "mujeriego", yo me converti en actor, por mi promesa a mi amada «Elizabeth», tal vez la unica mujer en mi vida que significo algo en mi corazón. Ella era hermana menor de mi "ex-novia", eso lo quiero dejar claro.

Bueno la verdad que debí terminar primero con «Amelie», ante de tratar de pretender a Elizabeth, su hermana menor, de seguro por eso ella me rechazo cuando yo tenia 18 y ella 16. Pero ella me cautivo desde la primera vez que la conocí, quisas eso fue el destino.

- ¡O... mi amada Elizabeth... porque, me lastimaste... yo hubiera dejado a cualquier mujer solo por ti... incluso dejé a tu hermana, por ti!
Eso último sono raro, creo que me estoy haciendo mala publicidad a mi mismo.

Premitanme explicarme, yo naci en «La Belle de Mai», esta se encuentra en el corazón de «Marsella», es una gran ciudad portuaria del sur de Francia, pero los habitantes de ahí, pertenecemos al barrio más pobre del país, y nos sentimos abandonados.

Es un ambiente, dónde los jóvenes no aspiramos mucho, nos conformamos con sobrevivir. Pero gracias a mi atractivo físico, tuve una ventaja frente a mis pares masculinos; yo era del agrado de las mujeres y especialmente de las mujeres casadas.

En general acaudaladas, que están abandonadas por sus maridos y tienen que sufrir la soledad de una cama vacía, y yo tomo el trabajo de ayudarlas y confortalas; en su momento mas difícil.

Es un trabajo muy sacrificado y pongo en peligro mi vida, ya que un acalorado marido que se sienta ofendido por ocupar el espacio en la cama de su esposa, que el mismo a abandonado, por querer escalar socialmente.

Esas tonterías; ¡A mi no me interesan!, pero ha Elizabeth le preocupaban mi seguridad y me dijo que ella quería ser actriz y viajar por el mundo, en verdad no crei que eso fuera para mi.

Pero lo prometi a ella; que trataria y en realidad no fue mal, creo que tanto años mintiendo para verme a escondidas con la amante de turno me ayudó a desarrollar mi capacidad actoral.

Recuerdo un acontecimiento terrible en mi vidad, cuando fui a la casa de Elizabeth y Amelie; ellas vivian en la casa de su tía y el esposo de ella era: un herbrio y lujuriosos, que siempre trataba de abusar de ellas.

Un dia me encontraba hullendo de; un hombre que quería hacerme daño solo porque mientras el trsbajaba yo consolaba a su mujer. Solo le preste mi hombre a su esposa no es mi culpa que ella se sintiera con la liberta de tomar todo lo demas, yo soy una víctima.

Bueno no importa ese dia Amelie., accedió a esconderme en su casa en su alcoba, aprovechándose que su tía tomaba una medicina fuerte, que la dejaba inconciente en cama y su marido no vendria hasta mañana.

Todo bien hasta hay, o eso creia. El bueno para nada del marido de su tia llegó, borracho y con ganas de molestar; entro primero al cuarto de la tia y al ver que estaba profundamente dormida se dirigió a la alcoba de Elizabeth y Amelie.

Claro esta ellas dormian juntan en la otra cama, la de Amelie y yo en la de Elizabeth. Cuando el sujeto entro casi de inmediato se metio en la cama de Elizabeth.
- O dios... ¿Porque ami? Espero que solo se duerma y ya.

Mientras pensaba eso me imaginaba que mi amada Elizabeth tenia que pasar por esto desde hace años desde que se mudaron con su hermana a la casa de su tía, no importa



Sengaku

Editado: 16.07.2019

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