Assa

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Empezamos con buen pie...

El sonido de los pájaros me despertó, hacia un día preciso, soleado…

Ja, mentira podrida, me desperté con los gritos de mi madre, con prisas porque llegaba tarde a mi primer día de clases

Como todos los años, no sé de qué te extrañas

Os presentó a mi maravillosa conciencia que siempre tiene los mejores comentarios para todas las situaciones

Que halagadora

Era sarcasmo

Lo sé

-¡Assa! ¿Se puede saber que haces con la tostada en la boca mirando la pared? ¡Llegas tarde!- mierda me había quedado embobada hablando conmigo misma

-Ya voy- la dije sin ganas

Fui a mi habitación, corriendo cogí un bolso grande donde metí un par de cuadernos y un bolígrafo, cogí las llaves de casa, algo de dinero y mi móvil y salí corriendo por la puerta de casa, sin despedirme, empecé a llamar al ascensor con desesperación, voy a llegar tarde otra vez, mierda, cuando se abrieron las puertas estaba tan pegada a las puertas que me caí encima de alguien y las puertas se cerraron

-Lo siento- me levanté como pude sin fijarme en con quien había chocado -Tenía mucha prisa y no he visto por donde iba, es que llego tarde a la universidad y…- me giré y vi a un chico más o menos de mi edad, alto, castaño ojos grises, barba de un par de días, llevaba una camiseta unos jeans ajustado negros y unas nike blancas, muy guapo a decir verdad

¿Muy guapo? Está para comérselo

No me distraigas me dije a mi misma y puse toda mi atención en el chico que tenía delante

-No te preocupes- me sonrió

Por fin un chico agradable y no un petardo de esos que se creen los reyes del mambo

-Gracias yo también pienso que eres agradable- mierda lo dije en voz alta, me sonroje y el empezó a reír

-Emm esto…- me rasqué la nuca sin saber bien que decir ante aquella situación tan embarazosa, pero él estaba muy divertido, pero había algo en él que no me llegaba a gustar del todo

-¿A que univerdidad vas?

-A la de la de las afueras

-Te llevo- dijo apretando el botón del garaje

-No espera…- intente decirle que ya iba a coger el bus

-No voy a aceptar un no como respuesta, por cierto me llamo Owen Venandi ¿y tu?

-Assa Gaisgeach

-Bonito apellido ¿Irlandés?

-Escocés- nos montamos en el coche

Fuimos hablando todo el camino sobre cosas tribales, me enteré de que era nuevo en la ciudad sus padres están aquí por trabajo, tiene dos hermanos mayores mellizos, que no están estudiando ninguna carrera, ala llegar a la universidad aparco el coche y salimos mientras charlábamos una mata de pelo rizado negro apareció delante de mí un duende que llamo mi mejor amiga Alice

-Assa- me abrazó con fuerza

-Pero si te vi ayer loca

-Ya pero quería abrazarte

-Bueno Assa nos vemos luego- Owen me dio un beso en la mejilla, lo que me dio una arcada, no entiendo porque

Todo me daba vueltas, todos los ruidos me molestaban, seguramente tendría pronto la menstruación por eso estoy tan sensible, pero el beso de Owen no me ha gustado nada, fruncí el ceño mientras veo como se va, su sonrisa me da escalofríos

Estaba tan metida en mis pensamientos que no reparé en el duende charlatán que hay a mi lado

-¿Me estas escuchando?- dijo dándome con el dedo en la frente

-Que quien era ese, se llama Owen vive en mi edificio y me trajo porque me choque con él en el ascensor- no tenía ni idea de cómo sabía lo que me había preguntado, no la estaba haciendo caso alguno

-Está bueno- comentó ella mirando por donde se había ido Owen

-Concuerdo contigo, ahora vamos que llegamos tarde ¿tienes mi horario?

-Llevo yendo toda mi vida contigo a clase, se que vas a llegar tarde y me tocaría ir igualmente - me dio mi horario y yo la puse cara de burla

-Te odio- dije comenzando a andar hacia la entrada

-¡Me amas y no podrías vivir sin mí!- se puso a gritar en la entrada, poniendo poses extrañas llamando la atención de todos, Alice… te mato

 

[…]

La mañana pasó bastante rápido la verdad, tampoco es que hayamos hecho mucho, o yo no he hecho nada, nos han dado un pequeño descanso son casi las doce de la mañana y me muero de hambre, en cuanto vi a Alice la cogí del brazo arrastrándola a la cafetería de la universidad, pedí un bocadillo de tortilla de patata y un refresco, ni me fije en Alice, me senté en una mesa y comencé a comer como una cerda

-Tranquila que no se va a escapar- yo solo gruñí como si fuera un perro –No me gustan los chuchos- bufó ella

-Hola chicas ¿puedo sentarme aquí? Ya saben , soy el nuevo y todo eso- dijo con su hermosa sonrisa, pero al mirarlo a los ojos un escalofrió recorrió mi espalda

-Claro siéntate- le hizo un sitio a su lado en el banco

-Bueno y de que hablaban, no es por ser cotilla, bueno un poco si- empezó a reírse a lo que nosotras le seguimos

-Pues yo la iba a decir a esta loca rubia

-Soy castaña- la miré mal



Kelter

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En el texto hay: bruja moderna, amor sobrenatural, amor puro

Editado: 11.06.2018

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