Ashley

Tamaño de fuente: - +

Capítulo Once

Pasaron mas de cinco semanas desde que me separe de Tom.

Mas de cinco semanas que me la he paso evitándolo. 

En las primeras dos semanas lloraba hasta dormirme. Lo extraño demasiado, pero lo que necesito en estos momentos es tranquilidad y no es que él no me la de pero mi prioridad en estos momentos es concentrarme en mis estudios y en mi padre que lamentablemente esta igual o por lo menos eso es lo que me dijo su doctor. 

Todos estos días lo he ido a visitar, pasaba horas y horas sentada en esa silla tan incómoda que habia junto a su casa. En la primera semana pasaba directamente de la universidad al hospital pero un dia una enfermera me dijo que estaba demasiada delgada y de muy mal aspecto, que si no me alimentaba bien me podría enfermar y eso no era bueno si quería estar junto a mi padre y además no me iba a dejar seguir pasando a verlo ni aunque fuera el horario de visita. Por lo que desde ese dia a pesar de no querer no me salteaba ningún almuerzo. Y cuando salía de clases me iba hasta a mi departamento para darme un baño y arreglarme un poco porque se que esa mujer decia la verdad porque al dia siguiente no me dejo verlo por lo que no me dejo otra que hacer lo que me habia pedido u ordenado mejor dicho.

También en estas semanas he hablado bastante con Daniel. Le he agarrado un gran cariño. Es como si fuera mi hermano mayor y el pequeño Luke mi sobrino. Incluso un dia mientras hablamos entre los tres y Daniel hizo un comentario sobre que éramos hermanos el pequeño no deja de llamarme “Tía Ash” y me encanta cada vez que me nombra asi.

De mi madre y mis hermanos no he sabido nada. Ni siquiera han ido a visitar a mi padre pero eso es algo a lo que ya estaba acostumbrada. Asi como a ellos no les interesaba la vida de nosotros a mi no me interesa la vida de ellos. Aunque muy en el fondo los quiero, a pesar de sus rechazo no puedo odiarlos porque son mi familia, una no muy buena pero al fin y al cabo lo son.

También en estas semanas he recibido llamadas de Dana, la madre de Thomas. Al principio fue extraño que me llamara porque a pesar que siempre hemos tenido muy buena relación, en realidad tengo buena relación con toda la familia de Thomas. 

Recuerdo que la primera llamada fue para invitarme a una reunión familiar, que por las dudas que Tom se olvidara, cosa que es muy típico de él olvidarse las reuniones familiares. En ese momento que ya habia pasado como una semana de nuestra ruptura me entere que no le habia dicho a nadie o por de lo menos de su familia sobre nuestra separación. Me costo decirle a Dana que lo habia dejado, porque no quería que me dijera que habia hecho sufrir a su hijo pero ella solo me dijo " tus razones tendrás para tomar esa decisión, solo te puedo aconsejar que no dejes que nadie interfiera entre ustedes”. Ella no me dejo explicarle que en realidad yo habia tomado esa decisión por los dos pero no me dejo seguir hablando porque a pesar que él era su hijo y me apresiaba a mi no se iba a meter.

La verdad es la suegra mas fanastica o en mi caso ex-suegra. Ella siempre decia “No soy de las típicas suegras metidas porque se por experiencia propia que es espantoso que se metan en donde nadie le ha dado lugar. Mis hijos ya son mayores y tienen la capacidad de elegir. Ellos se darán cuenta si lo hicieron bien o mal”.

Las siguientes llamadas fueron para saber cómo me encontraba, como estaba mi padre de salud. Eran llamadas cortas, de menos de cinco minutos, pero eran conformantes. 

Con Hannah hemos hablado casi todos los días, aunque sea un corto intercambio de mensajes pero hablamos. A ella también la extraño, no veo las horas para vera vera. Me hace tanta falta también, todavía no le he contado nada sobre Tom y yo porque no quiero preocuparla, ella es como una mamá oso. Conociéndola y sabiendo con lo exagerada que es lo mas problable es que a las horas de contarle todo ya la tenga a mi lado. Lo que si le he contado es sobre Daniel y no se porque pero cada vez que le hablo de él ella se vuelve un poco seria.

Hoy me habia levantado con una sensación rara en el pecho. Como si algo malo fuera a pasar. Esta mañana habia salido mas temprano de lo normal para hacerle una visita a mi padre. 

La enfermara se sorprendio al verme entrar al dormitorio.

-¿Qué haces tan temprano por aquí querida? – pregunta mientras llena unos papeles.

-Me he levantado con una impresión fea y quería asegurarme que mi padre estuviera bien – le respondo mientras me acerco a mi padre y le agarro las manos.

-Lo acabo de revisar y está todo en orden, no te preocupes.

-Es difícil de no hacerlo pero hare el intento – mientras hablo no le miro sino que empiezo a acariciarle la cara a mi papá. 

-Bueno, mi trabajo por aquí ha terminado. Nos vemos después querida que tengas un buen dia y no te olvides de alimentarte que todavía te veo muy delgada – me reprocha.

-Si, comeré mas. no te preocupes – le contesto sin mucho interés. Me concentro en mi padre.

Parece que estuviera tranquilo, su cara expresa paz. Cosa que yo estaría necesitando porque estos últimos días me lo he pasado estudiando, mas tarde tengo mi ultimo examen y si apruebo ya podre decir que me he recibido y comenzar a trabajar en donde tanto he querido por años.

-Cada vez falta menos para cumplir mi sueño de trabajar en la empresa, ¿recuerdas el primer dia que me llevaste papá? – le hablo despacito mientras le acaricio la cara – sólo falta que despiertes pronto para que estes junto conmigo el dia que me entreguen mi titulo y para que de una vez por todas puedas conocer a Daniel y a su hijo Luke que de seguro que te van a encantar porque cada uno tiene algo especial que hace que te sientas en familia.



Camila G.A

Editado: 04.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar