Ascenso a ciegas

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15.

—Esto no está nada mal, ¿verdad? —tanteó Esther continuando con la línea de seguir a buenas, con él. No obtuvo respuesta—. No… ; no está nada mal —se respondió a sí misma.

—¿Por qué tenías que ir al rocódromo fingiendo que no sabías nada sobre el escalada? ¿De qué vas?

—¡Oh! Eso…

—¡Sí! Eso…

 

—Veamos…; no soy de esas mujeres que lo cuentan todo en la primera cita. ¡Perdería toda la gracia! —Lo vio sacudir la cabeza con un gesto serio—. Y dime…, ¿en qué trabajas normalmente? —preguntó, buscando un giro completo de la conversación, y bajar una pizca su nivel de enfado.

—Mozo de almacén. Nada interesante —bisbiseó sin levantar la mirada de su plato.

—Tú ya conoces mi oficio. Mi abuela lo viene pregonando desde que vine. —Suspiró hondo—. Tendría que haber hecho alguna que otra guardia. Me temo que mi jefa me colocó de las últimas de agosto para ir a pringar —explicó, desganada—. Me marcharé a finales de la semana que viene —anunció, para que él lo supiera. —Arnau levantó la mirada de golpe y la clavó en ella—. ¡Sí! Por fin te dejaré, solo, para que hagas lo que quieras, siempre dentro de lo que esté bien, con referencia a mi abuela —le advirtió.

—¡No sabes la gran alegría que me das, por Dios! —exclamó, con emoción.

—¡Pensé que dirías lo contrario! ¡Pues qué efusivo eres, chico!

—¡Por fin podré hacer las cosas sin que vengas a censurarlas!

Levantó un dedo acusador.

—¡Pórtate mal con mi abuela, y estás muerto! —le advirtió, tratando de no reír.

—Lo tendré en cuenta —respondió él, frunciendo los labios, ocultando también la risa tonta que quería asomar.

—Voy a echar de menos todo esto. Y estoy con unas ganas terribles de volver practicar la escalada. Hacía mucho que no me atrevía a volver a conquistar una cima.

—Dicho así, suena extraño.

Lo atravesó con la mirada.

—¡No me seas tan malpensado! Hablo en serio, hace mucho que no paso por tanta emoción. ¿Qué me dices? ¿Planeamos una escalada real?

—¿Y cuándo fue la última vez que lo hiciste? No lo imagino...

—Nunca escalé una montaña. Solo iba con mi prima a un rocódromo y quemábamos ese exceso de calorías que sobraba de los lugares más insospechables de nuestra anatomía.

—¿Nunca…? ¿Cómo quieres que te lleve así, a un lugar tan peligroso? ¿Quieres que me acusen de intento de homicidio? —protestó—. ¡Una montaña real nada tiene que ver con un rocódromo!

—¡Lo sé! ¿Vale? ¡Mira mi prima! —le recordó—. ¡Es demasiado arriesgado! Aunque, en este caso… —Se quedó unos instantes, pensativa—. ¿Crees que podría fiarme de ti? ¿Tu material, el que usas, no es defectuoso? —formuló, preocupada.

—Reviso todo hasta el último segundo. No tiene por qué suceder nada. Aun así, no puedo hacerlo. No puedo arriesgarme a esto, si careces de experiencia.

Rió, nerviosa.

—¡Venga! ¡Que me fío de ti! —soltó, una pizca nerviosa. Podría estar jugándose el tipo. Seguramente no ascendería a más de unos pocos metros, poniendo cualquier excusa. Solo quería ponerle a prueba y confirmar que podría confiar en él, incluso para dejar que terminase el mes trabajando para su abuela. Luego se ocuparía de encontrar a alguien que pudiese sustituirle, procurando tener una fiable información sobre dicho sustituto, o sustituta.

—¿Quizá me estés poniendo a prueba?

Le dedicó un guiño.

—¡Quizá! —El chico resopló, dándose cuenta del terrible aprieto en el que lo estaba poniendo. En los graves problemas en los que se metería, de decir que sí—. ¡Venga! ¡Vamos!

Sacudió la cabeza y luego aceptó.

—Dame un segundo. Mandaré un mensaje a los míos y veré qué puedo hacer. Sería para mañana, pues sigo libre. No sé para qué decirlo si lo sabes, «nieta de mi jefa».

La hizo reír.

—Venga, planeemos juntos.

La observó de soslayo, sospechando y mucho de tantas repentinas confianzas. Continuaba dándole grima.

Lo observó teclear durante un largo rato. Se escuchó el sonido de varios mensajes entrantes a los que él respondía con rapidez.

—Vale… mañana. Aceptaron. Aunque di aviso de que eres novata.

—¡Por Dios! ¡No me delates así! No me gusta que me observen como a un bicho raro.



DenisBlue73

#9709 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amor, suspenso

Editado: 03.02.2019

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