Atenea.

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Capítulo 16

Dante

 

Estaba impaciente en el aeropuerto de Newcastle, hacía casi una hora desde que hablé con Atenea y ella se ofreció para recogerme y llevarme a un hotel, no pude aguantar ni un día sin poder verla, afortunadamente mis negocios iban como la seda y me permitieron viajar sin ningún problema.

 

Cuando llamé a mi chica ni siquiera se me había cruzado por la mente que ella vendría por mí, pero aquí estoy, esperándola, deseando darle un beso que la deje con ganas de mucho más, hace unos días jamás me hubiese visto en esta situación, yo nunca he tenido que andar detrás de una mujer, por lo general son ellas las que andan tras de mí, pero Atenea es diferente, ella no cayó rendida a mis pies, ella es una mujer que se valora y eso es algo que a mí me gusta demasiado, ha sido todo un reto lograr que me diera una oportunidad y estoy dispuesto a aprovecharla al máximo, ella es todo lo que yo deseo en una mujer, es hermosa e inteligente, guerrera y dulce a la vez, y a pesar de que aparenta ser dura, tiene un corazón sensible, esa mezcla me tiene totalmente cautivado.

 

Estoy tan perdido en mis pensamientos que ni siquiera me he dado cuenta de que ella está buscándome, en cuanto me ve me regala una de esas sonrisas que vuelven loco, y ese es mi pistoletazo de salida, maleta en mano me acerco a toda prisa y sin importarme lo que digan los demás la tomo en mis brazos y le doy un beso que la deja sin aliento, cuando por fin logro terminar con el beso, ella sigue con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, si por mi fuera seguiría con el beso eternamente, pero no es posible, en primer lugar porque quiero ir poco a poco y demostrar a mi chica que la respeto y que puede confiar en mí y en segundo porque estamos en el aeropuerto y no quiero seguir dando el espectáculo.

 

— Hola hermosa...

— Hola... - cuando por fin abre sus ojos, éstos tienen un brillo que antes no había visto, esos ojos verdes me ven de un modo distinto mientras ella me tiende su mano.

— Gracias por venir a buscarme — no espero su respuesta, tomo su mano y dejo que ella me guíe hasta el estacionamiento en donde un auto con chófer nos espera.

 

Ya en el auto, Atenea le pide al chófer que nos lleve al Hotel Roomzzz, nuestras manos siguen unidas y yo no quiero perder ese contacto por nada en el mundo, ni siquiera la belleza nocturna de la ciudad es capaz de hacerme apartar la mirada de ella, que no deja de regalarme su sonrisa hasta, no me he atrevido a preguntar aun por la salud de su padre, la verdad es que no quiero verla triste, ya habrá tiempo para hablar de eso, al llegar al hotel ella baja conmigo y me ayuda con la reserva, incluso me ayuda a instalarme en mi habitación, inevitablemente al ver la enorme y cómoda cama mi cuerpo y mi mente empiezan a desear compartirla con la mujer que tengo a mi lado y que además es la dueña de mis pensamientos desde hace días, ella me mira algo incómoda e imagino que intuye por donde van mis pensamientos, me recuerdo entonces que iré poco a poco, es cuestión de paciencia, un día voy a compartir una cama con ella y esa paciencia será recompensada, estoy seguro que ella no es de las mujeres que se va a la cama con el primero que encuentra, así que tengo la certeza de que cuando ella se entregue a mí lo hará porque está enamorada.

 

Me ha costado dejarla ir, pero solo será hasta mañana en que saldremos a conocer la ciudad, ella será mi guía y voy a aprovechar al máximo mi día a su lado, ahora es tiempo de descansar...

 

Atenea

 

Mi encuentro con Dante en el aeropuerto fue muy intenso, cuando me ofrecí a ir a buscarlo al aeropuerto no esperaba un recibimiento tan apasionado, ese beso me robó el aliento y dejó frito mi cerebro, éste hombre tiene la capacidad de hacerme olvidar todo cuando me tiene entre sus brazos, nunca había experimentado algo similar, él y solo él logra despertar un gran cúmulo de emociones en mí y aunque eso me asusta estoy decidida a vivir lo que tenga que vivir con él al máximo, no importa si no tenemos el tan ansiado felices por siempre.

 

Era domingo e iba a pasar el día entero con Dante, cuando salí de casa nadie estaba en pie, esta vez salí sin chófer, tomé uno de los autos de mi papá y me fui directa al Hotel, habíamos quedado en desayunar juntos para después salir a conocer la ciudad, al llegar al hotel él ya me estaba esperando en el hall y me recibió con uno de esos besos que me dejaban atontada.

 

Después de desayunar decidimos hacer nuestro recorrido a pie y tomados de la mano salimos a conocer los lugares más emblemáticos de mi ciudad, Newcastle a pesar de su clima frío es una ciudad preciosa, con su combinación de arquitectura antigua y moderna, la primera parada dada la cercanía al hotel es el castillo nuevo al que la ciudad debe su nombre, en realidad el castillo no es tan nuevo puesto que data el año 1080 y fue construido por mandado del Rey William I quien envió a su hijo al norte para defender al país del asedio escoces, en la actualidad de la construcción original solo queda una parte de las murallas, entre los siglos XII y XIII fue levantado el castillo nuevo, y desde 1809 le pertenece a la ciudad y es considerado patrimonio histórico, hoy por hoy funciona como museo abierto al público y si tienes suerte como Dante y yo y te dejan subir a las plantas más altas puedes disfrutar de una vista impresionante de la ciudad, nuestra segunda parada es el Millenium Bridge, este puente es el emblema de la ciudad, pero nuestra mala suerte hizo que no llegáramos a tiempo para ver como el puente se abre y cierra simulando un ojo, Newcastle tiene muchos puentes, necesarios para comunicar un lado y otro de la ciudad que está dividida por el río Tyne, continuamos con el recorrido y nos dirigimos al Sage Gateshead que es una sala de conciertos y escuela de música, el edificio hecho en cristal y acero, a orillas del Tyne luce imponente, en cada una de nuestras paradas Dante aprovechó para sacar infinidad de fotografías, tanto de los lugares que visitamos como de nosotros , debo admitir que me encantó pasar mi mañana con Dante, me ha hecho olvidar todo lo que ahora me agobia, Dante con su trato me hace sentir como una reina, está pendiente en todo momento de lo que yo pueda necesitar, es muy cariñoso e incluso ya he perdido la cuenta de todos los besos que me ha dado en lo que va del día, sus besos son adictivos y confieso que quiero mucho más, pero me doy cuenta de que él está yendo con cautela, esa actitud me gusta y me desespera a partes iguales, pero lo dejare estar, lo que tenga que ser será...



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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