Ashtara

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Del Caos originario surge la Luz.

Capítulo 1.

 

----Desde hace una semana tengo el mismo sueño recurrente, por más que he intentado saber si es una premonición o un simple sueño no llego a nada, cuando creo que voy a descubrir lo que sucede despierto.---- Le cuento frustrada, por lo que respiro profundo intentando quitarme de encima un poco de estrés por no poder descifrarlo, ¡nunca me había pasado algo así!

 

----Intentemos algo Alana, acuéstate---dice con voz suave, me acuesto y cierro los ojos, sigo su voz ya lo hemos hecho antes---- Deja tu mente en blanco, imagina que estás al frente de una pared y en esta dibujas una puerta que puede llevarnos a tus sueños, solo tu tienes el poder de abrirla ahora déjame entrar en ella ---- hago todo lo que Genary me indica, después de todo ella siempre ha sido mi guía, cuando abro la puerta el sueño comienza a tomar forma, solo que esta vez no estoy sola, ella está conmigo por lo que entramos juntas.

 

Al principio todo es oscuro y sé que tengo los ojos cerrados con fuerza, siempre comienzo en el mismo sitio, estoy de rodillas en el suelo con mis manos sosteniendo mi cabeza, mi cabello negro cae en cascada sobre mi cara por lo que me coloco de pie, por los momentos no puedo verme a mí misma, por lo que me fijo en mi entorno estoy en la ciudad no sé exactamente cual, pero de un lado está el mar y del otro hay grandes avenidas y edificios, camino hacia la ciudad internándome en las calles hasta que llegó al punto en donde todo comienza.

 

 Desde donde me encuentro todo está fuera de control, parece que un gran desastre natural acaba de azotar todo a su paso, me atrevería a decir que fue un terremoto ya que puedo observar edificios derribados, personas intentando salir de debajo de los escombros y un grito incesante de dolor que resuena por los aires, están fuerte que literalmente no puedo escuchar nada más, llevo mis manos a mis oídos pero esto no apacigua el dolor , el grito no se detiene, intento ver qué más sucede pero solo veo los autos volcados por doquier, cadáveres tirados que no pudieron escapar de lo que sea que haya acontecido, intento ayudar a una niña que llora pero en cuento me ve sale corriendo, una gran ráfaga de viento comienza a mover todo, pero por alguna razón a mi alrededor todo sigue intacto, como si de un campo de fuerza se tratase.

 

 A lo lejos observo una sombra parada en todo el cruce de las avenidas, por lo que puedo apreciar esta de espaldas hacia mí, en mi interior sé que debo llegar donde ella aunque no sé si es hombre o mujer, el sol da de frente en mis ojos, decido acercarme pero tengo miedo y el grito cada vez es más intenso, siento que los oídos me sangran, me digo que solo es un sueño, pero no puedo hacer nada, el miedo recorre cada centímetro de mi ser, siento que voy a perder la conciencia pero me resisto lo más que puedo , necesito saber que está pasando, no puedo respirar muy bien, dirijo mi mirada hacia la sombra pero ya no está, un gran pesar se instala en lo más profundo de mi corazón al darme cuenta de este hecho, sé que el sueño no acaba aquí, pero no puedo continuar, siento que alguien agarra mi mano y le escuchó susurrar---Del caos originario surge la luz---- cuando intento voltear para saber quién es, unos ojos oscuros me devuelven a la realidad o en este caso me expulsan de la puerta.

 

Todo el cuerpo me pesa y me arde mucho la garganta últimamente es lo mismo, abro los ojos despacio pero no intento moverme, la última vez me fui directo en picada hacia el piso, solo observo el techo el cual es de un azul oscuro y negro al mismo tiempo, además de las pequeñas pinceladas que dan la ilusión de estrellas para ser más específico, en el centro se cuenta la constelación de Orión la cual me representa, las paredes son de un color crema claro terminando en un piso de cerámica pulida con destellos del mismo color que las paredes, estamos en un pequeño salon de descanso solo con diversos Pug* de colores, unas mecedoras y por supuesto un diván color negro de forma vertical y paralela a la mecedora donde se encuentra sentada Genary, aprovecho que todavía no vuelve del trance para observa la un poco.

 

Genary es la mujer más dulce después de mi madre y abuela que conozco, me ayudado con mis dones desde que recuerdo, el día de hoy viste con una falda ancha llena de muchos colores, una blusa blanca de tiros, lleva el cabello suelto adornado con alguna rastas y sus manos llenas de pulseras, como estamos en su sala de descanso nadie nos molesta y por supuesto esta descalza al igual que yo.

 

Poco a poco abre sus hermosos ojos grises que hacen contraste con su cabello rojo y todas sus pequeñas pecas.

 

---Hoy avanzamos un poco más que la última vez, lamento que no podamos llegar al final, pero veras que terminaremos de descubrir que se esconde detrás de este sueño---vuelve a sonreír pero esta vez no llega a sus ojos, sé que está preocupada por mí.

 

El día de mi cumpleaños número cinco despertó mi primer don, estaba en mi fiesta, no cabía de la dicha ya que estaba reunida con todos mis amigos hasta que Jenna una de mis mejores amigas me abrazo, en ese momento me sentí miserable con una gran tristeza en mi corazón y para una niña tan pequeña fue demasiado así que comencé a llorar hasta mas no poder, nadie entendía que me pasaba, ni yo misma lo hacía, pero mi abuela me tomó en sus brazos, mis emociones cambiaron ya no estaba triste me sentía orgullosa y con una felicidad plena en mi corazón, ella miro a mis ojos y el color café de los suyos se transformó a un color plateado, me sorprendí pero ella dijo a mi mente----tranquila eres especial como tu abuela, todo está bien, no tienes por qué temer---- ella pasó la mano por un mechón de mi cabello, el cual cambió al instante de castaño a negro, yo solo pude sonreír por lo que había hecho mi abuela.



Dune

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En el texto hay: poderes.

Editado: 23.05.2018

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