Armagedon

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Capítulo 7.- Desesperación

Es curioso como a lo largo de la historia se ha subestimado a nuestra tierra, por qué siempre se ha creído que el infierno es el lugar más vil y cruel donde alguien pueda encontrarse, todos temen llegar ahí e incluso se le adjudica como el hogar de las criaturas e individuos más horripilantes y salvajes que puedan existir. Pero subestiman el lugar donde vivimos, el cual puede ser tan cruel como lo más recóndito del infierno, este mundo te engaña con una belleza hipócrita, aquí mismo puedes sufrir, llorar y querer arrancarte la piel de desesperación...

El dolor de ser atravesado por un frío y afilado arpón de metal es demasiado intenso, en especial cuando la herida se está cerrando y abriendo cada 20 segundos, los golpes directos al rostros suelen tener un extraño olor a cobre o sangre, varia bastante,pero definitivamente lo que más duele es ser atravesado en el vientre o los nervios, es debatible entre que duele más, pero pensarías que es mucho más doloroso en los nervios.

Después del el incidente en el laboratorio, unos hombres entraron y de inmediato dispararon una especie de rifle superpotente a mis brazos, piernas y estómago, callando de inmediato mis lamentos de desesperación por Rose, pero todo había pasado tan rápido que ahora solo recordaba ser arrastrado por un pasillo de manera violenta por esos hombres con sus arpones encajados en mi, al parecer les era bastante difícil jalarme hacia ellos, eran alrededor de unos 4 o 5, la oscuridad del pasillo no me dejaba saberlo y tampoco mi desesperación, por algunos segundos lo predominante en mi era el dolor de los ganchos pero después pensaba en Rose y tiraba de ellos rasgando el interior de mi piel con ellos, quería ir a ayudarla y estar con ella, lloraba y pataleaba, pero me resbalaba por lo jalones de aquellos tipos y sin notarlo, había salpicaduras de sangre en el suelo provenientes de mis heridas; pasaron unos 3 minutos más y llegaron más soldados a golpearme directo a la cara para que me calmara, en un reflejo le devolví torpemente un golpe, conecto bien haciéndole retroceder un poco, sin embargo, sus ojos denotaban una intensa furia por desafiar la autoridad que me estaba imponiendo, así que comenzó a golpearme intensamente, clavando los arpones de mi abdomen más adentro, haciéndome vomitar bilis con sangre, entonces algo de ello cayó en el:

-!Bestia de mierda, deja de moverte tanto!- dijo poco antes de propinarme una fuerte patada a la cara.

Podía sentir como cada elemento de la textura de su enorme bota táctica se marcaba en mi cara, el impulso de la patada me hizo retroceder y los ganchos se desprendieron de mi arrancando algunos trozos de piel, as que solo me quedé me el suelo retorciéndome erraticamente de dolor, gritaba tan fuerte que pensaba que mi garganta quedaría totalmente hecha mierda por mi intensidad; de nuevo volvía a recordar a Rose e intentaba moverme en cualquier dirección, pero estaba tan mareado que no sabía si me movía o si mi aturdimiento me hacía pensar eso, era un efecto parecido a estar en un estado crítico de ebriedad o intoxicación, así que comencé a hacer la boca orcadas en un reflejo de vomitar, sin embargo no salía nada:

- ¡Que puto asco, este mocoso es demasiado desagradable!- seguido de esa queja, me dieron una fuerte patada que me hizo rodar, haciendo que me mareara aún más.

La cabeza me dolía horrible y tenía la sensación de que la cabeza me iba a explotar y que mis ojos se saldrian de sus lugar, sentía palpitar fuerte todo mi ser, las venas de mi cabeza y brazos se saltaban de manera exagerada. Después de esto solo me arrastraron de las piernas todo el camino, llenando mi cuerpo y heridas de suciedad que me irritaba, a pesar de ello no podía expresar más dolor ya sufría; llegamos hasta una gran área bastante iluminada, las paredes eran grises y había tantas o más máquinas en el lugar donde estaban las chicas; esos hombres me lanzaron un par de metros adelante, al caer me golpee la mandibula, por lo que me queje y la tomaba aún con dolor en ella:

-Ya lo trajimos señor, está basura nos dio bastante trabajo- dijo uno de los hombres

- Oh vaya, no creí que me traerían a uno de los nuevos- exclamó con satisfacción la voz de un hombre en frente mío, era una voz profunda y calmada, sin eco alguno, al terminar de hablar, inmediatamente no había sonido

-Al parecer las mejores científicas de la ODIP son algo incompetentes señor, no habían generado resultados ni habían extraído el mínimo de datos hasta la fecha, esta es la prueba de que todo Sword Stone las ha estado sobre estimando señor- dijo una voz más lejana, de igual manera está no hacía eco, pero más bien suave, era la de una mujer, pero no podía ver.

Alze mi mirada y frente a mí se hallaba el hombre de la voz profunda, tenía la bata típica de un científico, pantalones grises y una playera azul marino, era de tez oscura, afroamericana, pero no podía ver más detalles más que manchas y siluetas de colores, tenía la mirada bastante borrosa e incluso me daba vueltas lo cual me mareaba y cerraba los ojos súbitamente poco después para evitar lo menos posible empeorar mi condición:

-Ayu...- comencé a balbucear un poco, pero me ignoraban

-Pueden retirarse, estoy ansioso por comenzar las pruebas de inmediato ¡Desde ahora comiencen a observar y documentar!- el tipo de la voz gruesa anunciaba algo dentro de la sala

Permanecí unos momentos ahí tirado en el suelo escuchando las pisadas de gente laborando y la de los guardias irse, y poco a poco,todo padecimiento que yo tenía fue desapareciendo, empezando por el mareo y el dolor de mis heridas abiertas, seguí recuperándome a lo largo de unos minutos llegando hasta solo tener una leve dificultad para respirar y un poco de taquicardia; estaba sintiendo mejor mi cuerpo, pero un profundo temor acariciaba mi corazón, algo no andaba bien, así que como un potente golpe frío, un chorro de agua me estaba golpeando en ese momento, era uno de los científicos que me lavaba el cuerpo con agua fría con una manguera de incendios, por lo que rode un poco hacia atras; para cuando terminó de lavarme ya me sentía mejor pero tosia por toda el agua que me ahogaba y temblaba de frio; escuché un ruido mecánico bastante estruendoso, frente a mi caía lentamente un enorme muro transparente parecido a una especie de cristal rojizo que nos separaba a mí y a los científicos; poco a poco comencé a ponerme de pie mientras mis piernas temblaban de frío , apreté los dientes por el frío y tenía la sensación de querer, note que los científicos hablaban entre ellos pero yo no escuchaba absolutamente nada, aquel muro bloqueaba cualquier sonido de afuera y una vez más por dentro de el lugar donde estaba preso, volvió a sonar un estruendo mecánico, y de la oscuridad que había en las alturas, una gran máquina que evidentemente era un arma, bajó lentamente hasta estar frente a mi, está se movió un poco, yo no lo sabía pero estaba calibrandose, como si está fuera a apuntar, el problema no era ese, si no que iba a disparar y está me tomaría por sorpresa, de un momento , el arma generó un chillido bastante agudo, me tape lo oídos de manera Apresurada por el gran susto y molestia que producía, era parecido al llanto o gritó histérico de un enorme bestia; el miedo a lo desconocido me comenzaba a poseer, por lo que miraba aterrorizado a todos lados, como si inconscientemente buscará una manera de salir de ahí, pero era imposible, ya era demasiado tarde por qué ahora era solo una rata atrapada.



Shidoku

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Editado: 06.03.2019

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