Arrástrame contigo.

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Capítulo 3.

Capítulo 3.

 

Kendall entro en su casa, y antes de que su mamá pudiera hacer preguntas, se secó las lágrimas y corrió escaleras arriba, ¿Por qué seguía permitiendo que la trataran de esa manera? ¿Por qué no era capaz de ponerle un alto a la situación?
Estaba cansada de ser tan débil y quebradiza, quería ser capaz de gritarle al mundo que no lo iba a soportar a el con sus estereotipos

Sin embargo, sin contar con el poder en sus manos, se metió a la ducha, en donde dejo que el agua caliente le cubriera todo el cuerpo llegando al punto de casi quemarle la piel ¡Como si eso fuera a quitar los restos de las palabras de Ethan que aun golpeteaban en su corazón!

¿Por qué le afectaba tanto lo que ese imbécil dijera? Seguía pensando mientras llegaba al punto de que debía hacer algo, si bien no podía evitar que todas esas palabras y expresiones le rompieran el corazón en mil pedazos, por lo menos podría hacer lo mismo que Ethan hacia con ella, le iba a hacer la vida imposible, si alguien iba a sufrir, no iba a ser solamente ella, iba a dar la pelea frente a Ethan, y solo esperaba que fuera ella quien se llevara la victoria al final

El resto del día, evitando perder su tiempo y cabeza en cosas para las que no tenia respuesta, Kendall se quedo dormida en su habitación mientras escuchaba de fondo al televisor con Gossip Girl, y mientras soñaba con un charles Bass que le dijera que la amaba, se entregó a los brazos de Morfeo y se dejo caer rendida, por lo menos hasta que la alarma la despertara para cumplirle la cita a Ethan

Ethan por su parte, se había quedado también en casa, los últimos días lo habían tenido tan tensionado que no tenia tiempo para nada ni nadie, excepto que fuera Kendall, y solamente para lo que correspondiera al trato, no soportaba a la insípida Kendall, sentía que perdía su tiempo con ella, es que ella era…ella era…Él no tenia palabras para describirla, pero era, exasperante

La manera en la que se quería ocultar del mundo, la insistente mueca que hacia con sus labios cuando estaba nerviosa, y sobre todo, la insensata necesidad que parecía tener por que todo el mundo creyera que ella era la victima de la historia convirtiendo al resto en victimarios, cuando Ethan bien sabía que ella sola era la que se hacía daño a sí mismo, todo lo que le había dicho en el auto había sido verdad

-Linda, tu alarma lleva unos minutos sonando-Sophie, la madre de Kendall, se acerco a su puerta para despertarla, no sabía el motivo de la alarma, pero si estaba era por alguna razón

-¿Qué horas son?-Balbució somnolienta Kendall, mientras pensaba que indudablemente la vida era mejor cuando dormía en su habitación sin preocuparse por lo que había a su alrededor

-Falta media hora para las cinco-Sophie miro en su reloj de mano

-¡Carajo!-Soltó un improperio Kendall mientras se levantaba de golpe, le quedaban solo unos pocos minutos para ir con Ethan, y lo que menos quería era parecer una pordiosera, no le iba a dar el beneplácito de verla destruida

-¿Acaso tienes algún compromiso del que no me has hablado?-Su madre se puso los brazos como jarras, y miraba con confusión a su hija, de quien no era propio escuchar palabras tales como la que acababa de soltar

Tan solo una mañana con Ethan había causado estragos en la personalidad de Kendall, y ella no quería pensar en como iba a terminar este mes que suponía iba a ser el más largo de su vida

-Si, no te lo había mencionado, pero he quedado con una compañera de clases, necesita tutoría para el examen de admisión de la universidad-Mintió, Kendall ciertamente no quería ver la mirada reprobatoria de su madre mientras la reñía por quedar en casa de un chico que era prácticamente un desconocido

-Esta bien-Dudo Sophie

-Mamá, te molestaría-Kendall movió su cabeza hacia la puerta-Debo vestirme

-Claro, seguro-Se marcho Sophie mientras no dejaba de inquietarle el comportamiento tan inusual que tenia Kendall

Kendall puso a Avril Lavigne a sonar a todo volumen por su laptop mientras se desnudaba y se quitaba la sudadera gris

-¡Tienes que verte como una chica fuerte! ¡Se acabo el caramelito de quien todos se burlan! -Se repitió mientras se peinaba su corto cabello castaño, y se ponía un poco de rímel en las pestañas

Aun no había tenido la asesoría adecuada a cerca de su cabello y rostro, así que evitando parecer un payaso, se puso bálsamo labial transparente, rímel, y se hizo una coleta alta en el cabello

Para su atuendo eligió una blusa negra que tenia un poco de escote en v, acompañado con uno de sus jeans mas ceñidos, y los botines color negro, se veía rara, pero le gustaba, la altura que le daba el tacón la hacía sentir de un modo en que nunca se había sentido, como poderosa…Como si de algún modo ella pudiera controlar el destino y jugar con el a su antojo

Saco las llaves de casa, guardo en su mochila rosa pálido los libros que iban a necesitar para estudiar y que probablemente Ethan no tenia, y salió de su casa con paso decidido y seguro

Fueron cinco cortos minutos los que tuvo que caminar para llegar a casa de Ethan, que vivía a solo unos metros de distancia, toco el timbre, sin embargo nadie le respondió



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En el texto hay: fea, playboy, amorysexo

Editado: 16.03.2019

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