Atenea.

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Capítulo 8

Dante

 

Siento mi cabeza un poco pesada, estoy algo desorientado, ni siquiera intento abrir los ojos porque la luz me molesta demasiado, tiro de las sabanas tratando de tapar mi cabeza, pero algo detiene la sabana, abro los ojos de golpe y me encuentro con una mujer desnuda en mi cama, cuando logro enfocar bien la mirada me doy cuenta de que no estoy en mi hotel...

 

Seguramente ustedes creen que soy de lo peor, que mientras le hablo bonito a Atenea me estoy acostando con cuanta mujer se me cruza en el camino... no voy a mentir Atenea me gusta mucho, ella es diferente, pero soy hombre y tengo mis necesidades y si hay una mujer dispuesta como la que está ahora desnuda en esa cama no voy a dejar pasar la oportunidad, no me voy a justificar diciendo que no sé cómo vine a parar aquí, porque lo cierto es que me acuerdo de todo perfectamente, estaba cenando en un restaurante cuando ésta mujer que estaba frente a mi mesa me lanzó miradas seductoras, yo le seguí el juego, y poco después la invité a mi mesa, cenamos juntos, tomamos unas cuantas de copas de vino y al final me invitó a pasar la noche con ella, el sexo fue bueno, lo hicimos por lo menos tres veces durante la noche, ella estaba satisfecha y yo... digamos que logré saciar mis ganas, sin embargo cuando tengo sexo solo me desahogo físicamente, al final siempre siento que hace falta algo más...

 

Bueno, hora de irme, la mujer aun duerme y no quiero quedarme más tiempo del necesario, los dos sabíamos a lo que veníamos, ahora cada cual por su lado, busco mi ropa y me visto sin hacer demasiado ruido, en cuanto he terminado abro la puerta y salgo de ese lugar, una vez en la calle tomo un taxi y voy directo al hotel, necesito darme una ducha y descansar ya que me espera una semana dura de trabajo y tengo que estar con los cinco sentidos bien puestos, en cuanto ingreso al hotel el recepcionista me llama un momento, yo me acerco y el me tiende un teléfono, lo miro un tanto extrañado y él me dice que es mi teléfono que dejé olvidado en el bar del hotel la tarde de ayer, efectivamente es mi teléfono, en cuanto tengo el teléfono en mis manos me doy cuenta de que soy un completo imbécil, había quedado con Atenea en que le escribiría más tarde... justo cuando ella se había decidido a responder mis mensajes yo lo arruino todo olvidando el jodido teléfono... son las ocho de la mañana, deseo llamarla ahora mismo y escuchar su voz, pero debe estar dormida, ya la llamaré más tarde, solo espero que me responda, siento que con ella avanzo un paso y retrocedo diez... ahora solo me resta subir a mi habitación, bañarme y descansar un poco...

 

En cuanto despierto me siento renovado, miro el la hora y pasan de las tres de la tarde, tomo mi teléfono y marco el número de Atenea, espero, espero, espero... y nada, no responde, marco nuevamente con igual resultado, lo hago una tercera vez y no tengo éxito, no seré pesimista, lo intentare más tarde, puede que no tenga el teléfono a la mano, no pensaré en que no quiera responderme, tengo hambre y pido algo al servicio de habitaciones, el resto de la tarde lo dedico a revisar algunos papeles del trabajo, recibo también una llamada de mi madre, amo a mi madre, pero prefiero mantener distancia con ella, casi siempre que llama es para pedir dinero y no precisamente para ella, sino para el inútil de su marido y los parásitos que tengo por medio hermanos y éste es uno de esos días, como siempre yo le niego el dinero, al final me grita que soy un mal hijo y cuelga furiosa, ya estoy acostumbrado a eso y no me afecta como antes, por mucho tiempo me deje manipular por mi madre y sus lágrimas, pero todo tiene un límite y el mío llego en cuanto me di cuenta que el dinero iba a parar a manos de mi padrastro y que el muy imbécil lo malgastaba, no sé qué pudo ver mi madre en ese tipo, es un vividor que creyó que haciéndose a cargo de la viuda rica tendría la vida solucionada, pero no fue así, por fortuna mi padre era precavido y me lo dejó todo a mí, en cuanto cumplí la mayoría de edad recibí mi herencia más los beneficios que ese dinero obtuvo desde que mi papá muriera, Johan el mejor amigo de mi padre y mi padrino se hizo cargo de la empresa y de administrar la herencia, hizo un muy buen trabajo... se preguntaran a que se dedica mi empresa... pues bien es una empresa farmacéutica, HAMILTON & CO, si estoy en Londres es básicamente porque aquí se está desarrollando la biotecnología a pasos agigantados, cada año aumenta el número de empresas dedicadas a este ramo, mi intención es invertir es estás empresas, principalmente en las pequeñas, lo que busco es que desarrollen sus ideas y experimentos, para luego poder aplicar esos descubrimientos en el desarrollo de mejores medicamentos dentro de mi empresa, no soy doctor o científico si eso es lo que están pensando, yo dirijo la empresa a nivel financiero y administrativo, para el desarrollo de los fármacos tengo un equipo de científicos muy bien pagados que se encargan de ello.

 

Son las ocho de la noche y decido probar suerte nuevamente con Atenea, la suerte no me sonríe, ella no contesta, intento una segunda vez sin resultado, no me daré por vendió aun, marco una tercera vez, estoy esperando... y cuando creo que ya no contestará...



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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