Atenea.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 45

Atenea

 

Mi hermana se ve tan feliz que me dolería mucho que le hermano de Dante sea el muchacho que está con ella y estoy segura de que no con buenas intenciones.

 

— Electra… ¿en dónde conociste a ese chico?

— ¿Acaso eso es importante?

— Lo es, créeme que lo es —mientras seguimos conversando el ascensor ha llegado al hall, salimos saludando al recepcionista que siempre que nos ve se deshace en sonrisas.

— Lo conocí en la cafetería de aquí a la vuelta…

— ¿Él fue quien se acercó a ti? — en cuanto cruzamos la puerta del edificio el chofer nos abre la puerta sin demora y en un dos por tres estamos cómodas en el auto y listas para ir por las cunas de mis bebés.

— Se sentó en mi misma mesa porque todas estaban ocupadas —mi mirada de desconfianza no le gusta a mi hermana, pero con solo el hecho de saber que ese chico se llama Elías se han encendido todas mis alarmas.

— ¿Porque contigo?...

— No me está gustando este interrogatorio… si no quieres conocer a mi novio dilo y ya, y no hagas tantas preguntas sin sentido —Electra se cruza de brazos y mira por la ventana ignorándome, después de unos minutos de silencio incomodo finalmente decido ser sincera con mi hermana para tratar de evitar que ese tipo le haga daño si es quien yo creo que es.

— No son preguntas sin sentido… admito que siento desconfianza — la ceja levantada de mi hermana en actitud desafiante me da el valor para decirle lo que estoy pensando —cabe la posibilidad de que ese chico que sale contigo sea el hermanastro de Dante y créeme que sus hermanastros no son buenas personas.

— Eso no puede ser… Elías se ve muy buena persona, me cuida y me trata bien… además… deben haber muchos Elías en Boston… y… y ni siquiera se parece a Dante… —los ojos de Electra han perdido todo ese brillo que tenían hace pocos minutos y me duele que por mis dudas ella tenga que pasarlo mal…

— Espero que no sean la misma persona… de ser así espero que te alejes de ese chico, no te conviene y no creo que se haya acercado a ti por motivos sinceros, debe querer algo…

— ¿Acaso crees que no soy digna de que alguien me quiera sin más? — mi hermana me mira con reproche…

— No estoy diciendo eso, tú eres muy valiosa y mereces lo mejor, por lo mismo si tú Elías resulta ser el hermanastro de Dante lo más inteligente que puedes hacer es alejarte de él —Electra mueve la cabeza en señal de aprobación y el resto del trayecto hasta la mueblería lo hacemos en silencio.

 

Mientras Electra recibe los accesorios para las cunas decido llamar a Dante y contarle lo que ha pasado, la noticia le molesta mucho y ha optado por mandar a seguir a Electra, no confiamos en que ella en verdad se aleje de ese tipo, si la tenemos que enviar de regreso a Newcastle lo haremos, no niego que me encanta tener a mi hermana conmigo en estos momentos tan críticos de mi embarazo, pero si tenemos que alejarla de algo que le pueda hacer daño, lo haremos.

 

Cuando logramos salir de la mueblería subimos al auto para regresar a casa, todo parece ir bien hasta que el auto se desvía de su ruta habitual, al inicio pensamos que es por algún cierre en una de las calles, pero cuanto más avanzamos me doy cuenta que nos estamos alejando de la zona en donde vivimos, mis bebés están muy inquietos y sus patadas me hacen daño, eso sumado a los nervios que estoy sintiendo no me hacen nada bien, de repente empiezo a verlo todo borroso y pierdo la noción lo que su sucede a mi alrededor…

 

 

Dante

Sabía que mi indeseable familia no podía quedarse de brazos cruzados, lo que no logro entender es porque Elías se ha acercado a Electra, es absurdo que se acerquen a ella…

Voy a tener que mandar a seguir a mis hermanastros para saber qué es lo que buscan, nada de lo que venga de ellos puede ser bueno.

Desde que hable con Atenea han pasado ya un par de horas y me extraña que no me haya llamado para contarme si ya pusieron las cunas en la habitación de los bebés, llamo a Susan para preguntar si ya han legado pero me dice que aún no, es posible que se hayan ido de compras y se hayan olvidado de todo.

Una hora después al llamar y saber que Atenea y Electra no están en casa y no contestan al teléfono mi preocupación ha aumentado considerablemente, salgo de inmediato para la casa, al llegar Susan está nerviosa e incluso me cuenta que ha llamado la chofer y que este tampoco responde las llamadas que le ha hecho, estoy pensando lo peor en estos momentos… al cabo de una hora más ya ha anochecido y no hay señales de mi esposa y de mi cuñada, Johan, Marcus y su novia están conmigo en casa esperando noticias o que ellas lleguen con una buena excusa, porque el miedo que estoy pasando en este momento dudo que se me quite en mucho tiempo.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar