Assa

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Milenios atrás

Las brujas de todos los linajes están sentadas alrededor de la mesa, están debatiendo puesto que ya algunos linajes han sido extintos definitivamente, como el linaje del rubí o el zafiro, los cazadores de brujas están en pleno auge las están matando indiscriminadamente, ya no se rigen por unas simples normas que acordamos años atrás, el ambiente estaba caldeado, los linajes fuertes estaban desapareciendo y eso no era lo más preocupante, los cazadores estaban usando el poder de nuestras hermanas contra nosotras, podían oír los gritos de sufrimiento resonaban por todo el bosque

Las Diamante el linaje sabio, decidió que lo mejor sería sentarse a negociar

Las Amatistas el linaje embaucador, que habría que atraparlos y engañarlos para que se mataran entre ellos con algún hechizo

Las Oxidiana el linaje oscuro, que matáramos a la raza humana, lo que yo no descarte hasta pasado unos segundo y con la mirada de una diamante perforándome la frente

Las Esmeralda el linaje natural, que les dejáramos autodestruirse entre ellos

Y después de debatir mucho una amatista se giro hacia mi, yo di un sobo a mi té de menta y la miré esperando a que hablara

-El gran linaje guerrero no tiene nada que decir, te recuerdo que sois el siguiente objetivo- yo la mire sin cambiar mi rostro en absoluto, y de nuevo di otro sorbo de mi taza, ella se levanto enfurecida y me tiro la taza al suelo rompiéndose en pedazos

-¿Habéis visto todos lo que ha pasado?- mire uno por uno la incredulidad de todos ante mi pregunta –Me ha provocado no he reaccionado, se ha enfurecido y a atacado sin control por la frustración- me dieron otra taza de té a lo que yo asentí la cabeza dando las gracias –Lo que ellos quieren es que les ataquemos para que tengan motivos para matarnos y que nadie pueda hacer nada al respecto, pero sin embargo si dejamos que nos ataquen, iran rompiendo nuestras tazas de té una a una- le mire señalándoles a cada linaje -Una a una iremos cayendo todas- tiré mi taza al suelo sobresaltando a todos -Sin embargo si escondemos nuestras tazas no nos las podrán romper

-¿Estás diciendo que nos escondamos?- que orgullosa la Oxidiana

-Que nos defendamos, no hay que atacar simplemente defendernos, no pienso ponerme al nivel de unos trozos de carne sin ningún sentimiento por la naturaleza y la vida, más allá, de su propia nariz

-¡Eso no es suficiente!- La amatista se levantó, realmente ella es una gran amiga mía pero en estos temas jamás estaremos de acuerdo

-Hie ¡Cállate!- me levanté para encararla

-Sofía es suficiente- la Diamante se posicionó a mi lado agarrando mi brazo con lo que se quemó la palma de ella

-Sofía, tranquila- Hie estaba mirándome a los ojos, seguramente estaban rojos, mi linaje guerrero controla el elemento del fuego, pero para llegar a dominarlo necesitas años de práctica, hay que tener cuidado porque si que tú te des cuenta, tu no lo dominas te domina el a ti

- El fuego es tu elemento, él te guía, él te cuida, él te calma y te enfurece- era el mantra que me repetía siempre, para calmarme

-Chicas se acabó la reunión, cada una es libre de hacer lo que quiera- la Diamante miro a la Oxidiana de mala manera -No puedes cazarlos Amaia

-Pues vaya aburrida eres Hermana- si extrañamente la bruja de la luz y la de la oscuridad son mellizas, irónico, es la manera del universo de mantener el equilibrio, Amaia es la parte mala de Rhin y Rhin la parte buena de Amaia

Todos salimos de la gran sala de reuniones y nos dirigimos a nuestras casas, yo tenía un largo viaje por delante, cogí mi caballo, tape mis ojos con la capucha de la capa que llevaba y cabalgue hasta mi cas que estaba cerca de un pueblo muy pintoresco, allí soy conocida como la reina de los tés, sobre todo el de menta

Una flecha rozó mi cara, no puedo morir necesito esperar a mi sucesora, mi linaje es algo especial, no solemos coincidir dos en el mismo espacio tiempo, dado que contemos mucho poder y podría ser un caos y si coincidiéramos seria por unos escasos días en lo que la maestra moriría o perdería sus poderes, con unos reflejos que me caracterizan esquive cada flecha que me tiraban, hice que el caballo fuera más rápido y entre bosque a través, busque en mi bolsa y tire unos polvos en e suelo, en unos momentos una niebla naranja se extendió haciendo que su vista no alcanzara a verme y quedaran inconsciente

Seguí cabalgando con calma por el bosque, en el primer pueblo que vi vendí mi caballo y compre otro; al anochecer conseguí llegar a mi casa, disfrute de un té de menta y me tumbé mirando a mi marido, y mi vientre que ya se empezaba a notar el embarazó

 

 

 

 

 



Kelter

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En el texto hay: bruja moderna, amor sobrenatural, amor puro

Editado: 11.06.2018

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