Atenea.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 52

Atenea

 

Mañana es el bautizo de mis niñas, todo sería maravilloso si no fuera porque Electra apenas me habla y apenas se deja ver, en las ocasiones en que intenté hablar con ella me evadió y al final no pude hacerlo, pero esta situación no puede seguir así, hoy me levanté decidida a arreglar esto, sé que últimamente pasa encerrada en la casita junto al lago y es ahí a donde me dirijo, no me importa si tenemos que quedarnos encerradas todo el día si es necesario con tal de hacerla reaccionar.

No voy a llamar esperando que me abra, tengo que entrar y lo hago, no me ha escuchado entrar, está frente a la mesa con los audífonos puestos mientras dibuja, me acerco lentamente y puedo ver que está diseñando, le encanta la moda y es bueno que en sus momentos de soledad se dedique a lo que tanto le apasiona, por encima de su hombro puedo ver que dibuja con vestido con todos sus detalles, por el momento no pienso interrumpir…

Cuando mi hermana termina su dibujo por fin se da la vuelta y repara en mi presencia, se quita los audífonos rápidamente mientras se levanta como un resorte y pretende salir esquivándome, pero no le dejo hacerlo, me interpongo entre ella y la puerta.

 

— Ya no puedes huir más, hoy tú y yo vamos a hablar.

— No tenemos nada de qué hablar — no me mira, hace lo posible por esquivar mi mirada pero eso también tiene que cambiar por lo que tomo su mentón y fijo mis ojos en los suyos.

— Claro que tenemos que hablar, no te reconozco… y parte de la culpa es mía por no haberte hablado de la familia de Dante.

— No es tu culpa que se hayan aprovechado de mí para hacer daño a Dante… por mi estupidez tu no podrás tener más hijos, siento que te robé una parte importante de tu vida y por eso me cuesta mirarte a los ojos… — Electra rompe en un llanto desgarrador, pero tengo que dejarla llorar, necesita sacarlo todo y yo estaré con ella para ayudarle a exorcizar sus demonios, la abrazo y siento sus lágrimas mojar mi blusa, poco me importa si con esto mi hermana vuelve a recuperar su alegría.

 

Después de unos minutos de intenso llanto por fin Electra deja de llorar y me mira sin que la obligue a hacerlo.

— Quiero que sepas que no te echo la culpa de lo que pasó, el único error que cometiste fue enamorarte de un tipo que no te quería de verdad y se aprovechó de ese amor para llegar a Dante y hacerle daño, yo te quiero mucho y no me agrada esta situación, no quieres hablar y te has cerrado a todo, ni siquiera has querido pasar un tiempo con las niñas…

— Yo también te quiero y siento mucho lo que pasó por haber confiado en ese tipo…

— Eso ya no se puede cambiar, solo debemos buscar la forma de ser felices a pesar de todo.

— Eso lo he entendido, pero hay algo que no le he contado a nadie y me quita el sueño cada día, no sé qué hacer…

—  Sabes que puedes confiar en mí, yo te ayudaré pase lo que pase.

— Me da miedo lo que pueda pasar cuando papá y mamá lo sepan… siento que los he decepcionado…

— Siento que el problema que tienes es lo que te ha mantenido alejada de nosotros mucho más que la culpabilidad por lo sucedido… ¿me equivoco?

— No, no te equivocas… con el tiempo y después de hablar con mamá y la abuela sé que solo fui víctima de un engaño… pero ese engaño tuvo consecuencias que van a cambiar mi vida y tengo mucho miedo de lo que pueda venir…

— Que puede ser tan grave Electra… dímelo, que me estás asustando… — Electra levanta su suéter ancho y puedo ver lo que oculta mientras se echa a llorar de nuevo…

— Estas embarazada… — no puedo creer que mi hermana esté embarazada y mucho menos entender como su embarazo ha podido pasar desapercibido.

— No lo voy a poder ocultar más y a pesar de todo yo quiero a este bebé, porque al menos yo si lo hice con amor…

 

Horas después sigo meditando sobre la situación de mi hermana, apenas tiene 17 años y en menos de seis meses será madre, le prometí no decir nada hasta después de bautizo, pero pasado ese plazo si no lo dice ella lo haré yo, no quiero imaginar la reacción de mi madre y ya puestos también de mi padre, Electra jamás vio como opción abortar a su bebé y si es necesario ayudarla lo haré, no dejaré desamparada a mi hermana ante algo tan importante, pero a quien no le puedo ocultar algo así es a Dante porque a pesar de todo ese bebé que viene en camino es su sobrino.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar