Atenea.

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Capítulo 44

Atenea

 

Después del juicio que Dante ganó a su aprovechada madre todo ha ido bien, tanto que a veces me da miedo que todo lo bueno que tenemos desaparezca, mi embarazo sigue su curso y mis bebés están creciendo cada vez más, faltan cinco meses para que nazcan y decidimos que fuera una sorpresa su género, el día del parto sabremos si son niños, niñas o uno de cada.

Si bien mis están perfectos, yo no he engordado casi nada y eso le preocupa al médico, no se trata de que no me alimente bien, Dante vigila todo lo que como y Susan, el ama de llaves que contratamos se preocupa de que coma a mis horas y sean comidas saludables, el doctor nos dijo que si no lograba tener un peso saludable el embarazo podría volverse riesgoso para mí y para mis hijos, por lo mismo me dejo cuidar… y de verdad que como, pero parece que mi cuerpo se niega a ganar esos kilos beneficiosos para mi embarazo.

Hoy es un día especial, Dante cumple 33 años y estoy organizando una cena en casa, mis hermanos han venido desde Newcastle y la buena onda que tienen con mi esposo se mantiene, además que han agarrado un gusto por frotarme la panza y hablarles a mis bebés que ya empiezan a hacerme sentir sus movimientos, cada vez que los siento moverse me invade una ternura que no conocía, la primera vez lo hicieron de noche y pude compartir eso con Dante, él también tiene la costumbre de hablarle a mi panza, siempre les dice a los bebés que los quiere mucho y espera ser un buen padre… y yo les hablo prácticamente todo el día, sea que este en casa o este fuera de ella.

Últimamente salgo con la novia de Marcus, es una chica muy agradable, guapa a mas no poder y muy inteligente, podría decirse que es una de mis amigas, junto con ella he organizado la cena de cumpleaños y espero que todo salga bien y sobre todo que Dante disfrute en su día.

 

 

Dante

Estoy impaciente por salir del trabajo y llegar a casa en donde me espera mi familia, mis hijos crecen cada día y me gusta ver como hacen crecer el vientre de Atenea, he aprendido a disfrutar de sus movimientos en la palma de mi mano, son muy activos y podría jurar que saben que su papá ha llegado y se mueven como locos para recibirme, aunque a veces me preocupa el hecho de que esos movimientos le puedan causar molestias a su madre, pero al ver la sonrisa de ella mientras se mueven me tranquilizo y disfruto de mi tiempo en familia, pero no todo es perfecto, Atenea no ha ganado el peso que debería para su embarazo, mis hijos están creciendo bien, al menos eso dice el doctor, espero que con la dieta que Atenea está siguiendo gane esos kilitos que necesita para que el embarazo no se complique.

De mi madre no he vuelto a saber nada, no así de mi hermanastro Darío que me ha buscado para buscar pelea, no he caído en su tretas ni en su juego, mi padrastro no ha dado la cara desde que empezara lo del juicio, no sé si estar tranquilo por eso o preocuparme, ese idiota es capaz de lo que sea con tal de joderme la existencia.

La fiesta sorpresa que me tenía preparada Atenea me ha gustado mucho, pude compartir con las personas que de verdad me importan de mi 33 cumpleaños, mis cuñados están de visita y me encanta verlos tan pendientes de su hermana, están tan impacientes como yo por la llegada de los gemelos, incluso han apostado sobre si serán niños o niñas… yo quisiera que sean dos niñas tan lindas como Atenea, con esos mismos ojos verdes que me vuelven loco.

— Gracias por estar aquí, es el primer cumpleaños de mi vida que paso en familia, me lo has dado todo y no podría amarte más de lo que ya te amo… — ya se han ido todos y estoy en la cama con mi mujer disfrutando de sentir su vientre bajo la palma de mi mano.

— Te amo y espero celebrar muchos cumpleaños tuyos, para el siguiente ya tendremos a nuestros hijos con nosotros — es increíble cómo ha cambiado mi vida en tan poco tiempo, hace un año jamás hubiese pensado en estar tan enamorado y casado con la mujer que va a tener a mis hijos.

 

****

Ya quedan solo dos meses para la llegada de nuestros hijos, puede que menos, todos estamos pendientes de Atenea que en todo lo que va de embarazo no logró el peso que el médico le aconsejó, su panza es grande y los bebés se mueven mucho, a veces no la dejan encontrar una posición cómoda para descansar, en los días en que mi mujer no logra dormir bien por lo general está malhumorada, soy paciente con ella ya que a veces sí ha llegado a colmar mi paciencia, pero entiendo que no lo está pasando bien en sus últimos meses de embarazo, espero que cuando los niños lleguen Atenea vuelva a ser la de antes, a veces la noto preocupada y aunque se niega a reconocerlo sé que es por su bajo peso, en el fondo le da miedo no tener la fuerza suficiente para traer a los niños al mundo, pero confío mucho en el doctor y en que todo va a salir bien cuando llegue la hora del parto.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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