Atenea.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 50

Atenea

 

No podré darle más hijos a Dante… Esa certeza me ha caído como un balde de agua fría.

— No te lo había dicho porque estabas recuperándote y sabía que saberlo te iba a hacer mal.

— Hasta cierto punto entiendo que lo ocultarás… —Dante intenta acercarse pero yo me alejo.

— No hagas eso… no te alejes, no me apartes de tu lado, esta noticia me duele a mi tanto como a ti — sé que tiene razón, pero no por eso deja de doler…

— ¿Por qué?... —Dante capta de inmediato el verdadero significado de la pregunta…

— Porque si no lo hacían te hubiese perdido para siempre… cuando llegaste al hospital tuvieron que hacerte una cesárea de emergencia pero no lograban detener la hemorragia, el doctor hizo lo que consideró necesario para salvar tu vida, te salvó a ti y a nuestras hijas… eso es lo único que importa…

— Pero yo quería darte más hijos… — sé que tal vez estoy siendo infantil, después de todo estoy viva, tengo a mis hijas… lo que temo muy en el fondo es que Dante se canse de mí y busque tener los hijos que yo ya no poder darle con otra…

— Ya tenemos a nuestras hijas, fuimos muy afortunados de tenerlas, soy feliz con ellas y soy feliz porque estas viva y eso es lo único que me interesa, no eres menos valiosa a mis ojos por no poder darme más hijos, espero entiendas eso y no empieces a pensar en alguna tontería  — parece que me hubiera leído la mente y siento un poco de vergüenza.

— ¿Podrías dejarme sola?... por favor — la mirada de Dante me dice que no lo hará…

—No pienso hacerlo, estamos en esto juntos… todo lo que pasó fue culpa de mi mal llamada familia, si no te hubiesen secuestrado nada de esto hubiese pasado…

— No importa quien haya tenido la culpa de lo que pasó, al final la más perjudicada terminé siendo yo… — sin decir más salgo de nuestra habitación y me encierro en la de mis hijas, en verdad necesito estar sola y llorar por lo que ya no volveré a tener, en el fondo tenía el anhelo de poder ver nacer a otro hijo mío y de Dante, me perdí el nacimiento de mis niñas y ahora sé que nunca más podré volver a vivir eso… siento como si me hubieran robado algo…

 

Dante

Atenea se ha encerrado en la habitación de las niñas, pero eso es lo de menos, lo que me molesta y preocupa es que se cierre en banda y no me deje estar con ella, sé muy bien que está sufriendo, porque yo también lo hago, detesto verla triste, por ahora le dejaré su espacio, pero no por mucho tiempo…

En el salón, todos están discutiendo por lo que ha pasado, Astrid está regañando a una Electra que no para de llorar mientras Aidan y Evander tratan de apaciguar los ánimos…

— Creo que lo mejor es que nos vayamos de aquí y dejemos a Dante y Atenea su espacio, ellos necesitan afrontar la situación sin terceros en medio — Aidan como siempre tiene razón, me gusta que estén con nosotros pero en este momento lo mejor es que estemos solo ella y yo.

— Lo siento tanto… — Electra no para de llorar, la culpabilidad que siente es terrible y espero que algún día lo supere… — todo fue culpa mía, si Atenea hubiese perdido a las niñas o hubiese muerto mi conciencia no me hubiese dejado vivir en paz…

— Con lamentarnos o pensar en que hubiera pasado si… no vamos a lograr nada, las cosas son como son y ya no las podemos cambiar, espero que te quites esas ideas en la cabeza, como sabes Atenea y las niñas están bien… y en cuanto a lo dé que ya no podremos tener más hijos… eso es algo que vamos a afrontar tu hermana y yo…

Atenea sigue encerrada, pero he decidido dejarla sobrellevar sola el impacto de la noticia, ni siquiera se enteró de que su familia se fue, ni sus padres ni hermanos quisieron despedirse y hacer que se sintiera aun peor, se fueron a un hotel y quedaron en ir al día siguiente al hospital a ver a las niñas, la tarde pasa sin que yo me atreva a irrumpir en el lugar en donde mi mujer se ha encerrado, pero mantengo la esperanza de que superemos pronto este bache…

 

 

Atenea

Cansada de llorar y pensar en lo sucedido caigo rendida, para cuando despierto ya ha anochecido, me siento un tanto desorientada y me doy cuenta que me quedé dormida en la mecedora de la habitación de mis hijas, de las únicas que podré tener, en ese momento la angustia me invade, quiero verlas, no importa si tengo que vivir metida en ese hospital, no quiero separarme de ellas nunca, salgo de la habitación y busco a Dante, necesito tenerlo a mi lado y que me lleve a ver a mis hijas… no lo encuentro después de haber buscado por todo el departamento, pero eso no me va a detener, quiero y necesito estar cerca de mis hijas aunque para hacerlo tenga que ir sola.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar