Atenea.

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Capítulo 9

En cuanto llegamos a Londres fuimos directos al Royal Bridge Hospital, el medico ya nos estaba esperando, el doctor Cross era amigo de mi padre y por eso se me permitió permanecer al lado de mi padre mientras le realizaban todo tipo de estudios, tuve que ver cómo le extraían muestras de sangre no una sino varias veces, notaba a mi padre preocupado, yo también lo estaba, pero tenía que mantenerme fuerte, solo esperaba que no tuviera nada grave y pudiéramos regresar a casa con la tranquilidad de saber que él estaba bien y que su malestar se debiera solamente al cansancio, algo que podría solucionarse con unas vacaciones, pero tendríamos que esperar hasta la tarde del día siguiente para saber los resultados, yo trataba de mostrarme optimista, mi papá en cambio estaba sumido en sus pensamientos, no puedo decir que pueda entender su situación porque cada persona vive lo que le toca a su manera, yo estaba ahí con él, no era necesario decir nada, a él le bastaba con saber que contaba con mi apoyo.

 

Nos hospedamos en el Hotel Corinthia, ya había venido con mi familia un par de veces a Londres, pero era la primera vez que nos quedábamos en este hotel que estaba relativamente cerca del hospital, tendríamos que esperar un día entero para saber los resultados de esos estudios, mi padre había reservado uno de los penthouse, nuestros guardaespaldas nunca se separan de nosotros y se quedarían en una de las habitaciones, también había un despacho, un salón y un pequeño comedor, mi padre me dijo que tomara la habitación que yo quisiera y escogí la que tenía una pequeña terraza en donde habían unos sillones blancos y una mesa de cristal, tenía vista a la calle, me gusta todo el movimiento que había en Londres, es una ciudad muy vital, por algo es una de las grandes capitales del mundo, me hubiera encantado visitarla en otras circunstancias... en mi recorrido por mi habitación di con la puerta del baño y me topé con una bañera que invitaba a darme un largo baño relajante y fue justamente eso lo que hice, me vestí nuevamente con ropa cómoda y como probamos bocado en todo el día y mi padre es muy considerado ya había pedido algo que estaba dispuesto en la mesa del comedor, comimos juntos, pero no dijimos nada con respecto a los estudios ni los resultados que nos darían al día siguiente, así era mejor, ya enfrentaríamos lo que fuese en su momento.

 

En la noche cenaremos en el restaurante del hotel, así que te espero a las 9 ahí abajo, si quieres puedes salir a conocer la ciudad, podemos pedir un auto al hotel para que te den un recorrido mi padre me regala una sonrisa que no llega a sus ojos, toma mi mano y la aprieta suavemente los estudios no estarán listos hasta mañana, no quiero que estés encerrada aquí, yo tengo algo de trabajo pendiente y me dedicare a eso hasta que sea hora de cenar, ve hija...

Está bien papá.

Y enciende tu teléfono, me gustaría poder localizarte es verdad, he tenido apagado el teléfono desde que salimos de Newcastle, no quería recibir ni llamadas ni mensajes de Dante, sigue insistiendo, muy en el fondo me gustaría saber qué era lo que decían sus mensajes, pero ya no tiene sentido, tendré que quedarme con la curiosidad y olvidarme de él, creo que lo mejor es que cambie mi número de teléfono y aprovecharé mi salida para ocuparme de eso.

Bryan irá contigo, ya sabes... es por tu seguridad durante los años que viví en Barcelona tuve una vida normal, libre de guardaespaldas, al parecer mi aparente normalidad ya se terminó porque nuevamente tendré niñera, pero como no quiero discutir, me callo, voy a mi habitación por mi bolso y un abrigo, al salir le doy un beso a mi padre, mi descenso en el ascensor lo hago sin compañía, en cuanto llego al hall Bryan me está esperando y me guía hacia la salida en donde nos espera el auto que nos ha facilitado el hotel, mi niñera se sienta en el asiento del copiloto y yo voy sola en el asiento de atrás, cuando nos sumergimos en el tráfico londinense me abstraigo mirando los edificios en contraste con los árboles de St James Park, estamos muy cerca del palacio de Buckingham y es hacia allá a donde nos dirigimos, pero yo necesito ir a un centro comercial y se lo hago saber al conductor.

 

Pasamos por el palacio sin dejar de admirar la vista que nos ofrece, como siempre está abarrotado de turistas en la verja, pero nosotros vamos a Harrods, al llegar Bryan baja conmigo y me sigue muy de cerca, busco la tienda que me interesa y me acerco al mostrador, me atiende una chica muy guapa y amable, le digo que necesito cambiar mi número de teléfono y me ayuda enseguida, me pide mi teléfono que aún no he encendido para colocar el nuevo chip, yo se lo tiendo, la chica lo enciende y me avisa que tengo al menos unas 15 llamadas perdidas y una cantidad similar de mensajes, me pregunta si los quiero leer antes de sacar ese chip, pero yo le digo que no, Dante ya no podrá molestarme nunca más, cuando salgo de esa tienda siento una mezcla de alivio y tristeza, en el fondo me hubiese gustado conocerlo mejor, pero entiendo que es algo que no puede ser, estamos muy lejos el uno del otro y no me refiero solamente a la distancia física, me refiero a que el busca algo que yo no puedo dar aun, ¿cuánto tiempo iba a soportarme sin tener sexo?, al final de cuentas no importa cuán bueno y considerado sea un hombre contigo, en el fondo siempre está pensando en llevarte a la cama, ya sea porque te quiere y de verdad le importas o solo por pasar un buen rato.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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