Atenea.

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Capítulo 11

Con lo grande que es Londres... y teníamos que coincidir, pero esa coincidencia no se repetirá, es imposible que nos volvamos a ver, creo que corrí como nunca lo había hecho, cuando logramos salir de Harrods decidí no volver de inmediato al Hotel, necesitaba despejarme, Bryan ya había llamado al auto que nos esperaba en la calle, Bryan era muy discreto, no hizo preguntas y lo agradecí internamente, no deseaba dar explicaciones de algo que ni para mi tenía sentido, le pedí al conductor que me llevara a Hyde Park, era un buen lugar para caminar y para pensar, éste día había sido muy intenso y aun no terminaba, durante la caminata Bryan me siguió a una distancia prudencial, y yo me sumergí en mis pensamientos, no entendía la conducta de Dante, no era posible que estuviera tan encaprichado, solo nos habíamos visto una vez, compartimos vuelo y algunas palabras, una llamada y unos pocos mensajes, no tenía pies ni cabeza ésta situación, era simplemente algo estúpido, no puedes decir que una mujer es tuya si ni siquiera la conoces, él no sabe prácticamente nada de mí, ni yo de él, yo estoy siendo más lógica, por lo mismo decidí dejar el asunto ahí, no quiero ser el juego de ningún hombre, sé que él dijo que no yo era un juego, pero yo no puedo confiar en eso, Dante es guapísimo, debe tener muchas mujeres hermosas y con experiencia pululando a su alrededor ,seguramente esas mujeres están dispuestas a darle lo que el pida, es más... él ni siquiera debe pedirlo, ellas se lo deben dar encantadas de la vida, mientras que yo... yo no tengo ni la experiencia ni las ganas de darle todo, porque cuando le das todo alguien y ese alguien se va... tú te quedas sin nada.

 

Mi ex, ese era otro asunto que me puso a pensar... no creí que lo volvería a ver después de tanto tiempo, ciertamente él ha cambiado, está más guapo, pero también ha madurado, cuando pienso en nuestra relación no me viene a la mente nada verdaderamente memorable, en ese entonces a mí me importaban muy pocas cosas, mi familia era una de ellas, mi familia siempre me ha importado, pero yo era una tonta, y no me avergüenza reconocerlo, era tonta en el sentido de que creía que la vida era fácil solo porque era rica, de hecho yo no soy rica, mi padre lo es..., era también una mujer muy superficial, me pasaba el día de tienda en tienda reventando las tarjetas de crédito de papá, en las noches siempre salía a divertirme, me gustaba mucho ir de fiesta y tomar unos tragos, no era una alcohólica ni mucho menos, pero me gustaba la marcha... y en una de esas fiestas fue que conocí a Zac, yo estaba bailando con mis amigas cuando él se acercó y empezó a bailar junto a mí, al final de la noche nos despedimos con un beso en los labios y la promesa de volver a vernos, le di mi número y el me dio el suyo, en la siguiente semana intercambiamos mensajes, hubo un par de llamadas para quedar nuevamente en una discoteca, al mes de conocernos ya me había pedido que fuese su novia, a los tres meses de tuvimos sexo por primera vez y le dije adiós a mi virginidad, a los 4 meses lo presenté con mi familia y él me presentó a la suya, a los 5 meses ya estábamos comprometidos y al sexto mes estábamos rumbo al altar, yo estaba feliz, él era un hombre guapo, rico o eso era al menos lo que aparentaba, mis "amigas" se morían de envidia y eso a mí me encantaba, como les dije, era una estúpida, y no usaba el cerebro... porque de haber usado mi cerebro hubiese hecho las cosas de otro modo, y me hubiese ahorrado la humillación, la vergüenza y las lágrimas.

Mis pies me han llevado a orillas del Serpentine, una leve brisa mece las aguas, los patos, gansos y cisnes nadan ajenos a lo que ocurre a su alrededor, es increíble la paz que uno puede encontrar en este lugar en medio de la ciudad... saco mi teléfono del bolso, quiero sacar algunas fotos, sigo cambiando por el parque y disfruto de todo lo que veo, saco una foto tras otra, éste lugar es enorme y hay mucho por ver y conocer, me detengo un momento en el memorial de la princesa Diana, saco unas dos o tres fotos y sigo de largo, camino y camino hasta llegar al round pond, saco unas fotos geniales de éste lago artificial con el palacio de Kensington de fondo, unos turistas me piden que les tome una foto y yo lo hago encantada, Bryan como siempre no me pierde de vista, cuando devuelvo la cámara a esos turistas Bryan se acerca y me dice que ya son las siete de la tarde, debo volver al hotel y prepararme para la cena con papá, me quedan menos dos horas...

 

El auto ya nos espera y nos lleva directo al hotel, subimos en el elevador con un pareja que es demasiado cariñosa para mi gusto y una anciana con su gato persa, no me gustan los gatos y creo que el bicho se da cuenta porque salta de los brazos de su dueña y se me abalanza, araña mis brazos qué estaban cruzados y en su descenso también araña mi abdomen y muslos, me ha dolido mucho, creo que la ligera blusa que llevo no ha servido de protección, fue mala idea quitarme el abrigo... Bryan agarra al gato del lomo y lo entrega a su dueña que me mira avergonzada y pide disculpas, yo solo miro mis brazos que tienen las marcas de las uñas del maldito gato, tengo ganas de llorar pero no voy a dar el espectáculo, solo quiero llegar al Penthouse, quitarme mi destrozada blusa y curar los arañazos, no sé qué cara tengo porque mi padre se sorprende al verme entrar y no dice nada, Bryan ya le contara.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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