Atenea.

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Capítulo 12

Atenea

 

No puedo creer lo que está pasando, lo que esperaba que fuese una cena tranquila con mi padre se convirtió en una pesadilla, Dante ha dado conmigo y se ha atrevido a hablar con mi padre y dejar claro su interés por mí, éste tipo está loco y lo peor de todo es que mi padre lo está apoyando... maldita solidaridad masculina, ahora estoy compartiendo la mesa con éste acosador, porque eso es lo que es, es un acosador, ni siquiera puedo disfrutar de la comida que nos sirven, entre tenerlo sentado frente a mí y el dolor por los rasguños de ese gato loco mi cena es un suplicio, quisiera levantarme y salir corriendo, pero no puedo, no lo haré porque no puedo huir de él eternamente, quizá después de hablar, él logre entender que no estoy lista para darle todo lo que espera.

 

Si soy sincera me gustó todo lo que dijo, esperaba que las preguntas de mi padre lo hicieran huir, pero contestó cada una de manera que mi padre quedó satisfecho con las respuestas, ahora no me queda más remedio que escucharlo...

 

Cuando la cena termina, mi papá se retira de la mesa y nos deja solos frente a frente, Dante me mira fijamente y yo le sostengo la mirada.

 

No perdamos el tiempo, di lo que tengas que decirme y acabemos con esto de una vez, mi papá ya no está y puedes decir lo que de verdad sientes, fue muy bonito lo que dijiste... pero yo no creí ni una sola de esas palab...

Créelas, porque son verdad, ¿crees que me hubiese atrevido a hablar con tu padre si solo quisiera echarte un polvo?, escúchame bien, nunca pero nunca había hablado con el padre de una chica, y no lo he hecho porque ellas no me interesaban, no como me interesas tú, yo quiero algo serio contigo, pero con tus constantes huidas y desplantes tenía que hacer algo que te hiciera entender que tú no eres ningún juego para mí, ¿crees que no me costó reunir valor para acercarme a tu padre con el riesgo de que me hiciera sacar con los de seguridad?, esta tarde estuve a punto de volverme loco cuando ese hombre te abrazó, ya sé que es tu ex, ya sé que se iban a casar, así como también sé que no sientes nada por él, y eso me dio esperanza, estás aquí en Londres y tenía que buscarte, me pasé la tarde entera llamando a no sé cuántos hoteles buscándote, y cuando te encontré no dudé en venir por ti.

Todo esto es absurdo... me encantaría poder creerle y dejarme llevar, pero mi parte lógica me dice que esto es una locura, todo va a una velocidad de vértigo... no sé qué hacer...

No lo pienses tanto, solo déjate llevar no sé cómo se ha movido tan rápido, pero Dante está sentado junto a mí, toma mi rostro suavemente y clava sus ojos azules en los míos, esos ojos me tienen hechizada, esos labios entreabiertos me están tentando, los tengo tan cerca... cierro mis ojos, no debo mirarlo o caeré, sus dedos acarician mis labios, es tan delicado... mírame, déjame ver tus ojos y perderme en ellos...

 

Abro mis ojos y miro los suyos, Dante acorta la distancia y posa sus labios sobre los míos, son tan suaves, es un simple roce que me hace cerrar los ojos de nuevo, estoy perdida, ya no puedo seguir huyendo, dejo caer mis barreras y abro mis labios invitándolo a profundizar el beso, podría volverme adicta a los besos de este hombre, se siente tan bien... todo va genial hasta que Dante posa sus manos en mis antebrazos y el dolor me hace abrir los ojos de golpe... Dante se da cuenta que algo va mal, me quita las manos de encima y yo dejo escapar un suspiro de puro alivio...

Lo... lo siento...

Por favor no digas que lo sientes, los dos queríamos ese beso, no te cierres de nuevo, dime que no te arrepientes no me arrepiento de haber dejado que me bese, ha sido un beso increíble, si no fuera por el dolor que me producen los arañazos del jodido gato, seguiría pegada a la boca de Dante

No, no es eso... es solo que... me duele... Dante pone cara de desconcierto...

Debes ser la única mujer del planeta a la que le duelen mis besos... me siento ridícula, entonces decido subirme un poco las mangas, Dante no pierde detalle y mira mis brazos arañados con cara de espanto...

¿Qué te pasó?...

Me arañó un gato en el elevador su mirada de desconcierto desaparece y la cambia por una de diversión, suelta una sonora carcajada que termina por contagiarme, las personas nos miran como si estuviésemos locos, en cuanto paramos de reír Dante toma mis antebrazos arañados con mucho mimo, acerca sus labios y besa mis heridas sin apartar sus ojos de los míos, una especie de corriente eléctrica me atraviesa de pies a cabeza, no siento dolor ante ese contacto, es algo que nunca había experimentado... pero es algo que solo el tacto y los labios de este hombre pueden provocar, Dante me atrae, me atrae mucho... sus ojos del color de la media noche me tienen prisionera, quiero perderme en ellos y no escapar nunca más...



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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