Atenea.

Tamaño de fuente: - +

¿FIN?

Aidan

Sé que mi hija fue para tratar de salvar a la hija del hombre que le dio la vida, se también que cree que nos ha traicionado a su madre y a mí, pero no podría estar más equivocada, porque yo me siento aún más orgulloso de ella, de saber que ayudé a criar a una gran mujer, compasiva y que puede dejar de lado el odio y el rencor para ayudar a alguien, lamentablemente no pudo ayudar a salvar la vida de esa chica.

De eso han pasado ya tres meses, la hija de él que un día fuera mi mejor amigo murió a los 14 años, toda una pena, pero ni mi hija ni mis nietas estaban obligadas a salvar la vida de esa niña.

En cuanto a mí… pues sigo viviendo con la mujer que amé durante años y que sigo amando a pesar de todo, mi enfermedad parece estar controlada, pero sé que puede volver y eso en el fondo me aterra, no quiero dejar este mundo aun, me queda mucho por disfrutar, ahora por fin llevo una relación casi normal con Astrid, no hemos vuelto a hablar de divorcio, ella me acompaña a mis tratamientos y está pendiente de mi cuidado, no quiero perderme el ver crecer a mi nieto que está cerca de nacer, quiero estar aquí, dando mi apoyo a Electra, será madre muy joven y ahora más que nunca va a necesitar de su madre, de sus hermanos y de mí, no será fácil lo que le espera, es tan joven… me duele en el alma que mi niña haya sido engañada por un maldito cobarde que se aprovechó de ella sin pensar en las consecuencias… pero lo hecho, hecho está, si ella decidió tener a su bebé lo que nos resta es estar a su lado.

Por otra parte quiero estar más pendiente de Evander, sé que le apasiona la música, pero también quiere apoyarme en la empresa y hacerse cargo de todo cuando tenga la edad suficiente para hacerlo, en unos años estoy seguro de que mi hijo será un gran empresario…

Atenea junto con las niñas y Dante vienen más seguido a visitarnos, adoro a las pequeñas, cada vez están más grandes, más despiertas y más parecidas a su madre cuando era una bebé, es imposible no ver los ojos de mis nietas y no recordar la primera vez que vi a mi hija, porque Atenea es mi hija, ha sido así siempre y lo será hasta el día en que muera, día que ruego este lejano aun, Dante se ha convertido en un gran amigo, por suerte logró limar las asperezas con Astrid y se puede decir que se llevan bien, he hablado con él insistiendo en que se muden a Newcastle para tenerlos cerca y estar en familia, pero estoy seguro que no lo convenceré, además Atenea se ha acostumbrado a vivir en Boston y está emprendiendo un negocio con su amiga Nina, mi hija desea volar por cuenta propia y eso es algo que respeto mucho, solo me queda disfrutar de mis nietas cuando vienen a casa o cuando las visitamos.

 

Dante

En un mes viajaremos nuevamente a Newcastle, se acerca la hora de que Electra traiga su hijo al mundo, si, es un niño, uno al que vamos a querer y también proteger, ha sido una chica valiente y nos tiene a todos, solo espero que un día conozca a un hombre de verdad, a uno que no le haga daño y que la acepte a ella y a su hijo, afortunadamente ella tiene las ideas claras, seguirá estudiando mientras el bebé crece, sé que mi cuñada logrará grandes cosas y que será una buena madre, se también que ese bebé será muy afortunado y feliz, tiene una madre valiente y una familia que lo adora desde ya, no importa que no tenga un padre, haremos lo posible para que no lo eche en falta, porque por desgracia el hombre que le dio la vida es un prófugo de la justicia… pocos meses después de ser condenado Elías de alguna forma logró escapar, mi madre sigue cumpliendo su condena, no he ido a visitarla ni una sola vez, mi hermano Darío ha desaparecido de la faz de la tierra, solo espero no volver a saber de ellos y que nunca se acerquen ni a mí, ni a mi familia.

Jamás pensé que la vida de casado seria así de intensa y maravillosa, mis hijas están creciendo en una familia que las hace felices y sobre todo están sanas, parece que fue hace muy poco que las sacamos del hospital y las trajimos a casa, ellas ocupan la parte más importante de nuestras vidas, Atenea está tan hermosa como siempre y muy entusiasmada con la idea de negocio que se le ocurrió con su amiga Nina, están planeando montar una tienda de joyas artesanales en Boston, estoy dando todo el ánimo y apoyo a mi esposa, me gusta verla feliz y saber que disfruta de su rol de esposa, de madre y ahora de mujer emprendedora, cada día amo más a mi esposa, si tuviera que volver el tiempo atrás a esa mañana en el aeropuerto de Barcelona, volvería a repetir la historia mil veces más, lo único que cambiaría seria mi idiotez… o quizá no, porque en el fondo creo que eso también cautivó a mi mujercita desconfiada, ahora ya no existe esa desconfianza, por fin ha dejado de huir de los problemas y de mí, ahora me ve como su apoyo y siempre busca mis consejos.

 

Atenea



Gabymelf

Editado: 10.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar