Atenea.

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Capítulo 28

Atenea

 

Si tuviese que hacer un resumen de lo que ha sido éste día para mí tendría que decir que:

Perdí a mí recién estrenado novio por un malentendido provocado por mi madre y que el hombre al que he considerado mi padre toda la vida en realidad no lo es…

Después de mi pelea con Dante di vueltas por un par de horas por Londres, seguida muy de cerca por Bryan, en ese tiempo pude pensar con  calma y claridad todo lo sucedido en la últimas horas y me di cuenta que el hecho de que Dante se acostará con otras estuvo mal, pero yo pedí sinceridad y él tuvo la entereza de decirla aun sabiendo como yo podría reaccionar.

 

Cuando por fin regresé al hotel lo hice decidida a aclarar las cosas con Dante no sin antes hablar seriamente con mi madre y dejarle claro que no iba a permitir más intromisiones en mi relación con él, al acercarme a la puerta de la suite de mis padres escuche gritos, por lo que en un primer momento pensé en irme y regresar después, pero mi maldita curiosidad me empujó a escuchar detrás de la puerta y acabé descubriendo algo que preferiría no haber sabido nunca… Aidan Bellamy no es mi verdadero padre…

En el mismo instante que mi madre gritó eso abrí la puerta, la cara de mi madre y mi padre reflejaba el mismo desconcierto que la mía, no tenía ningún sentido fingir que yo no había escuchado nada, porque lo hice y hubiera preferido no hacerlo, después de todo Aidan es, ha sido y siempre será mi padre.

 

Ha sido inevitable que las lágrimas salgan a flote, no quiero ser débil, pero tampoco soy de piedra, todo en éste día ha sido duro, en primer lugar por los problemas con Dante, después está mi madre que no ha dejado de mostrar su felicidad al ver que él y yo estamos mal y como colofón a éste día de mierda me entero de que mi padre no es mi padre, en este momento lo único que deseo es desaparecer y por lo mismo salgo corriendo sin tener en cuenta los gritos de mi madre que viene tras de mí.

 

Una vez en mi habitación tomo mi maleta y hago oídos sordos a los gritos de mi madre, lanzo mi ropa de cualquier manera dentro de la maleta, estoy decidida a irme lejos de toda esta locura por lo menos por algún tiempo, quiero alejarme de la energía negativa de mi madre, quiero tiempo para ordenar el caos que es mi cabeza en éste momento, cuando termino de recoger mis cosas cierro mi maleta y llamo a la recepción del hotel diciendo que hay una persona molestando en mi puerta, quiero que alejen a mi madre de ahí para poder irme sin más dramas, cinco minutos después escucho como los guardias del hotel le dicen que se aleje de la puerta y aunque ella les dice que es mi madre no le hacen caso y se la llevan casi a la fuerza.

Una hora más tarde estoy en el aeropuerto esperando para tomar un vuelo lejos de mi familia, pero también lejos de Dante… y esto último me rompe el corazón, porque por ahora no puedo ofrecerle nada, ya que estoy rota por dentro.

 

Dante

 

Hace un mes que no sabemos nada de Atenea, ha desaparecido sin decir nada  y sin dejar ni siquiera un mensaje, la hemos buscado por todos los lugares en donde creímos que podría estar, la primera opción era Barcelona y fue ahí donde la busqué primero, sin ningún éxito, fue muy lista a la hora de desaparecer ya que hasta ahora no ha usado sus tarjetas y su teléfono esta fuera de cobertura.

Hay días en los que pienso rendirme y dejar de buscarla, me duele que no me haya buscado para contarme lo que le pasaba, se por Aidan que ella no es su hija y que al enterarse de eso salió huyendo, solo espero que en este tiempo haya superado eso y regrese con su familia y conmigo, porque este mes sin ella ha sido muy duro para todos, Aidan ha sido fuerte, acude regularmente a sus tratamientos contra el cáncer, Evander y Electra la echan de menos al igual que Adelaida y el mismo Bryan, Astrid se la pasa llorando y cada vez que puede me echa la culpa de todo, a estas alturas me he dado cuenta que a esta mujer no le gusta admitir sus errores,  porque en realidad la culpable de todo es ella.

Cabe decir que ahora estoy viviendo en Newcastle, Johan se las arregla muy bien en Boston y yo estoy ayudando a Aidan en la empresa mientras esperamos a que Atenea decida regresar, y aunque sé que no soy un huésped muy grato para  Astrid, me estoy quedando en casa de los Bellamy.

El tiempo que he pasado junto a Aidan me ha hecho admirar el hombre que es, porque no solo se hizo a cargo de una mujer que no lo ama sin importarle que estuviese embarazada de otro, sino que ha sido un padre ejemplar para sus tres hijos y nunca hizo de lado a Atenea por no ser de su misma sangre,  un hombre como el merecía una mujer mejor que Astrid, hay días en que lo acompaño a sus terapias, está decidido a ponerse bien porque quiere que cuando su hija regrese lo vea bien, hay veces en las que la quimioterapia lo deja exhausto y entre Bryan y yo tenemos que llevarlo a casa e incluso ayudarlo a meterse en la cama.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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