Atenea.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 2

Me gustaría decir que mi familia se tomó bien el hecho de que yo quisiera irme lejos de casa, no importaba si fuese por mi decisión de estudiar , para ellos yo estaba huyendo y no pretendo negarlo, estaba huyendo de la vergüenza, desde la boda fallida no había salido de casa para nada, estaba evitando a toda costa ver miradas de pena, de burla o incluso de lástima, suficiente tenía con la actitud sobre protectora de mi familia, yo no era una persona débil, pero así me hacían sentir, estaba abrumada por el hecho de que todos me trataban como si fuese a romper a llorar al mínimo comentario o roce no intencionado, necesitaba un espacio para mí misma, para hacer algo que estaba decidida a llevar a cabo.

 

Apoyo tu decisión de estudiar hija dijo mi padre con una sonrisa, pero luego puso cara seria pero no estoy de acuerdo en que quieras irte de Newcastle, hay muy buenas universidades cerca, no necesitas alejarte de tu familia.

Tu padre tiene razón por si fuera poco y para sorpresa mía, mi madre le estaba dando la razón a mi padre por primera vez desde que tengo uso de razón no puedes dejar a tu familia, el hecho de que quieras estudiar no es sinónimo de distancia, puedes ir y venir de la Universidad todos los días sin ningún problema, para eso tienes tu propio auto y si no quieres conducir que te lleve un chófer.

No se trata del solo hecho de querer estudiar, quiero tener un poco de independencia por primera vez en mi vida dije levantándome de la mesa y mirando a mis padres quiero saber que se siente vivir sola, tomar mis decisiones y ser responsable de las consecuencias de esas decisiones, si me quedo estudiando aquí seguiré viviendo con ustedes, se mantendrá la rutina, es hora de que corte el cordón umbilical que me ata a ustedes eso dejó sin palabras a mis padres, mi madre se veía dolida, mi padre sorprendido quiero contar con ustedes, pero les aviso que los abuelos han prometido ayudarme, es una decisión tomada, me voy de aquí.

Si eso es lo que deseas, que así sea mi padre se mostró un tanto frio al decirlo, pero seguramente fue porque no esperaba algo así de mí que había sido muy dependiente de ellos pero si algo sale mal sabes que ésta es tu casa y podrás volver siempre, solo espero que no quieras viajar a estudiar a la otra punta del mundo, te veo tan decidida que me atrevería a decir que incluso ya sabes a dónde vas... ¿o me equivoco?

No, papá, no te equivocas le respondí quiero estudiar en España, después de todo no está tan lejos y podré venir a visitarlos cuando tenga vacaciones o pueden ir ustedes...

¿Y a qué universidad irás hija? me miró fijamente, esperando mi respuesta, lo iba a sorprender o al menos eso esperaba...

En la ESADE en Barcelona no pude evitar sonreír al ver la cara que puso mi padre, creo que no estaba dentro de sus planes que yo quisiera estudiar voy a estudiar dirección de empresas, en algún momento vas a necesitar ayuda en la empresa y me gustaría ser yo quien te apoye, si tú me dejas, claro está.

Que no se diga más entonces, estudiarás en España... mi padre se levantó de la mesa y se acercó a mí, me apretó en un abrazo cálido, sus abrazos siempre lo eran en realidad ...pero me tienes que prometer esforzarte mucho y no enamorarte de ningún español y mucho menos volverte fanática del Barcelona esto último que dijo mi padre me hizo reír con ganas, porque yo no era fanática de fútbol, ni siquiera había ido al palco privado de mi papá en St James' Park el estadio del Newcastle United.

Prometido papá respondí levantando mi mano derecha no me volveré barcelonista y estudiaré mucho, y por lo de enamorarme no te preocupes, eso no volverá a pasar esto último lo dije con amargura en mi voz, en ese momento de mi vida no me interesaba enamorarme, tenía un propósito y lo iba a lograr.

Mi mamá no decía nada, se limitaba a mirarnos, los mellizos tampoco decían nada, solo me dirigieron una mirada de enfado.

Y tú, mamá... ¿No me vas a apoyar? pregunté un tanto nerviosa, y solo entonces me di cuenta que mi mamá estaba triste, era lógico, nunca nos habíamos distanciado, siempre estuvimos juntas y para ella debía ser duro alejarse de mí por los próximos 4 años, ella se puso de pie y también me abrazó, lo hizo muy fuerte y me dijo al oído que me quería, luego me centré en mis hermanos, que a pesar del enojo inicial corrieron a abrazarme diciéndome que no me fuese, pero que si me iba me visitarían seguido y en verdad esperaba que así fuera, porque en cuatro años ese par de niños serían adolescentes y quería formar parte de ese cambio.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar