Atenea.

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Capítulo 54

Dante

 

La noche fue intensa, el sexo de reconciliación con Atenea fue espectacular, cuando empezaba a amanecer la deje en paz y ahora duerme profundamente sobre mi pecho, era imposible que se resistiera a pesar de que quiso castigarme por lo de ayer, me encanta verla dormir y su cabello desparramado en mi pecho, la dejaré dormir un par de horas antes de enfrentar a sus padres junto con Electra… solo Dios sabe cómo va a salir eso.

Horas después estamos todos alrededor de la mesa desayunando, Electra se ve claramente nerviosa en tanto que Atenea aprieta mi mano bajo la mesa, Astrid se ve de muy buen humor mientras tiene a Helena en sus brazos, ojala cuando el bebé de Electra llegue sea igual de cariñosa que con mis hijas, pero la noticia no le caerá bien, saber que tu hija adolescente está embarazada no debe ser fácil, si eso le pasara a una de mis hijas … no, no voy a pensar en eso, para eso falta mucho y en todo caso cuidaré tanto de ellas que no tendrán novio por lo menos hasta que vayan a la universidad…

 

— Espero que no pase mucho tiempo para que vuelvan con mis nietas, me encanta tenerlas aquí, es como si tuviera de nuevo a mis hijos en brazos, hay que aprovechar cuando son bebes, porque mientras más crecen dejan de necesitar a sus padres, se vuelven independientes y no les gustan las muestras de cariño — el discurso de Astrid tiene mucho de verdad, espero que le encante tener otro bebé en brazos, cuando nazca el bebé de mi cuñada….

— Mamá… papá… después del desayuno me gustaría hablar con ustedes — el nerviosismo de Electra es palpable, pero reconozco el valor que tiene al ir ella solita a la boca del lobo.

— Claro, después hablaremos, no te preocupes hija, todo estará bien — la mirada que Astrid le dirige a Electra es una mirada comprensiva y sumada a las palabras que acaba de decir me dejan intrigado, me pregunto si ya sabrá del embarazo…

— Hoy en la tarde Dante y yo queremos ir a Londres… ¿podemos dejar a las niñas con ustedes?

— No hay problema, sabes que me encanta encargarme de mis nietas y si necesitan tiempo para ustedes dos solos después de todo lo que les ha pasado lo entiendo… — esto es surrealista, Astrid está suave como la seda, incluso Aidan la mira con sorpresa mal disimulada.

— Solo será por un par de días — Astrid hace un gesto con su mano como si no fuese importante lo que dice mi esposa, mientras sigue haciendo cariñitos a Helena que se deja querer por la abuela.

 

El resto del desayuno trascurre con una aparente normalidad, disfrutamos de la comida y Atenea ataca su plato como si no hubiese comido nunca, creo que la actividad de anoche la dejó agotada y hambrienta, sonrío recordando todo lo que hicimos y pienso que los días que estemos en Londres aprovechare al máximo el tener a mi esposa solo para mí, sin las niñas llorando o demandando la atención de su madre, minutos después estamos todos reunidos en el salón que comparten los hermanos, es una estancia cálida y recuerdo muy bien que aquí fue donde me recibieron cuando vine por Atenea para llevarla a cierta fiesta que casi termina en desastre, en cada lugar de esta casa he ido construyendo recuerdos, ahora formo parte de esta familia y se siente bien.

 

— Seamos claros Electra… si de lo que quieres hablar es de que estas embarazada, ahórrate el esfuerzo y hasta las lágrimas, hace un par de semanas que lo sé, era imposible que pudieras ocultar eso a tu madre… —Astrid es directa, pero contrario a lo que esperaba sus palabras no llevan malicia — cometiste un error, si, tu padre yo somos conscientes de eso al igual que tú, si esperabas que yo me pusiera a gritar como una loca cuando lo dijeras lamento decepcionarte, déjame decirte que te entiendo y te voy a apoyar, te vamos a apoyar.

 

Todos estamos sorprendidos por la reacción de Astrid, días temiendo que desatara su furia y palabras hirientes para Electra y no ha sido así, Electra está llorando y se ha quitado su suéter ancho dejando ver su pancita que ya tiene un tamaño difícil de ocultar, Evander la abraza mientras ella llora sin parar.

— No llores hija… eres más fuerte de lo que te imaginas, otra chica en tu lugar hubiese buscado deshacerse del bebé, pero tú has decidido tenerlo, me sentiría decepcionado si hubieses decidido lo contrario, cuidaremos de ti y de mi nieto o nieta, sabes e sobra que en esta familia no echara de menos nada, tendrá a su madre, a sus abuelos y tíos que lo cuiden y quieran, no te niego que me hubiese gustado que me hicieras abuelo de una manera más convencional, pero si las cosas sucedieron así es por algo — si hay alguien de quien quiero aprender a ser padre es de Aidan Bellamy, es un gran hombre y espero aprender mucho de el en muchos sentidos.



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

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