Atenea.

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Capítulo 46

Dante

Saber que mi padrastro las tiene me va a volver loco, el muy maldito se ríe de mi mientras estamos al teléfono, en este momento quisiera matarlo a puñetazos…

— Espero que no seas tacaño ahora que se trata de tu esposa… que por cierto está muy linda…

— Que ni se te ocurra tocarle un pelo —estoy furioso y me cuesta controlarme.

— En este momento tú no estás en condiciones de exigir ni pedir nada, si hubieses seguido dándole el dinero a tu madre no estaríamos en esta situación… — el muy maldito sigue riéndose porque sabe que eso me saca de mis casillas.

— ¿Cuánto quieres?

— ¿Cuánto vale para ti la vida de tu esposa y tu cuñada?… y no olvidemos a los hijos que ella te va a dar… el precio depende de ti — sin dejarme decir nada cuelga, afortunadamente la policía está rastreando la llamada.

Mientras los policías rastrean la llamada yo doy vueltas por el departamento seguido de Johan que no me ha dejado solo en ningún momento, estoy pensando seriamente en darle todo el dinero que tengo si con eso ese maldito nos deja en paz, lo único que quiero es a mi mujer y a mis hijos de vuelta, al cabo de unos minutos el oficial encargado del caso se acerca a nosotros.

— Se nota que su padrastro no es más que un principiante, debe estar desesperado por el dinero si se arriesga a realizar un secuestro tan mal planificado — en otras circunstancias eso me tranquilizaría, pero lo cierto es que no, si este desgraciado está tan desesperado por el dinero puede hacer cualquier cosa y lo que menos quiero es poner en un riesgo mayor del que ya están a Atenea y Electra.

— ¿En dónde las tiene?

— Están en una propiedad ubicada en Medfield, no estamos muy lejos, pero lo que le recomiendo en este momento es tomarse las cosas con calma, iremos en autos particulares hacia ese lugar para no levantar sospechas, lo más importante debe ser rescatar a su esposa y su cuñada sin que ellas peligren…  — sé que el agente lo dice porque me ve con ganas de salir escopetado hacia ese lugar, que no es otro que la casa que le dejaron mis abuelos a mi madre cuando murieron, lo que me indica que ella también está implicada— … Y por favor señor Hamilton, no haga nada que pueda ponerlas en riesgo, porque tengo la impresión de que si no fuera por su padrino y por mí, en este mismo momento estaría yendo como loco por la carretera en busca de su esposa…

 

Atenea

No hay ventanas en el lugar donde nos tienen para poder saber si es de día o de noche, no me siento muy bien, no he dormido prácticamente nada por estar pendiente de si alguien entraba a este lugar, nunca creí que alguien podría secuestrarnos, ahora entiendo ese afán protector de papá, tal vez si Bryan hubiese venido conmigo a Boston nos hubiese cuidado mejor y no estaríamos secuestradas, Electra al menos ha logrado dormir de rato en rato, para después despertar sobresaltada, mis bebés al menos se han portado bien y no me han hecho la noche peor de lo que fue, la jarra de agua se ha terminado y de las frutas que dejaron en la cesta ya solo quedan dos manzanas y una naranja, ahora solo nos queda esperar a que las personas que nos retienen vengan a ver cómo nos encontramos, porque se nota que no es un secuestro normal, cosa que agradezco, no creo que podría soportar estar secuestrada en condiciones infrahumanas estando embarazada y más con un embarazo atípico como el mío, está habitación está limpia y tenemos un baño, cosa que agradezco porque mi vejiga no da tregua.

— ¿Crees que nos liberen pronto? — pregunta preocupada mi hermana.

— Espero que sí, si ya pidieron el rescate estoy segura que Dante lo pagará de inmediato.

— Quiero salir de aquí e ir en busca de Elías y saber de una vez por todas si es o no el hermano de Dante — me parece increíble que Electra esté pensando en salir para ver ese tipo, cuando lo importante ahora es salir de aquí cuanto antes, mi mente se pone a volar rápidamente y me surge una sospecha…

— Dime una cosa Electra… ¿hablaste con Elías después de que te dijera que podría ser el medio hermano de Dante? — rehúye mi mirada y eso es señal de que lo hizo… — ¿Lo hiciste?

—Si… hablé con él mientras estábamos en la mueblería…

— ¿Que le dijiste exactamente?... y por favor no me mientas…

—Le dije lo que tú me dijiste, que creías que era el hermanastro de Dante y que si lo era me dijera la verdad…

— ¿Y qué te dijo él?

— Se molestó mucho y cortó la llamada, intenté hablar con el nuevamente pero no me respondió más…



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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