Atenea.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 51

Atenea

 

Aunque me empeñe ignorar ese mensaje del hombre que ayudó a darme la vida, simplemente no puedo hacerlo, después de más de 25 años recién recuerda que tiene una hija y justamente para pedir algo…

Cuando Dante llega a casa por nosotras para ir al aeropuerto aun no salgo de mi estado de confusión, mientras bajan las maletas tomamos a nuestras hijas en brazos y Dante se da cuenta que algo me pasa, sin embargo no dice nada, pero sé que lo hará en cuanto pueda.

En el aeropuerto nos espera el avión de mi padre, del único que tengo… después del despegue intentamos que Adara y Helena duerman, pero al final desistimos, ninguna de las dos parece tener sueño, están encantadas con las atenciones de su padre, sobre todo Adara que siempre mira a su papá y le sonríe mientras con sus manitas acaricia su cara, Helena en cambio se acurruca en mi pecho y sonríe mientras toma mi cabello entre sus deditos.

 — Parece que nuestras hijas pretenden disfrutar de su primer viaje en avión sin dormir.

— Seguro después de darles de comer dormirán como los angelitos que son — Helena hace un gorgorito mientras con sus manos toca mi pecho, la muy picara está pidiendo comer, por fortuna hace dos meses que puedo darles de mi leche, es una experiencia increíble dar de lactar a mis hijas, las siento más cerca, como si estuviésemos conectadas, es un momento mágico, me gusta verlas alimentarse mientras ellas también clavan sus ojitos en los míos, disfruto mientras comen y poco a poco sus ojitos se van cerrando, pero como nada es perfecto tengo que darles también el biberón ya que no produzco leche suficiente para alimentar a dos niñas.

— Parece que Helena tiene hambre — Dante me mira con deseo, esperando que descubra mi seno y alimente a su hija.

— Pues sí, tiene hambre y está buscando su comida…  al parecer su padre está esperando para disfrutar del espectáculo — sonríe de lado y guiña el ojo.

— No me lo perdería por nada del mundo, me encanta ver como mis hijas se enganchan a tu pezón y succionan para alimentarse, en esos momentos créeme que quisiera estar en el lugar de ellas — es inevitable que me sonroje, apenas hace un mes pudimos tener sexo nuevamente después de que el doctor me ordenara reposo en ese aspecto,  debo decir que desquitamos con creces los meses de abstinencia, cuando las niñas duermen dedicamos gran parte de la noche a disfrutar el uno del otro.

— Tal vez si las niñas se duermen podríamos aprovechar ese tiempo tu y yo solos —me gusta provocarlo, ahora seguro se pone las pilas y hace lo que sea con tal de que Adara y Helena duerman.

Quedan apenas un par de horas de vuelo, mientras las niñas duermen Dante y yo estamos recomponiendo nuestra ropa después de haber hecho el amor en la habitación del avión y creo que es el momento de contarle de ese mensaje…

— Antes de salir de Boston recibí un mensaje de un número desconocido — pone toda su atención  esperando que siga —ese mensaje es de mi padre biológico…

— ¿Respondiste ese mensaje? ¿O no?…

— De ninguna manera… pero me ha dejado inquieta —de inmediato le muestro el mensaje, es corto pero lo lee una y otra vez.

— Haré rastrear el número, por el código sé que ese número de Inglaterra, tenemos que saber si se trata de ese hombre o si es una trampa… no olvides que Darío sigue desaparecido y estoy seguro que buscará la forma de vengarse por la muerte del su padre… sin contar con que mi madre y Elías estarán en la cárcel por una buena temporada — después del secuestro Dante se ha vuelto protector en exceso, no quiere que yo salga sola y siempre que salgo lo hago escoltada, al menos los tipos son muy discretos y es como si no estuviesen, la sombra del medio hermano de Dante está presente, no se ha sabido nada de él y Dante teme que intente algo en nuestra contra…

— Sinceramente no creo que se trate de tu herm… —Dante me mira mal —… medio hermano, él ni siquiera sabe que no soy hija biológica de Aidan Bellamy…

— Puede que tengas razón, pero no me voy a arriesgar a que a ti te pase nada, ya estuve a punto de perderte a ti y a mis hijas, averiguaré de quién es ese mensaje…

— Por favor no le comentes nada a mi padre, no quiero que él sepa nada de esto —la salud de mi padre no es óptima, el tratamiento contra el cáncer hace efecto, pero no es una cura total, ha tenido sus altibajos.

— Está bien, no le diré nada, pero si tú corres peligro, no dudaré en hacerlo…

Cuando por fin llegamos a Newcastle las niñas siguen dormidas, en el aeropuerto nos espera mi familia con los abuelos incluidos, la única que no vino es Electra, aprovecharé estos días en casa para hablar con ella, en estos meses no ha querido hablar conmigo, aun se siente culpable e incluso ha llegado a creer que la odio por lo sucedido, eso lo sé por Evander… no quiero perder a mi hermana por algo que ya no se puede remediar.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar